Lo que pasa en los mercados tarde o temprano llegará a la economía real

Los mercados tienen una capacidad indudable de anticiparse al devenir de lo que luego pasa en el resto de la economía. Cuando caen las bolsas, hay accionistas que pierden dinero pero luego, detrás de las empresas que vieron derrumbar sus acciones, hay empleados. Esos empleados, a causa de una situación prolongada de baja accionaria corren el riesgo de perder sus trabajos.

En el mejor de los casos, si a una empresa o a un sector determinado por cuestiones particulares no le va bien, los trabajadores que quedan desafectados podrán encontrar trabajo en otras compañías. El problema es cuando la caída es general. Cuando el problema es de todos. Es decir, cuando el achique es casi total y no hay dónde buscar trabajo porque el trabajo simplemente no está.

El coronavirus pone al mundo en esta situación. Lo hace más pobre. Un lugar a donde casi todos pierden. Ejemplos sobran. Para dar uno, el Consejo Mundial de Viajes y Turismo comunicó que, por efecto de la actual pandemia, se pierden un millón de empleos diarios en el sector. Pero a esta situación compleja en un mundo globalizado, se suma que en los países pobres, o aquellos a los que no les alcanza para ser desarrollados, la situación es aún más compleja.

La Argentina está dentro de los países llamados "en vías de desarrollo". El coronavirus lo toma mal parado por donde se lo mire. Endeudado, sí, y mucho. A tal punto que ayer el riesgo país estaba por los 4500 puntos básicos. Traducido, quiere decir que si la Argentina sale a pedir préstamos, le cobran un interés 45% mayor al que paga Estados Unidos. La realidad es que, con este escenario, la Argentina no sale a pedir préstamos. En todo caso, su pelea con los acreedores hoy radica en cómo lograr un acuerdo para poder pagar la abultada cifra que se debe.

El domingo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo que el coronavirus causará una recesión global en 2020 que será igual o peor a la vista en la crisis financiera mundial de 2008-2009. El FMI es optimista en algo: dice que la economía se recuperará el año próximo.

La directora Gerente de la entidad, Kristalina Georgieva, celebró las medidas fiscales extraordinarias puestas en práctica por varios países para proteger a los sistemas de salud, empresas y trabajadores, junto con las impuestas por varios bancos centrales para brindar alivio monetario. Pero remarcó que se necesitarán más acciones, especialmente en el frente fiscal. Agregó que el FMI podría elevar significativamente su ayuda de emergencia, ya que cerca de 80 países están pidiendo asistencia, y reiteró que la entidad está dispuesta a desplegar su capacidad total de crédito de 1000 millones de dólares ¿Algo de esta ayuda llegará a la Argentina?

Con ayuda o sin ella, hay algo concreto: se avecinan tiempos aún más difíciles.

Tags relacionados
Noticias del día