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Hay un mejor escenario externo, aunque todavía no es viento de cola

La imagen más viva del viento de cola que favoreció a la Argentina desde el 2003 en adelante, fue el aumento constante que tuvo tanto la demanda de commodities como su precio. El aluvión de dólares que generó esta tendencia, se tradujo en una montaña de pesos gracias a las retenciones de 35% para la soja, y de un porcentaje algo menor para el resto de los cereales.

Luego llegó el tiempo de los estímulos monetarios, que provocaron una ola de liquidez global que deprimió la tasa de interés y creó una notable oferta de fondos, tanto para países como para empresas. La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca interrumpió esta tendencia, pero el endurecimiento que prometió la Fed no llegó a los niveles temidos. Los datos evidencian que la Argentina tiene hoy nuevamente un escenario externo más favorable, y si bien no alcanza para definirlo como viento de cola, está claro que corresponde empezar a anotarlo en el tablero de control.

La Reserva Federal subió las tasas cortas, pero las largas siguen deprimidas. Según consignó el economista Federico Muñoz, dos indicadores que aproximan el costo de endeudamiento argentino muestran una evolución positiva. El rendimiento del bono del Tesoro de EE.UU. a diez años llegó a superar 2,6%, pero en la actualidad está cerca de perforar el 2%. El spread EMBI de Argentina, en tanto, se ubicó por debajo de los 400 puntos básicos. Eso significa que este indicador combinado llegó a un nivel inferior a 6%, lo que implicaría el valor más bajo de la serie histórica.

Este dato es un punto clave para la estrategia de gradualismo fiscal a la que se abrazó el Gobierno, y que de acuerdo al armado del Presupuesto 2018, seguirá dependiendo de la llegada de fondos externos tanto para financiar gasto como obras. Brasil, en tanto, muestra un nivel de actividad más tonificado, con suba de casi 3% en el consumo y la inflación más baja desde marzo de 1999.

Todo este escenario no conforma un contexto de viento de cola que pueda ser predecido como perdurable, pero ayuda.

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