Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

Los desafíos pendientes para la Argentina

Los desafíos pendientes para la Argentina

Los países desarrollados entienden que los estándares de propiedad intelectual son esenciales para el éxito de cualquier economía del siglo XXI, ya que proveen los pilares básicos del crecimiento, al estimular la innovación y la tecnología aplicada. Además, influyen en el corto y largo plazo en los negocios y por ende en las decisiones sobre inversiones, siendo fundamentales para lograr la mejora sustantiva en la competitividad y un crecimiento sostenido.

La evidencia empírica sugiere que la protección de estos derechos es determinante para los países que buscan mejorar el acceso a la innovación, el crecimiento del mercado doméstico y el goce de los beneficios para el ciudadano en una economía pujante e innovadora.

Dentro de este marco y de acuerdo al Índice ‘Las Raíces de la Innovación’ recientemente publicado por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, Argentina ha empeorado su posición respecto del año pasado: de una calificación de 35 de puntaje total posible pasó a calificar con 10,05. Esto ubica al país en el puesto 38 de un total de 45 economías medidas.

Teniendo en cuenta este panorama, y celebrando hoy el Día de la Propiedad Intelectual, es indispensable hacer foco en uno de los principales desafíos que debe encarar el país para asegurar una mejor protección de los derechos de propiedad intelectual: los requerimientos de patentabilidad.

Debe reconocerse que las directrices vigentes en la materia (Res. N 118/2012, 546/2012, 107/2012 y 283/2015, esta última en el ámbito ag-bio) resultan en una limitación de la protección y añaden complejos requisitos para una divulgación suficiente de las secuencias genéticas en las aplicaciones.

Ahora bien, en el año 2016 los organismos encargados de hacer cumplir la legislación sobre propiedad intelectual se sometieron a una reestructuración de la cual se espera que ayude a orientar los esfuerzos de la lucha contra la falsificación y a agilizar las medidas conducentes a reducir sustancialmente los delitos de piratería y la utilización indebida de derechos marcarios y de patentes. Del mismo modo, se espera que una reforma aduanera mejore la eficiencia y la efectividad de las operaciones.

Sin duda, la Argentina debe replantearse cuáles serán las futuras políticas públicas que mejoren sustancialmente la protección de la propiedad intelectual en el país, si desea garantizar que los procesos creativos se encuentren debidamente contemplados en función de una sociedad inclusiva para el desarrollo del conocimiento y la innovación.