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Enojos, amenazas, la trampa del dólar y una interna entre Sturzenegger y Cabrera

Si la preocupación es la marca registrada que impone la agenda, filas adentro del Gobierno la condensación de ese desvelo se ha transformado en la gota que se desliza del otro lado del vidrio empañado y que puede desbordar el acuoso equilibrio de la gestión. Aunque pocos se animen a señalarlo, una de las claves de esa atenta armonía son los ministros, verdadera barrera de contención presidencial. La paradoja es que la homogeneidad del "mejor equipo de los últimos 50 años" podría comenzar a derrumbarse no por la acción de desgaste que promueve el escenario político, sino por la impaciencia que se ha hecho un lugar en el Gobierno y el enojo que el propio Macri parece comenzar a profesar a alguno de sus asistentes.


La última semana, en un encuentro en Casa Rosada, fue Macri el que se despachó con aquellos que mostraron una fe débil en la prospectiva. Los incitó a defender la gestión y los amenazó que la puerta estaba abierta para los que no contaran con las dosis de optimismo necesarias. Sin embargo, esa mixtura entre arenga y sanguínea invectiva, podría transformarse en mayor impotencia para el primer mandatario.

Trascendió que el propio Macri se fastidió con la evangelización del gradualismo que hacen algunos de los miembros de su gabinete, pero para los ministros, existe la certeza de que es la única manera de avanzar. Eso explica la marcha atrás con las tarifas. Por otro lado, sabido es que los sectores que peor están en el Gobierno son aquellos en los que la gestión ministerial es más precaria. La excepción podría ser el ministro Triaca, donde la habilidad del funcionario ayudó a amortiguar la falta de resultados de una economía dañada que no reacciona.

Para tomar un dato de los últimos días, la inflación del 2,5% en febrero fue otra alerta que complicó la estrategia del Gobierno de un techo del 18% en las negociaciones salariales. Si marzo termina arrojando un 2% como anticipan las consultoras, está claro que esa premisa será historia y habrá que pensar en una brecha entre 20 y 25% para todo 2017. El impacto inflacionario no golpea solo políticamente. Por un lado, sabido es que el Gobierno tendrá pocos pergaminos para mostrar en la campaña electoral de este año. En este sentido, sin un dato contundente de baja de inflación, los argumentos serán aún más pobres.

Sin embargo, las consecuencias de una falta de inteligencia en este sentido podrían ser aún más severas, si se tiene en cuenta que el propio Banco Central tendrá que subir nuevamente las tasas de interés para evitar un nuevo desborde de pesos en el sistema de precios o, su correlato, una mayor dolarización de la economía.

En el entorno de Sturzenegger señalan que el rendimiento de una Letra o un pase podrían comenzar a resultar insuficientes para congelar las expectativas de inflación. En rigor, en los últimos días salieron a vender Letras para generar que una caída en el precio le ponga un "piso" a la tasa (que se mueve en sentido inverso). La trampa es contundente: si el Gobierno no asume una posición más gradualista en materia de ajustes de tarifas y precios, la inflación seguirá asumiendo pisos cada vez más elevados, por ende, la tasa deberá subir para evitar un marasmo monetario y eso generará una caída aún mayor de la actividad económica y un encarecimiento sustancial del crédito. Será una especie de plan invierno para una economía real que sobrevive (el verbo es excesivo) prácticamente debajo de una capa gruesa de hielo y con dosis cada vez más escasas de expectativa.

Por si fuera poco existe un problema adicional: el vapuleado ministro Cabrera, a quien eligió la CGT como centro de sus críticas, salió a ventilar que necesita "tasas más bajas" en los próximos meses, es decir, crédito más barato. Justo a contramano de lo que advierten secretamente en el BCRA. "El Dandy", como le dicen a Cabrera, intuye que de esa forma podría poner a resguardo su criticada gestión. Esa intuición también le sirve para medir el peligro que implica la interconsulta (el término queda grande) que el propio Macri hizo hace algunos días con el tándem Lopetegui-Quintana, a propósito de los cambios que quiere imprimir en su gabinete con el fin de relanzar su programa económico, donde Cabrera es uno de los nombres que dan vuelta en el bolillero. Pero por ahora la paciencia es un valor que el Gobierno elige cultivar, al menos a la vista del resto.
Sólo así se entiende que mientras el Gobierno atesora su relato de una performance elocuente en las próximas elecciones, algunos despachos de la Casa Rosada ya dan cuenta de que creció la imagen negativa del Presidente y de su gestión. A ello habrá que sumarle otro dato contundente: los informes que evidencian que cayó la venta de alimentos básicos como arroz y fideos en las últimas semanas.

El Gobierno prepara otros anuncios. Por un lado, esta semana publicará en el Boletín Oficial que decidió poner a la venta 15.500 hectáreas ubicadas en las provincias de Córdoba y Mendoza, que son propiedad del Ejército argentino, a fin de "favorecer el desarrollo productivo" del sector agropecuario en ambos distritos. La intención de las autoridades es que esas tierras sean adquiridas por pequeños y medianos productores, comentaron fuentes de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE).

Pero hay más: el relanzamiento del plan Procrear busca alcanzar 150 mil soluciones habitacionales familiares, con cuotas que en algunos casos serán de $ 2500 pesos por cada millón otorgado, montos de hasta $ 1.650.000 por crédito y un plazo plazo máximos de 30 años. El DNU dispuso que el programa para la construcción de viviendas con crédito subsidiado pasara de la órbita de la Anses a la del Ministerio del Interior, quien acompañó a Macri en el anuncio junto a la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal. Para participar de la nueva etapa del programa, las familias deberán tener ingresos de 16.120 a 32.240 pesos. El paquete de créditos se divide en 25.000 para "Solución Casa Propia" (la línea para comprar viviendas usadas), 15.000 para "Solución Construcción", 10.000 para "Desarrollos Urbanísticos", 4000 para "Lotes con Servicios" y 100.000

"Microcréditos". El Gobierno además amplió el subsidio estatal hasta un máximo de $ 400.000 cada uno.

Otro de los cambios es que ya no se accederá por "sorteo" sino que realizará un ranking del que participarán los aspirantes que puedan acreditar salarios de entre dos y cuatro sueldos mínimos (entre $ 16.000 y $ 32.000).

La financiación a través del Banco Nación es de hasta 30 años y con una tasa del 3,5%, pero con el capital actualizado según Unidades de Valor Adquisitivo (UVA); los otros bancos pueden prestar hasta 15 años con una tasa máxima de 8% más UVA, aunque en el Gobierno creen que las tasas rondarán entre el 5% y el 6,5%.

El monto de la cuota está atado a la inflación: si la UVA permanece estable, la tasa es efectivamente del 3,5%; pero a medida que los precios suban (o bajen), el capital y las cuotas se mueven en paralelo. La reglamentación de las UVA, sin embargo, pone como tope el Coeficiente de Variación Salarial; si llega a superarlo, se extienden los plazos del crédito.

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Comentarios5
Fernando Cortes
Fernando Cortes 18/03/2017 03:00:54

Lo unico q hicieron hasta ahora y para el pueblo fue subir las tarifas. Todo lo demas, no se ve

Alejandro Fridman
Alejandro Fridman 15/03/2017 09:08:00

Faltan políticas de estímulo y subsidio a la producción, empleo y consumo. Son todas medidas financieras que lo único que hacen es mantener la rescesión y agravar el problema fiscal. Así van mal y terminarán peor.

demian baus
demian baus 13/03/2017 08:22:19

El que cree que el problema tiene su origen en el central quizá no comprenda cuán poco se hizo para mejorar en terminos de mercados competitivos. Faltaron politicas de inserción de nuevas firmas extranjeras al mercado doméstico

demian baus
demian baus 13/03/2017 08:19:17

Si sturzenegger ya sin riesgo a la escacez del dólar por toma de deuda y liquidación del campo sigue apretando la tasa contra la industria por razones de inflación. Cabrera tiene que irse por no haber conseguido mejorar la competitividad via IED

Juan Armendaris Conforte
Juan Armendaris Conforte 13/03/2017 08:49:35

Impericia y falta de experiencia en la gestion. Van a terminar implementando todas las politicas K (ya son varias, la ultima Procrear) y van a fracasar, por falta de convicciones