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Entre lo deportivo, lo financiero y lo real

GUSTAVO PERILLI Profesor de la UBA.

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Entre lo deportivo, lo financiero y lo real

Hace unos años, Zygmunt Bauman sostenía que "la liquidez es una metáfora adecuada para aprehender la naturaleza de la fase actual de la historia de la modernidad". Hoy "la liquidez" afecta las decisiones, modifica la anatomía micro y macroeconómica y se exacerba por la euforia del fútbol. Por ejemplo, en los días previos a la final de 1978, se leían avisos clasificados que proponían canjes de fondos de comercio, autos y terrenos por entradas en un marco agregado en el que el PIB caía a un ritmo de 5% y la inflación superaba el 170% anual. Si bien algo pudo haber cambiado desde entonces, nada impedirá que en la actual "bruma" del fútbol haya diálogos y comunicados fatuos, efímeros y confusos. Se bosquejarán teorías naive sobre el new deal con el FMI, la recategorización de las emisiones argentinas por MSCI y los senderos ideales de la "movilidad" laboral y financiera y la estabilidad del sistema económico.

Las arraigadas inconsistencias productivas, la "líquida" institucionalidad, el histórico desorden tributario, la desigualdad y la débil cohesión social, continuarán siendo los pilares del "líquido" crecimiento económico y el empleo y de los disparadores de volatilidad financiera, cambiaria e inflación. El diagnóstico del FMI desatenderá todas estas fallas fundamentales y sólo se limitará a liberar los fondos acordados, velar por el cumplimiento de las condiciones pactadas, indicar que el descalabro surgió porque "el país está gastando más de lo que produce" y recomendar exhaustivos niveles de ahorro. Nada será gratuito para salir de esta emergencia: será necesario que el gasto agregado, el salario real y el empleo (y la economía) ingresen en apesadumbrados ritmos de recesión.

Se atribuirá al exceso de gasto, los elevados salarios y al ataque especulativo contra las reservas del Banco Central, la crisis de balance de pagos que (desde abril) aceleró los tiempos. Puntualmente para MSCI, el mantenimiento de la apertura de la cuenta capital constituyó el argumento impulsor del "upgrade financiero" desde el escalón de economía de frontera al de emergente y la habilitación, en un futuro, de su inclusión al índice. Para mantener ello se necesitará preservar una rigurosa configuración económica. MSCI y el FMI monitorearán la preservación de la apertura irrestricta a los movimientos de capitales internacionales, la flotación cambiaria y la política monetaria. En lo inmediato, el éxito residirá en reacomodar la curva de vencimiento de las Lebac, reconvertir su stock en Letes en dólares y, muy gradualmente, reducir las tasas de interés sin exponer reservas, ni contraer más deuda externa. Según la teoría económica dominante, será el requisito necesario y suficiente para impulsar la actividad económica y fortalecer el empleo productivo. La consolidación esperada de este "puente financiero" hacia el largo plazo, será pavimentada (además) por las virtudes de un ahorro supuestamente "no dañino" para la subsistencia social de corto plazo. En otras palabras, "la movilidad" laboral necesaria requerirá ser armónica y dinámica en condiciones de bajo desempleo.

Si bien es absolutamente ideal la movilidad laboral en función de los cambios de las condiciones coyunturales, resulta imposible que el achique del gasto sea inocuo en términos de estabilidad social.

Aunque haya consenso teórico en que "la movilidad es fundamental para el funcionamiento del mercado de trabajo porque fomenta la eficiencia en la asignación al trasladar a los trabajadores a los empleos que más valora la sociedad (McConnell y Brue, 2007)", bajo ciertas circunstancias es innecesario ingresar en estos senderos de exposición sin un programa integral y estable.

Persistir en esta forma de razonamiento más acordes a países desarrollados e instituciones modernas (con siglos de experiencia y donde no siempre estos planes funcionan), presume haber probado mecanismos de coordinación con la potencia suficiente para acercar el corto plazo (financiero) al largo plazo (real, estable y previsible) sin sufrir daños sociales. En las regiones subdesarrolladas (y en particular en la Argentina), permanentemente se discuten los supuestos éxitos de estos modelos.

En la simbólica jornada del 20J (en el fervor de la "atmósfera mundialista"), tanto el FMI como la sociedad anónima de Wall Street MSCI, dieron señales (cuasi) providenciales para el futuro de las finanzas argentinas. No se reparó demasiado en que, casualmente, el anuncio coincidió con la efeméride que evoca la muerte del sobrio economista, político, abogado y militar Manuel Belgrano.

Haciendo las adecuaciones históricas y técnicas necesarias, debe recordarse que el economista Belgrano afirmaba que "los metales no tienen un valor representativo, sino porque ellos son recibidos en cambio de las mercaderías" (Belgrano, M. Escritos Económicos, 1954).

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