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José Algoritmo

Imagen de LEANDRO ZANONI

LEANDRO ZANONI Periodista especializado en tecnología y nuevos medios

2
José Algoritmo

José Algoritmo viste
un saco azul, triste
vive como pidiendo perdón
y se esconde a la luz del sol.


Facebook está en el medio de acalorados debates por la publicación de noticias falsas y tergiversadas durante la campaña norteamericana que, en teoría, habrían influido para que Donald Trump ganara las elecciones. Por ejemplo, la noticia que el Papa apoyaba a Trump, (que recibió más de un millón de likes y fue compartida miles de veces). Por supuesto que el empresario no ganó gracias a Facebook, pero la red social influye fuerte en el electorado. El 60% de los norteamericanos aceptaron que solo se informan a través de Facebook y un estudio de Microsoft sobre adolescentes de 15 a 17 años asegura que 5 de cada 10 (el 50%) creen que la información que ven en internet es verdadera. Y solo 1 de cada 10 distingue contenido de publicidad.

No soy ingenuo. La mentira, la manipulación y las operaciones mediáticas que influyen sobre las masas siempre existieron. Pero el caso Facebook arrimó algunas cuestiones nuevas para analizar:

- Las nuevas tecnologías posibilitan la manipulación a una escala y a una velocidad que hasta el momento se desconocía. Escala y velocidad, dos conceptos claves para entender la comunicación del presente: big data y tiempo real.

- Las casi nulas consecuencias que tiene la mentira para un funcionario público o un medio. Que un presidente mienta sin descaro no debería dejar de ser un escándalo. Con Trump, en Colombia y el Brexit, los medios tradicionales apoyaron fuerte una postura y ganó la contraria. Y con diferentes tipos de encuestas, aseguraron que ganaría la que finalmente perdió.

Transitamos una era bautizada "post verdad" (palabra del año según el diccionario Oxford). El término postula que ya no influyen tanto los datos y los hechos objetivos para formar una opinión. Ahora lo que manda son las emociones y los sentimientos. Facebook estimula y exacerba este comportamiento porque cada vez más nos encierre en una burbuja al mostrarnos contenidos similar a lo que creemos, nos gusta y/o pensamos.

- Facebook, Twitter y Google (por nombrar a las más grandes e influyentes) no asumen su responsabilidad como medios de comunicación. Se autodenominan "empresas de tecnología" y "neutrales‘ (!) en cuanto a sus posturas políticas. Entonces, en términos generales, no se hacen cargo de la información que publican ni aceptan jugar con las mismas reglas que les caben a los medios tradicionales: credibilidad, compromiso social, respeto por el lector y por las instituciones democráticas, etc. Así Google solo es un buscador y Facebook, una red de amigos.

Y este año debutó José Algoritmo, el robot hecho a base de códigos. Se puso la camiseta de Facebook en agosto para reemplazar a periodistas de carne y hueso. Los antiguos editores, encargados de seleccionar y filtrar las tendencias en la red social según la cantidad de menciones, fueron despedidos. Muchas gracias, ya no sirven (pocos códigos!).

Ahora Algoritmo decide la información que ven miles de millones en sus muros. Carece de olfato editorial, es cierto. También de criterio. Pero tiene la suficiente firmeza para censurar lo que su empresa considera ofensivo (como un pecho femenino amamantando o una foto de 1972 que ganó el Premio Pulitzer).

José Algoritmo no sabe nada de periodismo, pero sí mucho de publicidad: Facebook es un animal impresionante que engorda cada año gracias a una dieta a base de datos digitales que fabrican todos los días unos 1700 millones de personas. Esos datos Facebook los vende a miles de empresas para publicar en nuestros muros sus avisos publicitarios a medida de nuestros gustos y costumbres. La red social facturó el año pasado 18 mil millones de dólares (5.500 millones más que en 2014). Y solo en el tercer trimestre de este 2016 (julio, agosto y septiembre) acumuló 7 mil millones verdes. Leíste bien: 7 mil millones de dólares en 90 días. O 77,7 millones cada 24 horas.

‘Tuvimos otro buen trimestre‘ dijo semanas atrás Mark Zuckerberg, el fundador.

José Algoritmo sueña
poder ser invisible
no puede soportar la verdad
y el terror lo va a matar.

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Comentarios2
Diogenes Antonio Richaud
Diogenes Antonio Richaud 09/12/2016 09:28:35

A José lo matará la realidad. No tiene capacidad de manejar la panza, esta tiene hambre todos los días. No se maneja como una serie abierta ni por José. Allí radica el problema de la posverdad.

JOSE   MANUEL LEVY
JOSE MANUEL LEVY 09/12/2016 08:29:51

JOSE ALGORITMO fue VENCIDO POR EMMANUEL TRANSCENDENTALISMO (Iosele)