¿Es momento de repensar el rol de sector automotriz?

A nivel global, la industria diversifica su modelo de negocios invirtiendo en recursos intangibles como software, cartografía, geolocalización y logística. Se vive un periodo de disrupción tal como sucedió con en su momento con Kodak o Nokia.

Los argentinos tienen afición por los autos y motos. Tanto así que existe desde tiempos remotos la rivalidad entre las dos principales marcas, Ford y Chevrolet. En el plano comercial, parte de los ingresos a nivel país provienen de las ventas que genera el sector automotor a través de las exportaciones y las ventas en el mercado interno. En el plano socioeconómico y político, esta industria pesada es continua demandante de recursos humanos desde operarios, diseñadores, transportistas y administrativos; ayudando casi siempre a disminuir el desempleo o revivir algún parque industrial provincial.

A vistas de los hechos fácticos que están sucediendo a nivel internacional, sería importante agregar una nueva pregunta a la lista de tareas sobre el desarrollo futuro de los ingresos del país: ¿Debemos repensar nuestra industria automotriz y autopartes, radicada principalmente en Córdoba?

Durante esta semana se llevó a cabo la bienal de autos en la ciudad de Tokio, Japón, en donde se mostraron los nuevos diseños de prototipos de movilidad de los principales fabricantes.

Más allá de la presentación de elementos tangibles -autos-, sorprendió la presentación de servicios móviles como la demostrada por Toyota. Año tras año, empresas europeas y asiáticas invierten más dinero en recursos intangibles como software, cartografía, geolocalización, logística, entre otras. ¿Por qué? Porque desde hace un tiempo están diversificando su modelo de negocios. La industria se está achicando y viviendo un periodo de disrupción tal como en su momento lo vivió Kodak o Nokia.

La venta de autos a nivel mundial desde 2018 sigue cayendo y según la consultora Moodys la tendencia continuará en el 2020. Por el contrario, otros analistas afirman que el mal momento será temporal pero no hay que perder de vista los tres cambios estructurales que la afectan.

La mayor regulación de las emisiones de carbono (contaminación) y aumento de los costos comerciales producto de las disputas entre países están encareciendo el valor de los autos. Al mismo tiempo, los principales mercados están saturados de autos y el advenimiento del leasing (alquiler temporal) y aplicativos como Uber han quitado fuerza a los argumentos para ser dueño de un vehículo.

En los Estados Unidos (el mercado más deseado por la cantidad y poder adquisitivo de su población, falta de transporte público y alta rotación del parque automotor gracias al crédito y leasing), las ventas hicieron pico en el año 2016. En Europa (un mercado menos dinámico) las ventas hicieron máximo en el año 2000. En Japón en el año 1990. Por último, los analistas suponían que serían los mercados emergentes quienes remolcarían las ventas desde el subsuelo a un nuevo máximo, pero de momento no sucedió.

Las ventas de vehículos livianos, contabilizando los últimos doce meses, en los mercados líderes no son alentadoras. En China cayeron un 12% respecto al año anterior y un 15% en India, mientras que solo Brasil sumó un 9% positivo.

Año tras año, empresas europeas y asiáticas invierten más dinero en recursos intangibles como software, cartografía, geolocalización, logística, entre otras. ¿Por qué? Porque desde hace un tiempo están diversificando su modelo de negocios. La industria se está achicando y viviendo un periodo de disrupción tal como en su momento lo vivió Kodak o Nokia.

La empresa alemana Continental AG, es la principal proveedora mundial de autopartes para vehículos livianos y pesados, anunció esta semana que asumiría una pérdida de 2500 millones de euros (denominado en la jerga “impearment ) debido a un cambio en su visión sobre el futuro cercano de la industria. Su CEO espera que el crecimiento se mantenga en niveles similares o por debajo al promedio de los últimos años.

Por su lado, General Motors sobrevivió a una huelga de cinco semanas contra sus gremios al mismo tiempo que reportó caídas significativas en el volumen de ventas en Europa, América del Norte, América Latina y Asia. En función de lo cual, estuvo forzada por las leyes de la física de los negocios a reducir costos para mantenerse a flote e invertir mayores recursos en la tecnología autónoma y eléctrica. Al mismo tiempo, Ford anunció esta semana que otorgará descuentos para incentivar las ventas en algunos mercados.  

El sector automotriz es un engranaje relevante en la circulación del comercio mundial. Según el último reporte del Fondo Monetario Internacional, el sector genera el 6% del PBI a nivel mundial y el 8% del comercio internacional. Al mismo tiempo, es el principal comprador de aluminio, acero, cobre, goma, plástico, derivados de petróleo, químicos, hardware y software. Por lo que, cuanto mayor tiempo tome la resolución de las disputas comerciales es plausible pensar posibles rajaduras en la salud financiera de las principales compañías de vehículos y motos como Harley Davidson o proveedoras de auto partes como Michelin.

El segundo talón de Aquiles que enfrenta la industria son las nuevas regulaciones en las emisiones de material contaminante (aún hoy muchas empresas siguen resolviendo causas legales producto de desinformación en tales pruebas años atrás).

La Unión Europea apresura a los fabricantes a disminuir un 20% las emisiones de dióxido de carbono en todo el mercado del bloque. Es tal la premura que en los últimos meses ha detenido la venta de algunos modelos por no cumplir los nuevos estandartes certificatorios en esa materia. Las empresas en conjunto responden que la inversión necesaria para cumplir con los tiempos de la política llevará a un aumento en el precio de sus vehículos. Algunas firmas afirmaron que pueden existir aumentos entre mil y cinco mil euros en promedio, por lo que es plausible esperar una caída en ventas de un 10%.

India ha publicado una resolución por la cual ordena a la industria que opera en su país a disminuir en el 2021 considerablemente las emisiones de partículas y nitrógeno. 

Con el mismo objetivo de reducir los gases contaminantes y atender las quejas de los ciudadanos por la congestión del tráfico, muchas ciudades han encarecido sustancialmente la tenencia y uso de vehículos. Intendencias chinas, españolas, francesas e indias aumentaron los impuestos para la registración y quitaron subsidios a autos híbridos o eléctricos.

Así entonces, las familias tipo deciden tener un solo auto, utilizar servicios compartidos de transporte, o la red de servicios públicos.

La Unión Europea apresura a los fabricantes a disminuir un 20% las emisiones de dióxido de carbono en todo el mercado del bloque. Es tal la premura que en los últimos meses ha detenido la venta de algunos modelos por no cumplir los nuevos estandartes certificatorios en esa materia.

Ahora bien, ¿por qué se registran caídas en ventas cuando el acceso al crédito en los países mencionados el fluido y el desempleo está en mejores niveles que el de Argentina?

Durante años, la premisa base entre los economistas era que la compra de   autos aumentaba a la par de los ingresos o PIB per cápita. Los últimos datos falsa esta vieja idea. Según el FMI en 2008 los brasileños fueron más ricos que los chinos, pero luego de una década de bajo crecimiento y desvíos en la actividad hoy son un más pobres. Increíblemente, en 2012 Brasil anotó su máximo valor de venta de vehículos en su historia. 

La industria automotriz hoy en día está en un proceso de disrupción, es coherente esperar que solo sobrevivan las firmas que tienen una ventaja competitiva tal como baja inversión en desarrollo, clientela cautiva, patentes únicas, etc. Tal como una ola, lo que ocurra en este sector impactará en las autopartes y empresas petroleras. ¿Quién producirá más combustible si los autos son cada día más eficientes?

A modo de conclusión, vale preguntarse cómo la provincia de Córdoba y Argentina a nivel país puede aprovechar o blindarse ante la tormenta de cambios.

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