La guerra comercial destruye acciones y llena de rumores a la plaza local

El desplome de la Bolsa porteña que terminó con una caída histórica de 9% y con acciones que perdieron más de 15% no solo marca la fragilidad local sino lo que ocurre en el mundo. La guerra comercial instalada entre China y Estados Unidos está provocando que los países emergentes se conviertan en las principales víctimas. Ni las palabras del presidente Donald Trump, quien aseguró que no impondrá restricciones a las inversiones chinas de firmas tecnológicas lograron calmar a los mercados.

 

Así, el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense cayó ayer a mínimos de las últimas cuatro semanas por temor a que las guerras comerciales afecten el crecimiento de la economía. Es decir, ante cualquier riesgo, el refugio siguen siendo los bonos americanos, situación que complica la apuesta por las economías más pobres. El apetito por los bonos hizo que el Departamento del Tesoro venda u$s 36.000 millones en notas a cinco años con una fuerte demanda, en la segunda subasta de la semana por un total de u$s 100.000 millones en deuda a corto y mediano plazo, según datos de la agencia Reuters. El martes había emitido u$s 34.000 millones en papeles a dos años, también con una demanda sólida, mientras que hoy venderá u$s 30.000 millones en bonos a siete años.

Tal situación obviamente también le pegó fuerte a las acciones de empresas argentinas en Wall Street. De hecho, los ADRs de los bancos también se desplomaron: Banco Francés 11,1%; Banco Galicia cayó 10,9% y Banco Macro 10,3%. A su vez, en el país por presión externa y demanda de cobertura, el dólar minorista sumó 30 centavos y cerró a 27,90%.

En el medio de este panorama internacional, los rumores en la city sobre el motivo por el qué cayeron las acciones locales fueron varios, muchos con argumentos aparentemente alocados como uno que aseguraba que los inversores ya estaban descontando una caída de Mauricio Macri en las próximas elecciones.

Tags relacionados

Más de Columnistas