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Los excesivos tributos sobre la electricidad

Imagen de CARLOS M. ALASINO

CARLOS M. ALASINO Univ. Nac de Quilmes y Univ. Abierta Interamericana

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Los excesivos tributos sobre la electricidad

La carga tributaria sobre el servicio eléctrico es otra faceta de la problemática actual que tiene a las tarifas y los subsidios como cuestión central. Pero los impuestos y tasas no son un problema menor. Son muchas veces una carga altísima sobre la factura.

Todos los niveles de gobierno gravan el suministro eléctrico y hay provincias y municipios que imponen múltiples cargas con los ‘fines’ mas diversos: financiar obras de infraestructura, pagar jubilaciones de la caja provincial, comprar medicamentos de los hospitales, financiar el combate a los incendios, construir viviendas, apoyar al asilo de ancianos de la Ciudad, etc.

Una factura de electricidad puede llegar a detallar en muchos casos más de diez gravámenes. ¿Y si ante la suba de tarifas Nación, Provincias y Municipios comparten una reducción de los impuestos? Porque la suba de tarifas eléctricas reduce el déficit de la Nación pero también aumenta automáticamente la recaudación de los impuestos y contribuciones sobre el consumo eléctrico que perciben Provincias y Municipios.

La carga tributaria total sobre el consumo eléctrico de las familias sobrepasa en muchas ciudades el 60% del cargo fijo y los kilowats suministrados (facturación básica). El Alumbrado Público (AP) es un caso especial: un servicio que directa o indirectamente ofrece el Estado a cambio de una tasa o precio que requiere transparentar su costo de prestación cuantificando no sólo la energía necesaria sino también el costo de reposición de lámparas y mantenimiento de la red. Los estudios de costo nunca se conocen y en muchos casos la tasa de alumbrado público se convierte en un impuesto encubierto. La factura de Edesur que recibió un hogar del Gran Buenos Aires en enero pasado sumaba $ 170 y detallaba:

$ 100 de tasa de alumbrado público, $ 50 por servicio eléctrico de 350 kwh bimestrales neto de los subsidios y $ 20 por todos los otros impuestos (nacionales, provinciales y municipales que suman el 44,16% de la factura básica). La reducida tarifa exagera la incidencia de la tasa de alumbrado público pero, aún aumentando esa tarifa un 500%, la carga tributaria total alcanzaría casi el 80% de la factura básica y el alumbrado público sobrepasaría el 30%.

La Ciudad de Paraná, como muchos otros municipios del país, es otro ejemplo: los impuestos y tasas pueden llegar al 70% de la facturación básica y la empresa distribuidora de electricidad recibir sólo el 52% de lo que paga el usuario, el Municipio el 26% , el Tesoro Provincial el 12% y la Nación el 10%.

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