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El factor temporal para la reactivación de la economía en 2017

MARCELO CAPELLO Presidente de IERAL

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El factor temporal para la reactivación de la economía en 2017

Las demoras de la economía argentina para mostrar un proceso claro de reactivación, seguramente fueron uno de los motivos que desgastaron la relación entre el ministro saliente de Hacienda y el resto del gabinete, BCRA y el Presidente.

Es que al ministro saliente le tocó bailar con la más fea en el primer año de la gestión, en que decisiones totalmente necesarias para volver al equilibrio en ciertas variables clave de la economía, como la suba del tipo de cambio oficial o la reducción de subsidios económicos (aumento de tarifas), afectaron el poder adquisitivo de la población de ingresos fijos, y por esa vía el consumo y la producción.

En gran medida esa etapa está concluida, de modo que el sucesor encontrará un camino más allanado. En 2016 se soportó, además, un contexto externo poco favorable, en que el PIB de los principales socios comerciales creció menos del 1%.

Tres factores principales incidieron negativamente y lo hicieron básicamente todo el 2016: caída del salario real, reducción de la obra pública y de las exportaciones a Brasil. El factor positivo más importante lo generó el campo, pero éste comenzó a traccionar más fuertemente recién al final del primer semestre de 2016 (cosecha gruesa), y al terminar el segundo (cosecha fina). El resto de los factores positivos (bono de fin de año, recuperación de la obra pública, efectos del blanqueo impositivo sobre la construcción) han comenzado a actuar recién hacia fin del año.

Pero la buena noticia es que dichos factores positivos resultarán favorables en gran parte de 2017, y que Brasil podría tener un efecto más neutro. Sólo se debe advertir que la recuperación de salarios no comenzará hasta febrero-marzo, y especialmente lo hará en el segundo trimestre, por lo que el consumo masivo recién desde entonces comenzará a mostrar una suba más visible, que se consolidará en la segunda mitad del año. Ello será acompañado con un importante plan de obras públicas, los efectos del blanqueo sobre la actividad, especialmente en la construcción y otro buen año para el campo, factores estos que aportarán positivamente durante todo el año.

Con la salida de Prat-Gay ¿existirá una política menos keynesiana y más apurada por bajar el déficit fiscal? Seguramente habrá anuncios e intentos de controlar algunos programas de gasto, pero difícilmente existirán grandes cambios en un año con elecciones y por ende gran necesidad de reactivar la economía (elecciones decisivas además para definir el curso de la economía).

Más allá que al actual Gobierno se lo corra por izquierda o derecha, restricciones institucionales, políticas y sociales le impiden ir mucho más rápido que lo que hasta ahora ha sido. Pero resulta fundamental convencer a los mercados y a la población que una vez reactivada la economía, lo cual ocurriría en 2017, seguirá un sendero de menor déficit fiscal y por ende menor necesidad de endeudamiento, que vuelva convergente y no divergente la marcha de las principales variables. En especial, que luego de 3 años de suba, se estabilizará la relación entre deuda y PIB a más tardar desde 2019.

Lo que ocurrió en 2016 es que la economía se quedó a mitad de camino entre dos modelos: las ineludibles decisiones macro tomadas nos sacaron del modelo de consumo kirchnerista, agotado desde 2011, pero no resultaron suficientes para instalarnos en un modelo más virtuoso basado en mayor medida en la inversión y las exportaciones.

En 2017 la economía se correrá de nuevo un poco hacia la carretera del consumo, pero el gran desafío es hacerlo sin descarrilar en lo fiscal y simultáneamente seguir trabajando sobre la competitividad estructural de la economía, actuando progresivamente sobre los problemas de fondo: bajar la presión impositiva y los costos del capital, reducir los costos laborales no salariales y los costos de transporte, mejorar la disponibilidad y calidad de la infraestructura, reducir las trabas para hacer ne gocios, entre otros aspectos fundamentales para la economía del país, si se desea crecer mucho a largo plazo.

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Comentarios1
Juan Carlos Elias
Juan Carlos Elias 04/01/2017 02:15:06

2017 va a ser un año neutro , y tal vez complicado tambien. El gobierno de Macri empieza recien en 2018!!