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El minué de anunciar y corregir

El minué de anunciar y corregir

Por estos días, los empresarios parecen tan silenciosos como los gobernadores con las paritarias docentes de la provincia de Buenos Aires. Aunque hay señales de cierto alivio en el Gobierno en materia de empleo y de exportaciones y no tanto en actividad económica y consumo a juzgar por las estadísticas oficiales; en la danza oficial de anunciar y corregir quedaron atrapadas decisiones empresarias troncales y el primer cuatrimestre ya parece jugado en materia de estadísticas.

Una explicación podría ser que el fracaso de las paritarias bonaerenses docentes sepultó toda expectativa por establecer un modelo de aumentos contenidos y cláusula gatillo en las paritarias privadas. Es decir si el esquema de la gobernadora María Eugenia Vidal lograba imponerse, los empresarios esperaban replicarlo en sus propias negociaciones con los gremios. Los primeros en sufrir esas consecuencias serían los de comercio, cuyas paritarias están por comenzar involucrando a uno de los gremios más numerosos del país. Fuentes privadas ya afilan el lápiz y piensan en el siguiente horizonte: dos tramos de 10% y 14% para este año teniendo en cuenta que la última ‘cuota’ salarial 2016 del 7% se gatilló en enero pasado. (Difícil)

En el sector de retail no hay manteca para tirar al techo. Precios transparentes fue letal, todas las ventas cayeron al menos un 15% promedio entre los distintos rubros desde esa nueva medida. En una poderosa cadena que opera hace 20 años en el país admiten que fueron consultados sobre precios transparentes pero que sus advertencias no se volcaron en correcciones. Primó el hecho de que los negocios de Prisma y las altas comisiones que cobran los bancos a las tarjetas eran dos ideas que estaban en el escritorio de los funcionarios desde el inicio de la gestión. Receta conocida: Buenas intenciones, impericia en el andar.

Otro error de diagnóstico e implementación: el bendito blanqueo que ya garantiza un mínimo de u$s 100.000 millones. Circuló una versión de que se extendía el blanqueo hasta el 31 de diciembre en base a una posibilidad que se barajó en algún momento por el éxito de la medida pero se hubiera tenido que instrumentar con un DNU luego ratificado por el Congreso, y que implicaba una negociación política para la que, a esta altura del partido, no hay tiempo. Efectivamente ‘alguien’ se acordó de esa posibilidad a una semana del plazo final y quiso ponerlo en marcha sin consultar a la AFIP. Alberto Abad, es un hombre experimentado en su cargo. Presuroso, salió a ratificar la fecha final del 31 de este mes; sólo podría haber alguna extensión para presentar documentación pero siempre con el pago gatillado en plazo.

El titular de la AFIP no quiso quedar colgado como ya le pasó cuando el Gobierno anunció el final de la devolución de 5% de IVA en las compras con tarjeta de débito sin ni siquiera haberle avisado. No fue un error sólo no poner al tanto al titular del organismo recaudador; también fue un grosero desplante político el haber desconocido que fue el propio Abad el creador de aquella medida para impulsar la bancarización.

Son sólo dos ejemplos inentendibles en un contexto de ebullición (paro nacional de la CGT el 6 de abril y cortes cotidianos por doquier). Un cóctel que provoca que en el exterior los CEO’s no paren de preguntar. Fronteras afuera, los empresarios avalan y elogian el rumbo económico elegido por el presidente Mauricio Macri. Por eso, tal vez, el ánimo presidencial rejuvenece en cada misión al exterior.

Sin embargo, hay una pregunta que se repite incansablemente "¿por qué los empresarios argentinos no invierten en su país?". Pavada de morisqueta la que realizan los gerentes locales para contestar.

En el exterior, además, no entienden el costo argentino y no consideran que los últimos anuncios como el plan automotriz apunten a reducirlo. Ya se ejemplifica con Vaca Muerta, cuyo acuerdo aún no fue avalado por un sindicalista neuquino. El costo nacional, no sólo el laboral, también es motivo de pujas en el país. Desde la Unión Industrial denuncian que los impuestos provinciales y municipales encarecen hasta en un 12% sus productos. Esa entidad está en silencio pero no quieta. Una delegación de la UIA encabezada por su presidente Adrián Kaufmann Brea –entidad que últimamente figura en la mira de la CGT y del jefe de Gabinete, Marcos Peña– está en Palo Alto, en Stanford en un seminario sobre intercambio público-privado que se hace anualmente y en el que participan 30 empresarios. Otro grupo, en este caso vinculado al también diputado por el Frente Renovador Ignacio de Mendiguren está en China junto a Sergio Massa. Allí también evalúan el costo argentino. Por ejemplo la lata de tomate nacional es casi el doble, valor FOB, que la misma fabricada en Chile.

En fin, cuando el Gobierno piensa en el empresariado prefiere mirar hacia Saladillo. Allí concurrió el Presidente para inaugurar la ampliación de la fábrica Cicaré que le venderá helicópteros al Sudeste Asiático por 5 años. ¿Alcanzará para sumar algún empresario más al ranking de 8 argentinos que integran el ranking Forbes de millonarios, generar empleo, llegar a las elecciones legislativas y reconstruir el país?

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Comentarios1
Chris MB
Chris MB 23/03/2017 04:57:56

Nada mejor que la necedad de redoblar la apuesta para posar de macho cabrío, verdad argenta?