El periodismo ha cambiado, pero el futuro de las noticias es brillante

La web está compuesta por más de 1.700 millones de sitios. Esta explosión de expresión en Internet ha cambiado la forma cómo nos comunicamos, cómo aprendemos, cómo compramos, cómo vendemos, cómo nos informamos sobre las cuestiones de nuestro tiempo y cómo formamos nuestra opinión sobre ellas.

 

Internet expandió exponencialmente tanto el mercado de las ideas como el mercado de la información. Trajo un valor extraordinario a nuestras sociedades e introdujo nuevos desafíos a nuestras instituciones, a nuestra política y, claro, al propio periodismo.

Internet redujo dramáticamente las barreras para la publicación. Creó un vasto nuevo mercado informativo, un nuevo mercado que ofrece exponencialmente más opciones que el mundo impreso. Una riqueza de opciones que desató cambios radicales en el comportamiento de los consumidores. Y, por lo tanto, en la forma en que necesitamos pensar sobre el futuro de la industria de las noticias. En medio de estos cambios, no sólo debemos reconsiderar los modelos comerciales que permiten que florezca el periodismo, sino también sobre cómo podemos involucrar a las audiencias de una manera que respalde el papel que desempeña el periodismo en nuestras comunidades y la sociedad.

n ¿Cómo ha cambiado la industria de las noticias?

Pensemos, treinta años atrás, en periódicos como Corriere della Sera, La Stampa o, para el caso, el Providence Journal, donde mi padre mantenía las prensas en funcionamiento.

Podríamos pensar que eran como la Internet para sus comunidades. No eran interactivas, pero ofrecían toda la información que uno podía necesitar para la vida cotidiana. Sí, las noticias locales, pero también toda la información mundana pero útil que uno pudiera desear desde resultados deportivos, críticas de películas, recetas, clasificados y mucho, mucho más. Mundana, pero inmensamente valiosa como un imán para los anunciantes.

El inmenso mercado informativo que es la web cambió los comportamientos de consumo de la información. Pensemos en las diferencias. Hoy, ya no vamos a un solo sitio web de un periódico para obtener toda esta información. En cambio, buscamos en internet y visitamos diferentes fuentes, sitios web y negocios para encontrar lo que necesitamos saber. Cuando cumplí dieciséis años, los suficientes como para manejar un auto, mi padre me compró un auto usado que buscó en los clasificados del periódico local. ¿Harían lo mismo hoy? Irían a Craigslist en los Estados Unidos o a Gumtree el Reino Unido o AutoScout24 en muchas partes de Europa.

Cuando mi madre quería una nueva receta para la cena del domingo recortaba una de la sección de comidas del diario, y también los cupones de descuento para los ingredientes.

Hoy mi esposa y yo vamos a Epicurious.com, BonAppetit.com o New York Times Cooking.

O pedimos comida de una gran variedad de restaurantes.

n Este cambio ha hecho que sean obsoletos los modelos comerciales tradicionales de los periódicos

No es sorpresa que la inversión publicitaria también haya cambiado en la medida en que estos comportamientos también evolucionaron. Eso significa que los ingresos publicitarios generados por anuncios clasificados, en películas, supermercados y similares ya no son lo que eran antes para las compañías de noticias. Y fue ese ingreso el que subsidió de manera cruzada al periodismo serio; las noticias duras en los periódicos de interés general nunca han sido el mayor atractivo para los anunciantes.

Algunas compañías de medios respondieron mediante inversiones o adquisiciones en nuevos negocios digitales. En Australia, NewsCorp es dueña de RealEstate.com, el mayor sitio de anuncios inmobiliarios. En Alemania, Axel Springer posee Stepstone, el mayor sitio de búsquedas laborales. Pero estos negocios están separados. En diferentes cuentas de resultados. Ya no contribuyen a la creación de noticias.

En Conclusión: el negocio del periodismo cambió. Esto no significa que el periodismo de calidad no puede ser un negocio exitoso. Sin embargo, los modelos que permitirán al periodismo prosperar serán diferentes, y según la visión de algunos, más efectivos que en el pasado. Estamos comenzando a entrever cómo será el futuro del periodismo local.

Veamos debajo del polvo y el humo de la disrupción y uno puede distinguir brotes brillantes y saludables del futuro del periodismo. ¿Cómo se ven? ¿En qué se diferencian?

n Nuevos enfoques para los ingresos que provienen de la audiencia.

En los Estados Unidos, hace cuarenta años, los periódicos eran financiados mayormente por la publicidad. Los ingresos por suscripciones eran menores al 5%. Eso ha cambiado.

The New York Times cuenta ahora con 2,8 millones de suscriptores digitales, más suscriptores de los que tenían en su edición impresa. Es casi dos tercios de sus ingresos digitales. Su CEO Mark Thompson habla de objetivos mucho más ambiciosos que esos.

Además de las suscripciones, el modelo de membresía, en el que las personas aportan un monto fijo o lo que puedan contribuir como pago único o regular, está tomando impulso.

Publicaciones que van desde The Guardian UK hasta Berkeleyside en Berkeley, California, han mostrado un crecimiento saludable mediante este enfoque. De hecho, 800,000 personas ahora apoyan a The Guardian a través de membresías.

El foco en suscripciones y membresías está provocando un cambio saludable en la modalidad de relación entre las organizaciones periodísticas y las comunidades a las que sirven. Algunos sitios de noticias están aprendiendo que la propuesta de valor reside menos en el acceso, bajo la forma de un muro de pago, y más en que los ciudadanos entiendan y apoyen el rol que esa organización cumple en su comunidad.

n La naturaleza cambiante de las audiencias y la comunidad

Cuando uno mira los abordajes de Bristol Cable en Bristol, Inglaterra, De Correspondent en los Países Bajos o Texas Tribune en Austin están involucrando a la comunidad, organizando encuentros, buscando sus opiniones, creando un diálogo con ella para entender mejor sus necesidades y sus preocupaciones.

En el Bristol Cable usan una terminología diferente. Lo que otras organizaciones podrían llamar un gerente de marketing ellos lo definen como organizadores comunitarios. Es un símbolo de un cambio de la filosofía que orienta cómo una organización periodística se relaciona con una comunidad que alguna vez pensamos meramente como la audiencia.

Si bien vivimos en un mundo dramáticamente diferente, hay mucho por lo cual ser optimistas en cuanto al periodismo en la era digital. Se trata de mucho más que sólo modelos de negocios, tecnología o diseño de productos. El periodismo juega un papel especialmente importante en nuestras sociedades y democracias: ofrece a las personas las herramientas y la información que necesitan para ser buenos ciudadanos. Y los cambios que están sucediendo revitalizan la relación entre las salas de redacción y las comunidades a las que sirven, todo con la intención de mejorar.

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