Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

En tiempos de crisis, el riesgo es que la política importe más que el empleo

Imagen de WALTER BROWN

WALTER BROWN

Jefe de Redacción

 

0

La discusión en torno a la ley antidespidos dejó expuesta la lucha política que enmarca a la Argentina de la crisis económica. En tiempos de inflación elevada, estancamiento de la actividad y retracción del consumo, el deterioro del humor social alimenta la disputa entre sectores que, en procura de ampliar sus espacios de poder, agitan recetas antagónicas como la solución revelada para un mal persistente. Con el Congreso como protagonista, hoy la discusión se centra en avanzar con políticas exploradas en tiempos recientes que derivaron en el retroceso económico o en "prender una vela" para que la promesa del futuro mejor se concrete antes que se agrave el difícil presente.

La oposición kirchnerista encontró en la iniciativa que impide las cesantías por 180 días un instrumento útil para recuperar el apoyo de ex aliados, principalmente de un Hugo Moyano decidido a usufructuar la demostración de fuerza gremial con la que se plantó dos semanas atrás ante un gobierno que, considera, no le retribuyó su otrora apoyo electoral. Los gremios pidieron a los diputados aprobar hoy el proyecto pese a que las pymes, uno de los sectores que más trabajo formal otorga en el país, pidieron cambios para evitar que la medida ahogue a muchos pequeños emprendimientos al punto de incrementar la posibilidad de cierre y, paradójicamente, el número de desocupados.

Sin embargo Mauricio Macri ya anunció su disposición a vetar la ley, pese a que la decisión pueda acarrearle un costo que procuró amortiguar con el compromiso empresario a mantener planteles por 90 días y medidas de promoción para las pymes. El mandatario dijo que no desea aplicar un nuevo cepo que complique el arribo de inversiones y, con ello, la generación de empleo. Pero el aumento del Costo de Vida hace que los tiempos que maneja se vean cada vez más lejanos para una sociedad que espera ansiosa la reactivación. Sin señales de mejora, el respaldo inicial exhibe grietas por las que la oposición avanza. El riesgo es que la búsqueda del veto presidencial, como prenda política para ganar terreno, importe más que la protección misma del empleo.