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Las energéticas esperan el sendero de reglas que busca abrir el Gobierno

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HERNÁN DE GOÑI Director Periodístico

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La energía es uno de los sectores que muestra mas dinamismo en el actual escenario económico domestico, gracias al impulso que el Gobierno le dio a la creación de fuentes renovables. La regulación que obliga a que en dos años 8% de la oferta sea cubierta por generación eólica o solar, favoreció un boom inversor que potenció entusiasmo oficial. Pero si la Argentina quiere tener toda la energía que demanda su producción, hay que hablar de otro tipo de incentivos. La energía renovable no exige el mismo tipo de esfuerzo que la convencional. Si los nuevos jugadores consiguen financiamiento barato y de largo plazo, se garantizan retornos mas que interesantes.

No hay que perforar ni explorar. No es necesario mantener grandes dotaciones de personal. Con condiciones climatológicas constantes, alcanza. Por eso estan en marcha dos iniciativas que si pueden mover la aguja: un nuevo marco de reglas para Vaca Muerta, que apunta a equilibrar los costos internos con la remuneración que pueden recibir las empresas por el petróleo no convencional extraído, y un acuerdo energético federal, destinado a fijar a mediano plazo el esfuerzo fiscal que el Estado nacional y las provincias aportaran para sostener los precios que afrontan los usuarios.


En ese contexto, los escarceos entre gremios, empresas y gobierno de las últimas horas son una forma de obtener una mejor posición de cara a los acuerdos que el Gobierno aspira a anunciar el 13 de diciembre, Día del Petróleo. Explotar un pozo de shale en Neuquén bajó de u$s 15 millones a u$s 10 millones. Pero en el mundo sale u$s 7 millones. El pedido oficial es que cedan beneficios presentes, para permitir que se multipliquen en el futuro.


Las compañías del sector por ahora están sosteniendo sus posiciones, pero la baja del precio internacional del petróleo no ayudó a generar un esfuerzo mayor. La mirada está puesta en el liderazgo que pueda adoptar el Gobierno, en términos de estabilidad política y nuevas reglas.