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Fiesta electrónica: prohibir no es el camino

En ocasión de la tragedia de Time Warp en la cual murieron cuatro jóvenes, desde Intercambios Asociación Civil señalamos que hasta ahora las políticas de drogas han actuado prohibiendo como si eso hiciera posible evitar el consumo, y que la prohibición de las fiestas como respuesta tampoco resuelve la cuestión, dado que incita la organización de fiestas clandestinas, agravando todo tipo de riesgos.
A menos de un año de dicho suceso, vemos que poco se ha avanzado en la prevención y que debemos lamentar dos nuevas muertes tras una fiesta electrónica en Arroyo Seco, la de una joven de 20 años y un hombre de 34 años que falleció posteriormente al evento. Estas trágicas muertes, muy probablemente podrían evitarse si se implementaran programas de reducción de daños en las fiestas electrónicas que se organizan en el país.
El Estado debe cambiar su lógica prohibicionista por la de contralor. De esta forma, debería garantizar las condiciones adecuadas de seguridad para la realización de este tipo de eventos regulando las habilitaciones, la cantidad de público de acuerdo a la capacidad del lugar y la provisión de agua potable, así como un cuerpo médico y de ambulancias acorde a la cantidad de asistentes al evento. Ante la tragedia, resulta ineludible la necesidad de establecer puestos de difusión de información sobre los riesgos del consumo y la mezcla de sustancias. Otro tipo de medidas como las alertas tempranas o los programas de testeo de sustancias pueden generar una mayor conciencia para los usuarios sobre las sustancias que van a consumir.
Sin embargo, la responsabilidad no debe recaer solo en el Estado, sino que requiere un compromiso mancomunado junto a empresarios, organizadores, sociedad civil y participantes de las fiestas electrónicas que compartan una visión pragmática para la prevención de los problemas relacionados con el consumo de sustancias en estos ámbitos. Si bien algunas iniciativas se han encarado desde algunos municipios, se requiere todavía un abordaje mayor y más integral.
En este sentido, desde abril del 2016, Intercambios AC viene desarrollando el Proyecto de Atención en Fiestas (PAF, un cachetazo al mal viaje) con el cual impulsamos la formación de un equipo de jóvenes asistentes a fiestas, para diseñar e implementar estrategias de intervención que promuevan prácticas de cuidado y consumo responsable entre usuarios de sustancias psicoactivas con fines recreativos. Dentro de los objetivos planteados se pretende implicar a distintos actores del ambiente nocturno en la prevención de riesgos, asegurar que se realice la atención sanitaria adecuada en los casos que la requieran, y contribuir con la regulación de los ambientes festivos en clave de seguridad sanitaria.
Las fiestas electrónicas masivas en las cuales se da el consumo recreativo de diversas sustancias es un fenómeno cultural que trasciende las fronteras de nuestro país, y los programas de reducción de daños y riesgos han demostrado ser la estrategia más efectiva en muchos países de Europa y algunos de América Latina.

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