La pelea opositora enfría al dólar en un mes bisagra para las chances de Macri

Al final, el lanzamiento de la formula Alberto Fernández-Cristina Kirchner creó más alboroto en el peronismo que en el propio gobierno. Para Cambiemos, el giro formal del kirchnerismo a un perfil más moderado se convirtió en un factor de alivio financiero. La baja del riesgo país y la recuperación de las acciones, así como la calma que hoy muestra el dólar, expresan una percepción que los analistas traducen de esta manera: la Argentina tiene mucho menos chances de ser Venezuela que en marzo. Es solo una tregua, pero todo ayuda, porque al menos facilita el cierre de un mes bisagra, en el que el Gobierno necesita conseguir una inflación menor a 3% para encarrilar sus chances electorales.

La tranquilidad tiene sin embargo dos escalas preocupantes. La primera es el próximo 27 de mayo, fecha en la que el radicalismo deberá ratificar su permanente en Cambiemos, pero con condiciones. Macri y su equipo ya dejó claro que no habrá interna, pero ofrecerán flexibilidad para sumar socios a la coalición y para integrar la fórmula. El resultado será contrastado con los avances que muestren Alternativa Federal y el sector que impulsa a Roberto Lavagna. El otro momento de inquietud para el Gobierno lo puede generar una encuesta que, con otras cartas sobre la mesa, muestre que la candidatura del Presidente sigue débil.

Juan Schiaretti, amigo de Macri y referente de AF, volvió a chocar con Lavagna, al punto de invitar a sus socios a integrar al espacio. También salió a buscar más peronistas moderados, como Daniel Scioli, o figuras populares como Marcelo Tinelli. Si la movida sirve para restar votos al kirchnerismo y al ex ministro, el Gobierno celebrará que AF se convierta en Alternativa Racional. Para el ballotage suma.

Tags relacionados