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Leo Messi y el ocaso de los ídolos

DANIEL R. VIOLA Abogado Estudio Viola & Appiolaza

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Leo Messi y el ocaso de los ídolos

El triunfo de la Selección Argentina sobre Chile (1 a 0) por las eliminatorias sudamericanas al Mundial de Rusia 2018 ha quedado como un simple dato estadístico. En tanto, la noticia sobre la suspensión por 4 partidos aplicada por la FIFA al capitán Lionel Messi ha dado varias vueltas al mundo. Un video donde puede ‘leerse’ una frase de Leo en diálogo con el juez de línea brasileño Emerson Augusto de Carvalho, sirvió como disparador de la sanción dispuesta por la Comisión Disciplinaria. Se trata de una expresión vulgar que es señal de enojo y que alude a la madre. Según el diario Olé el brasileño Wilson Seneme, presidente de la Comisión de Árbitros de la Conmebol, advirtió al veedor del partido que enviaría ese video a la FIFA, indicándole que los jueces debían ampliar su informe.

La comunicación oficial dice: "Se considera culpable al futbolista Lionel Messi de haber violado el art. 57 del CDF al pronunciar palabras injuriosas contra un árbitro asistente. En consecuencia se suspende al jugador Lionel Messi por cuatro partidos oficiales y se le impone una multa de 10.000 CHF. Esta decisión refleja la jurisprudencia constante que la Comisión Disciplinaria de la FIFA ha venido aplicando con anterioridad en casos análogos". El artículo 57 del Código Disciplinario de la FIFA (CDF) tipifica ‘las ofensas al honor y deportividad’: "El que a través de palabras o gestos injuriosos, o por cualquier otro medio, ofenda el honor de una persona o contravenga a los principios de la deportividad o la moral deportiva". A su vez, el art. 49 inciso a) del CDF prevé la suspensión automática para toda persona expulsada, "como mínimo de 4 partidos por conducta antideportiva contra un oficial de partido".

Messi en su descargo dijo que los improperios fueron ‘lanzados al aire’ y que nunca durante su carrera fue expulsado por ofender a los árbitros. "Fue un diálogo de forma amigable", sin términos que "hayan ofendido o injuriado al árbitro". "Prueba esta situación que el asistente jamás llamó al árbitro principal ni siquiera para advertirle de mi conducta". "Los videos que se acompañan, que se encuentran editados, no pudiendo comprobarse su veracidad, no demuestran en ningún momento que haya existido una ofensa de mi parte". A esta altura cabe preguntarse: ¿Por qué discutió cara a cara con un juez de línea frente a una cámara de TV, sin taparse la boca con la mano tal como lo hace en el FC Barcelona? Dejando de lado la respuesta, el caso tiene aristas singulares:

1) Messi no fue expulsado ni amonestado durante el partido.

2) En el informe arbitral tras el partido, ninguno de los 4 jueces consignó haber sido insultado u ofendido.

3) En la ampliación requerida tras la difusión del video, los árbitros ratificaron el informe anterior: ‘No escuché’, ‘no entendí’, ‘no ví nada’, fueron sus palabras al descartar una ofensa hacia ellos.

4) La Comisión Disciplinaria puede actuar de oficio y ‘sancionar las faltas graves que no hubiesen advertido los oficiales del partido’ e imponer sanciones adicionales (multa) (Art. 77 CDF).

5) Messi no registra sanciones por ofensas ni insultos jugando para la Selección Argentina.

6) Los jueces consintieron lo actuado por Messi, al no sancionarlo en la cancha ni informarlo tras el partido (‘Autolesión mediata del honor’ no punible). La injuria necesita del ‘animus injuriandi’ del autor, aunque puede estar justificada en un acto de defensa propia o de terceros, en un estado de necesidad o en el legítimo ejercicio de un derecho o de un deber.

La actuación de oficio de la FIFA, si bien es válida, encuentra un vallado en su rigor ante la falta de reproche o denuncia del sujeto ofendido, dejándose abierta la puerta para reducir la pena. La apelación ha sido confiada por la AFA al prestigioso jurista español Juan de Dios Crespo Pérez y al colega argentino Ariel Reck. Un antecedente a citar es el caso del chileno Eduardo Vargas, suspendido por 2 partidos por gestos ofensivos a la hinchada local tras su reemplazo en el partido contra Uruguay, en Montevideo. Messi a igual que Maradona (suspendido por dopaje en EE.UU 1994), el francés Zidane (expulsado en la final Alemania 2006), Luis Suárez (expulsado de Brasil 2014) y Neymar (suspendido por 4 partidos Copa América 2015), pertenecen al grupo de futbolistas idolatrados a nivel mundial. Cada uno en su tiempo, sintió el peso de la gran responsabilidad e hicieron lo que no debían. El filósofo alemán Friedrich Nietzsche (1844-1900), en el prólogo de su obra ‘El ocaso de los ídolos’ apunta: "No es hazaña pequeña seguir conservando la serenidad en medio de una ocupación llena de responsabilidades". Y se pregunta: "¿Hay algo más necesario que la serenidad? Sin alegría ni orgullo no hay nada que salga bien. En el mundo hay más ídolos que realidades".