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Jueves 4.1.2018
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El nuevo orden tecnológico

ROBERTO MURCHINSON Presidente XX Encuentro Anual de ACDE

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El nuevo orden tecnológico

Si hay algo permanente en la economía argentina es el cambio. Pero a la noción tradicional de la alteración de cuestiones que se creían firmes y que oficiaban de parámetros para las decisiones de los particulares más relevantes en materia económica en el largo plazo (dónde, cómo y cuánto invertir), se le agrega el cambio como norma en la forma de producir. La innovación ha dejado de ser el fruto de un laboratorio que trabaja alejado del mundo real y se va incorporando si pedir permiso en la realidad diaria, alterando todo. La tecnología, que oficia acá de medio conductor del cambio, no sólo expande las fronteras de la producción, sino también las formas de trabajar y los productos finales mismos.

Frente a lo inevitable, una primera reacción, muy lógica, es el del miedo por lo que se va. Especialmente, se desarrolla una hipersensibilidad por los empleos que una ola innovadora podría llevarse puesto. Tan grande que, la decisión de enfrentarla no tiene sentido: lo aconsejable es surfearla, abrazarse a lo que trae con todas las fuerzas para evitar caer en el pánico y dejarse arrastrar. La automatización que trajo aparejada, por ejemplo, la revolución tecnológica de los últimos años implica que tareas rutinarias se fueron reemplazando por tecnología, que hasta puede ser más precisa y eficiente que la operación manual; y el trabajo de las personas se fue enfocando para tareas más creativas y que agregan valor crecientemente. Este juego de suma positiva entre empleos que la tecnología barre y otros que alienta, sólo enciende una luz de alerta cuando se trata de los tiempos de implementación de unos y otros. Podría ser, incluso que sea conveniente atender algún caso en particular o durante un tiempo determinado, esperando que el equilibrio se restituya.

El otro aspecto que nos invita a considerar es el de la capacitación, un pilar de la innovación tecnológica. En el paradigma anterior, nos capacitábamos en el primer tercio de nuestra vida productiva para trabajar en el resto. Implicaba que lo que aprendíamos quedaba más o menos firme y le sacábamos provecho durante el resto del tiempo. Pero esto, en la economía del conocimiento ya no es más así. Obliga a repensar cuándo hay que capacitarse durante la vida laboral y a la reflexión por parte de las empresas de cómo compatibilizar este aspecto relevante en las formas de vinculación laboral. También trae cambios necesarios en las formas de desarrollar las tareas: el teletrabajo, modalidades de tiempos parciales combinados para distintos empleadores y todas aquellas restricciones que la tecnología permite burlar.

Finalmente, la ola tecnológica también cambió la escala de la innovación. Lo que antes se producía en laboratorios costosos e inalcanzables para cualquier Pyme hoy se democratizó para organizaciones que sí deben contar con un recurso cada vez más valioso y escaso: el talento. Recientemente hemos admirado el caso de Gino Tubaro, un joven emprendedor que con tecnología 3D realiza prótesis ortopédicas para chicos de bajos recursos y a un costo que es casi diez veces menos que los que se derivaban del sistema tradicional. O el de Satellogic, la empresa de nano satélites comerciales creada por Emiliano Kargieman, otro joven técnico argentino que se resistía a aceptar que sólo la NASA o la Agencia Espacial Europea podían desarrollar satélites para atender una demanda específica.

Ante este desafío, el empresariado puede aportar su visión para dónde ir, ayudando al Gobierno en su tarea de crear un ambiente amigable para las nuevas tecnologías y la generación de nuevas iniciativas. En conclusión, su rol pasa más ahora por ayudar a los emprendedores o participar en estas iniciativas; decidiéndose a adoptar nuevas formas de organización del trabajo, con menos control horario y más por objetivos, consensuando acuerdos con los gremios en un juego en el que todos puedan participar y beneficiarse.

Estos temas serán parte del debate de los empresarios que participarán en el XX próximo Encuentro Anual de ACDE que, del 29 al 30 de junio, se desarrollará en Buenos Aires, convocados por este tema actual y relevante: ‘Trabajo e inclusión, desafíos frente al crecimiento y la innovación’.

 

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