IPOs: la aventura de "cambiar de liga"

La recuperación económica está modificando las expectativas de algunas empresas argentinas y acelerando sus procesos para salir a los mercados de capitales internacionales. Al mismo tiempo se observa una mejoría en la percepción que existe en el exterior respecto de la situación en nuestro país, lo cual se traduce en un creciente interés por invertir en activos argentinos. Todo parecería indicar que este último trimestre y los primeros meses de 2018 son "ventanas de oportunidad" para avanzar en este sentido.

El proceso de abrir el capital de una empresa al mercado de valores conocido como Oferta Pública Inicial (IPO) es un evento transformador para una organización. Como compañía cotizante en mercados de élite deberá hacer frente a nuevos requerimientos y obligaciones que establecerán cambios en sus negocios y la necesidad de incorporar nuevos talentos y habilidades gerenciales.

A la hora de analizar el proyecto de abrir el capital al mercado es importante considerar los factores, las ventajas y los desafíos que esto implica:

- El financiamiento requerido para afrontar las demandas del negocio debe comenzar a exceder la capacidad de la entidad para procurarlo mediante otros canales a un costo razonable.

- El valor de la empresa tiende a ser más alto que el de entidades cerradas comparables.

- Los accionistas pueden vender en cualquier momento su participación en un mercado público, sujeto a restricciones regulatorias o de mercado.

- Pueden implantar planes de remuneración basados en acciones para sus ejecutivos

- La visibilidad es una fortaleza para la organización, con impacto positivo en negociaciones con clientes y proveedores.

- Los costos de abrir el capital al mercado (bancos asesores, abogados, auditores, etc.) son siempre significativos. También los nuevos roles, demandarán incorporar nuevos talentos calificados, así como también incurrir en mayores costos de sistemas, "compliance" y estructura administrativa.

- La registración pública y los reportes subsiguientes requieren exponer a terceros información sobre el negocio, sobre las operaciones y riesgos, e información financiera que nunca antes había transcendido fuera de la empresa.

- Los accionistas y los analistas exigen un crecimiento sostenido en las ventas, ganancias, participación en el mercado e innovación. Por lo tanto, está bajo una presión constante por tener buenos resultados de corto plazo y al mismo tiempo una visión estratégica para alcanzar objetivos de largo plazo.

- Una vez que la sociedad ha abierto su capital al mercado, es difícil, y sobre todo costoso, desandar el camino para volver a ser una empresa cerrada.

- Incrementa la exposición a ser objeto de demandas legales de accionistas, por perjuicios ocasionados por la baja en la cotización de la acción.

La apertura a mercados internacionales tiene múltiples beneficios potenciales, sobre todo si se realiza en las "ventanas de oportunidad", como la que parece asomarse nuestro país, que brindan el contexto ideal para lograr una salida exitosa, maximizando el precio de la acción. Sin embargo, no hay que perder de vista que encarar un proceso de IPO conlleva enfrentar grandes desafíos, transformaciones para la organización y algunos riesgos que no deben ser minimizados. En definitiva, son los costos que deben asumirse para jugar en una "nueva liga".

 

Alejandro Rosa, Socio de Gobierno Corporativo de PwC Argentina

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