Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

La sombra de la corrupción empuja la leyenda de Lula hacia la decadencia

La justicia acorrala al ex presidente Lula Da Silva

La justicia acorrala al ex presidente Lula Da Silva

El tiempo es veloz. El 17 de octubre de 2012 un millar de empresarios argentinos aplaudían a rabiar al orador principal que abrió el Coloquio de IDEA en Mar del Plata. Estaban electrizados por ese hombre que elogiaba a Hugo Chávez, que criticaba a Carlos Menem y que crucificaba los desbordes del capitalismo global. Era el mismo que señalaba didáctico que los países de la región no podían sobrevivir con inflación o con una brecha demasiado grande entre el Estado y las empresas privadas. Luis Inacio Lula Da Silva, el tornero hijo de un matrimonio de analfabetos que llegó a la presidencia de Brasil, fue la gran estrella de aquel encuentro. Se lo reconocía por haber hecho retroceder a la pobreza en su país y por haberlo convertido en una potencia emergente.


La paradoja del destino encuentra hoy a Lula cercado por la Justicia. La fiscalía de San Pablo pidió ayer su prisión preventiva después de haber allanado su casa y llevarlo a declarar por la fuerza y con la Policía la semana pasada. Los jueces investigan sus lazos con constructoras presuntamente favorecidas con contratos durante su gestión y rastrean los escándalos de corrupción que envuelven a Petrobrás, la compañía energética estatal que era orgullo del Brasil que crecía a tasas asombrosas. Lula se defiende con un clásico: afirmando que se trata de una campaña en su contra para evitar que vuelva a la presidencia. La sombra de su destino salpica también a su sucesora, la presidenta Dilma Rousseff.


Lula no adhirió a la intolerancia populista de Chávez que destruyó a Venezuela ni a la épica de la confrontación que terminó finalmente con la popularidad de Cristina Kirchner. Pero compartió con ellos la vulnerabilidad que le produjeron los numerosos episodios de corrupción a sus gestiones. Ahora que el crecimiento y la pujanza de Brasil han sido reemplazadas por la recesión actual y la amenaza del desempleo, el cerco de la Justicia convirtió a la leyenda brasileña en un símbolo de la decadencia.

Más notas de tu interés

Comentarios2
benedictodos800
benedictodos800 12/03/2016 06:42:55

QUIEN DIBUJA LAS SOMBRAS DE LULA, EL MONOPLIO O GLOBO , JAJAJA PARECE <RGENTINA CON MAGNETO-CLARIN

Miguel Antonio Cedeño Mata
Miguel Antonio Cedeño Mata 11/03/2016 08:16:17

Es un representante del pseudosocialismo corrupto, que llevó a varios pueblos de sudamerica a la miseria.