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La Casa Rosada provincializa la pelea con los docentes para que Vidal defienda el mensaje oficial

A María Eugenia Vidal no le entran las balas. Esta metáfora de la política demuestra por qué la gobernadora bonaerense ha sido, una vez más, la dirigente que salió a plantear de la forma más cruda la única respuesta que tiene para ofrecer el oficialismo a la hora de enfrentar la paritaria docente. Por ser una negociación salarial que afecta fondos públicos, la mandataria reiteró que para hacer una propuesta más alta, primero hay que conseguir los recursos. Buenos Aires no los tiene, y para obtenerlos tiene que optar por uno de estos tres caminos: elevar los ingresos tributarios, recortar gastos en otra partida o aumentar el endeudamiento.

La restricción presupuestaria es un concepto que en la Argentina siempre ha sido dejado de lado. Quienes más se encargaron de violentarlo fueron los gobiernos, que siempre prefirieron sacar fondos de otro lado antes que tratar de contener el gasto. Cuando el origen de la plata fue la emisión del Banco Central, se creó un círculo vicioso que se retroalimentó año tras año. La suba de precios generaba atraso salarial y la recomposición se hacía a expensas de una política que erosionaba a todos sin igual, ya sean trabajadores, empresas o incluso al propio Estado.

La primera propuesta de Vidal a los docentes ofrecía empatar la inflación del primer semestre con la cláusula gatillo (cuando se esperaba que este indicador fuera más alto), y daba margen de tener una recuperación en el segundo, si se cumplía la meta oficial de 17%, ya que garantizaba una suba de 9% cuando se esperaban que el IPC en ese período sumara dos puntos menos. La provincia ofreció luego repartir $ 1000 millones para compensar el 2016, pero se ganó un rechazo contundente de los gremios, que aspiran a más.

Vidal dio otro mensaje claro en su conferencia de ayer: planteó que al Estado no le resulta indiferente que un docente cumpla con su obligación de dar clase mientras existe una medida de fuerza que bloquea la negociación. Se ganó una furiosa réplica sindical, porque su mensaje fue efectivo: le habló a los maestros que todavía cobran lo mismo que el año pasado y a las madres que deben hacerse cargo de sus hijos mientras haya paro.

La Casa Rosada confía en silencio que la voz de la gobernadora convenza una vez más a los bonaerenses y hasta le sirva para evitar una respuesta directa al reclamo nacional de Ctera. Sabe que la efectividad que alcance en esta pulseada seguramente se sentirá en octubre.

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Comentarios2
JOSE   MANUEL LEVY
JOSE MANUEL LEVY 16/03/2017 10:25:05

“ la emisión del Banco Central, creó un círculo vicioso” APLICA LA “ METAFISICA ARISTOTELICA “ (Iosele)

Carlos Pichotti
Carlos Pichotti 16/03/2017 08:19:57

Parece la nota de un suicida. Siempre hay más que tres caminos.Si actúa en contra de los trabajadores,hace antiperonismo y no distribuye equitativamente, está incendiando el País, esto es la crónica de una muerte anunciada.