Macri se vuelve a equivocar: los cambios deberían ser más

Es fácil elegir como único responsable al saliente presidente del Banco Central (BCRA), Federico Sturzenegger. Todo el directorio, en un gesto de respeto y dignidad ante semejante desastre debió haber renunciado. Pero parecería que algunos personajes lo dejaron sólo, operando en pleno “modo supervivencia .

Claramente tuvo mucha responsabilidad, en especial en las dos crisis cambiarias que Argentina debió tolerar en sólo 45 días, lo cual es todo un récord. Pero también, es cierto que otros tres personajes en la fatídica conferencia del 28 de diciembre contribuyeron a la destrucción de la credibilidad del BCRA y sin embargo, todos siguen en sus puestos, hasta incluso, han sido ascendidos. Esto me hace preocupar aún más en el sentido que percibo que quien está verdaderamente confundido es nuestro señor Presidente.

Federico Sturzenegger, el responsable de la inflación
            Sturzenegger, fuera del BCRA.

Tengo la sensación de que el presidente Mauricio Macri sigue sin comprender plenamente que la Argentina enfrenta mucho mas que una crisis cambiaria. Si se observa cómo operaron los bonos y las acciones, los que ayer quebraron incluso los mínimos de mayo, resulta obvio a esta altura que Argentina enfrenta una fenomenal crisis de credibilidad que trasciende al mercado cambiario y se retrotrae a una interminable secuencia de tonteras que trasciende ampliamente al presidente del BCRA, la única víctima que aparentemente este Gobierno decidió sacrificar.

Las tonteras del Gobierno

Las tonteras fueron tantas que se me hace difícil recordarlo pero se enumerarían así: impuesto a la renta financiera, reforma tributaria inocua, reforma laboral inexistente, la conferencia del 28D, la sanción tardía de la ley de mercado de capitales, etc. Este combo de torpezas involucra a todo un equipo que claramente trasciende a los errores que seguramente cometieron el presidente del BCRA. En este contexto, el presidente Macri sigue subestimando a un mercado que dejó de creerle y hasta tanto no lo convenza, lo seguirá castigando hasta que finalmente entienda.

Aquéllos que me leen con frecuencia saben que vengo pidiendo la renuncia de todo el equipo económico y monetario desde hace semanas y además le vengo suplicando al Presidente que para evitar otra crisis tome una decisión simultanea: cambio total de equipo y cambio de plan sin embargo, dicho cambio no vino y otra vez, caímos en una nueva crisis.

Lamentablemente, culminamos con dos crisis cambiarias en un mes y medio y con un colapso en el precio de acciones y bonos argentinos formidable. Esta permanente negación todavía no llegó a la economía real pero los efectos se comenzarán a percibir en breve y serán violentos: colapso del salario real, colapso en el nivel de actividad, explosión en la dinámica de precios. En este contexto de credibilidad destruida, el presidente Macri debió haber hecho lo que no hizo nunca: enviar una contundente señal de cambio global de nombres y plan poniendo en economía a Carlos Melconian o Daniel Artana por ejemplo, y en el Banco Central a Mario Blejer o Alfonso Prat-Gay.

Esta hubiera sido una señal contundente asociada al prestigio de estos nombres, el equipo actual con excepción del ministro Caputo, no tiene ese prestigio y llegó el tiempo de jugar con las mejores cartas posibles y dejar de perder el tiempo con nombres de segundo o tercer nivel. Ese combo seguramente hubiera tranquilizado al mercado.

Sin embargo, parecería que el ADN de nuestro Presidente solo entiende de gradualismos. Primero, fuimos gradualistas en intentar corregir. Segundo, fuimos gradualistas en intentar devaluar, les recuerdo que venimos bailando al ritmo del dólar desde enero. Tercero, parecería que ahora seremos gradualistas al extirpar un equipo que no da para más, simplemente porque la gestión en un país así de enloquecido erosiona al funcionario de una forma irrecuperable. De esta manera, parecería que el presidente Macri vuelve a apostar por otra carta gastada: navegar una crisis gradualmente, lo cual probablemente será otra gravísimo error y los mercados nos seguirán castigando. Es tiempo de convocar a los mejores y prescindir de la costosa mediocridad de un círculo de amigos.

Caputo, el trader

El ministro Caputo es un trader muy respetado y reconocido en el mercado, de eso no caben dudas. Es probable que en los próximos días el mercado exhiba un rebote asociado a su anuncio, pero con el riesgo de ser efímero. Así como Caputo es un excelente ministro de Finanzas, también es cierto que no es un hacedor de política monetaria y por lo tanto, no creo que sea la persona adecuada en el cargo, hacer política monetaria es difícil y la Argentina de hoy no da tiempo para el aprendizaje. El Presidente Macri debería haberlo mantenido en su cargo original y convocar a economistas ajenos a su riñón mas cercano, ese riñón que no para de cometer tonteras inexplicables desde octubre 2017. Si el plan del Presidente Macri es extirpación en cámara lenta, prepárense porque esto recién empieza y como nunca, espero equivocarme.

El equipo actual se hizo cargo de una coyuntura extremadamente compleja, aspecto que lo erosionado en un camino sin retorno. Es tiempo de abandonar la terquedad, renovar totalmente equipo y plan y si Macri cree que con la remoción de Sturzenegger alcanza, se equivoca y mucho. Su equipo lo puso en una jaula de la que podrá salir solo si toma una serie enorme de medidas audaces y sumamente costosas. La primera debió haber sido la remoción total de un equipo en quien ya nadie cree por lo tanto, concluyo que el primer paso del presidente Macri para resolver esta crisis fue ayer y ha sido erróneo. Otra vez, empezamos mal y van……

"Las opiniones expresadas son personales y no necesariamente representan la opinión de la UCEMA".

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