Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

Macri avala la dureza del BCRA por su propio objetivo de ‘pobreza cero’

La decisión del Banco Central de subir 150 puntos básicos la tasa de referencia de política monetaria dejó abierto un segundo debate, que todavía no tomó demasiado cuerpo. ¿Debería el Gobierno haber impulsado una flexibilización de las metas de inflación, ante la evidencia palpable de que su cumplimiento es cada vez más lejano, o es preferible que el BCRA absorba todos los pesos que sean necesarios, a riesgo de que eso tenga un impacto negativo en el nivel de actividad económica?

Es que la decisión que adoptó el directorio de la entidad monetaria levantó mucha polvareda.

Las opiniones abarcan casi todo el espectro de posibilidades.

Hay analistas que consideran que no hacía falta trasladar la idea de un ajuste monetario severo como señal frente a la disparada del IPC de marzo, y que con un pequeño retoque en las tasas hubiera sido suficiente. Otros, en cambio, creen que el problema de origen es la meta, que fue demasiado exigente desde un primer momento y que por esa razón el BCRA iba a tener poco margen de acción para relajar su política.

De hecho, en el Central hay cierta culpa porque cuando aflojaron un poco la contracción vía Lebac, los precios retomaron el sendero ascendente. Los más ortodoxos creen que para que baje la inflación con menos esfuerzo del BCRA hace falta avanzar más rápido en la reducción del déficit fiscal. El punto que este último foco deja suelto es que la contracara de la reducción de los subsidios que engordan el gasto, son los aumentos de tarifas que impactan en los precios de la economía.

Cambiar la meta de 17% no es una opción que depende solo de Federico Sturzenegger.

El propio Mauricio Macri quiere que este número sea lo más bajo posible porque lo liga a su propio objetivo de ‘pobreza cero’. Por eso ambos m inimizan el probable impacto en la economía (la Casa Rosada cree que el agro, la obra pública y el consumo se activarán lo suficiente como para ayudar en el plan electoral) y propugnan cualquier fórmula disponible que ayude a contener la inflación.

Más notas de tu interés

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar