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Falta un plan fiscal y monetario que impulse las expectativas y la inversión

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HERNÁN DE GOÑI

Subdirector Periodístico

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La rueda de la economía se está moviendo con más lentitud que la deseada por el Gobierno. Pero eso no sorprende a los economistas que trabajan junto a Mauricio Macri. Si ningún funcionario admitió en público que este año el PBI puede terminar con una variación negativa, es porque decirlo es políticamente incorrecto, no porque no lo contemplaran como una posibilidad cierta. El 2016 es el año del ajuste, como lo definen con menos tapujos los consultores, que saben que corregir los atrasos cambiario y tarifario más significativos de las últimas décadas no es gratuito ni se resuelve rápido.

La devaluación primero, y la suba de la luz, el gas, el agua, la nafta y los transportes, en segundo lugar, generaron un potente efecto cascada sobre los precios. Para contener este impacto, el BCRA aplicó el manual. Frente a los $ 120.000 millones emitidos entre septiembre y diciembre de 2015, absorbió $ 70.000 millones con tasas que promete dejar en 38% hasta que la inflación subyacente perfore el 2%.

El Gobierno ejecutó gradualismo, pero para la opinión pública metropolitana, que vivió anestesiada por los subsidios de la era K, el problema no era el tamaño de la aguja, sino directamente el pinchazo.

Desde el lado oficial, la secuencia es: reparación parcial de la herencia (con salto en los precios y frío en el consumo), acuerdo holdout, emisión de deuda, fondos para obras, moderación de la inflación, repunte económico. Los privados, en cambio, quieren ver si el sendero es consistente. Nadie sabe a ciencia cierta si después de subir el gasto 2% del PBI con beneficios sociales e impositivos, podrá bajarlo más de ese porcentaje para tener la certeza de que el Central no tendrá que emitir más de lo necesario. Los inversores esperan ver un verdadero plan fiscal y monetario, que arrime a la meta de 25% de inflación (ya se habla de variación anualizada, no punta a punta). La expectativa es que se muestre en mayo, una vez que quede atrás el default. Sin él, las expectativas no ayudarán a que la rueda gire más rápido.

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Comentarios1
Néstor González Loza
Néstor González Loza 12/04/2016 05:47:42

Macri no es derecha ni izquierda ni populismo, es.. La Cuarta Postura http://proyectoactitud.blogspot.com/2016/03/la-doctrina-de-los-talentos.html