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Enigmas y confesiones del FIFA-gate

El 27 de mayo de 2015, la Justicia de EE.UU. presentó cargos contra directivos de la FIFA y empresarios relacionados con el mundo del fútbol, muchos de ellos arrestados ese mismo día en un lujoso hotel de Zurich. Días pasados se conoció a través del diario La Nación de Costa Rica, el contenido de dos cartas dirigidas por el Fiscal Robert Capers al juez Raymond J. Dearie, informándole que los 6 millones de documentos en la causa conocida como ‘FIFAgate’ le impiden avanzar con mayor celeridad. Que para facilitar el acceso a la información, se creó una gran base de datos para consulta de los abogados defensores y que la investigación no ha concluido porque continúan recibiendo testimonios e informes. En dicha causa están implicados ex dirigentes y empresarios acusados por delitos de corrupción, sobornos, lavado de dinero, fraude y estafa. El fiscal señala haber obtenido además, 5 millones de documentos electrónicos en los allanamientos a las sedes de la Concacaf (Confederación del Norte, Centroamérica y el Caribe de Fútbol-Miami), de la Conmebol (Asunción del Paraguay), en las oficinas de Traffic Sport y Media World (filial de Imagina US) en Florida, empresas de marketing deportivo. Según publica el sitio Iusport.com el informe acusatorio de la Fiscalía General de EE.UU. consta de 166 páginas. En su capítulo V titulado ‘Visión global del Crimen Organizado’, se dice que los acusados con la ayuda de los co-conspiradores, durante casi 25 años, elevaron su poder e influencia en el mundo del fútbol organizado. Que el plan consistió en armar una red de empresas de marketing deportivo, desarrolladas para capitalizar el mercado de medios en expansión para el deporte, en particular en los EE.UU. Que con el tiempo, las organizaciones formadas para promover y gobernar el fútbol en las regiones y localidades en todo el mundo, incluyendo los EE.UU., se fueron entrelazando entre ellas y con las empresas de marketing deportivo, generando beneficios sin precedentes por la venta de derechos de TV. Que la corrupción de ‘la empresa’ surgió y floreció en ese contexto. Hasta hoy, 17 de los acusados han confesado y otros 25 serán juzgados según la ley federal RICO (1970- Ley de Organizaciones Corruptas e Influenciadas por Actividades Ilegales, por sus siglas en inglés), que tipifica 37 delitos con condenas de hasta de 20 años de prisión, obligando a pagar hasta 3 veces los daños causados. Para esta ley ‘empresa’ es cualquier persona física, entidad comercial, asociación, sindicato o grupo de individuos. Entre los confesos que esperan una eventual reducción de penas figuran ex presidentes de federaciones y confederaciones: Brayan Jiménez (Guatemala), Luis Chiriboga (Ecuador). Rafael Callejas (Honduras), Luis Bedoya (Colombia), Sergio Jadue (Chile), Alfredo Hawitt, Chuck Blazer, Jeffrey Webb (Concacaf), Eugenio Figueredo (Conmebol). El ex Ceo de TyC Alejandro Burzaco, reconoció el pago de decenas de millones de dólares, alegando que la empresa lo hacía desde antes de su ingreso en 2005, y que él decidió ‘tener un papel activo en el esquema de sobornos’ a dirigentes de la Conmebol y de la FIFA para ‘obtener y mantener los derechos comerciales de varios torneos’. Burzaco, se confesó culpable de cargos por asociación ilícita, conspiración de fraude y lavado de dinero, aceptando devolver más de u$s 21 millones. José Luis Meiszner y Eduardo Deluca, ex colaboradores del extinto Julio H. Grondona y ex secretarios generales de la Conmebol, están sometidos a juicios de extradición. El informe acusatorio de la Fiscalía de EE.UU. sostiene que los acusados han conspirado al idear un plan de artificios para defraudar a la FIFA, Concacaf y Conmebol, incluyendo la privación de una mayor renta por los derechos de TV y otros servicios. Mientras la jueza federal María Romilda Servini investiga la ruta de los fondos públicos del programa Fútbol Para Todos, ya planea viajar a Nueva York para interiorizarse de los avances y ver cómo disipar los enigmas que sobrevuelan el espacio de la grave crisis económica que agobia a la Asociación del Fútbol Argentino y a sus clubes. Parafraseando a Abraham Lincoln (1808-1865): "Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo".