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El ciclo bursátil argentino, ¿en qué fase se encuentra?

El ciclo bursátil argentino, ¿en qué fase se encuentra?

El mercado financiero global se encuentra frente a acontecimientos importantes que pueden definir el futuro bursátil de los próximos meses e incluso de los próximos años y Argentina no es ajena a tal escenario. Hoy, más que nunca, hace falta ver el bosque en el mercado local y tratar de que el ruido de corto plazo no empañe el horizonte para poder, de esa manera, tener en claro cuál es el camino que se está transitando y, más que nada, saber que tan próximos está el mercado de una curva importante.

Parecería ser que el mundo se ha puesto mas optimista con respecto a Argentina que los mismos argentinos. La bienvenida a Mauricio Macri en Nueva York, la concurrencia de inversores en "mini Davos", con cobertura directa de canales de noticias bursátiles de primera línea internacional, los comentarios optimistas sobre Argentina de analistas e instituciones financieras como el FMI y la calificadoras de riesgo son datos que marcan un cambio de humor del resto del mundo respecto de nuestro país. El escenario es totalmente distinto cuando se habla con comerciantes e inversores locales, así como también los trabajadores argentinos, entre los que parece haber un humor social negativo. Existe una clara divergencia entre el humor del resto del mundo sobre argentina respecto de los propios argentinos.

La pregunta clave que ante tal escenario es: ¿cómo impacta esa divergencia en el mercado financiero?

El mercado financiero se mueve permanentemente de la euforia a la depresión como un péndulo que gira de un lado al otro, es decir, los mercados se saturan en los extremos. En el extremo optimista, los inversores locales y extranjeros están convencidos de que el futuro económico de tal país será prospero y que gran parte de los problemas se han resuelto, a la vez que los datos económicos  actuales muestran síntomas de fortaleza, con mayor inversión, menor desempleo, mayor consumo, crecimiento del PBI, reducción de los índices de pobreza y mayor inclusión, etc. A medida de que se van conociendo mayor cantidad de buenas noticias relacionadas con la economía, se generan mejores expectativas y en tal sentido el mercado va escalando posiciones en moneda local y en moneda dura. Dicha suba se genera hasta el punto tal en que la mayoría se convence de que tal futuro es realmente el que va a ocurrir. Las calificadoras de riesgo generalmente elevan la nota crediticia del país y demás instituciones financieras felicitan al país por su prospera actualidad económica.

Cuando el 95% de los participantes se encuentra optimista, es entonces el momento en el cual el mercado se satura y las posibilidades de una importante reversión estarán a la vuelta de la esquina. Ejemplos sobran y los mas recientes pueden ser Brasil y los BRICS en el 2011, el techo de Wall Street en 2007 de igual manera que el techo de España en 2007 cuando incluso muchos argentinos pensaban en ir a vivir al país Ibérico en búsqueda de una vida mejor y formar parte de los famosos “mileuristas” quienes ostentaban una buena vida económica y financiera.

El mismo caso puede ser visto para los pisos, y a medida de que el crecimiento económico se desinfla aparecerán mayor cantidad de problemas económicos como menor inversión, menor consumo y menor crecimiento del PBI, mayor desempleo. En la misma línea, las calificadoras de riesgo tienden a degradar la nota creditico, instituciones financieras critican la actualidad económica y analistas de renombre internacional tienden a eternizar la crisis, generando un clima de pesimismo y depresión. Es entonces, cuando la mayoría de los participantes tienden a ponerse en una postura pesimista, la popularidad de los gobernantes decae a sus mínimos y las manifestaciones y crisis políticas son típicas de escenarios de piso de mercado. Argentina en el 2001, la crisis de Lehman Brothers en Wall Street en 2008 y probablemente Brasil 2016 sean algunos de los ejemplos más recientes para describir tal contexto.

Ahora bien, ¿dónde está Argentina?

Tal como mencionamos arriba, la suba del mercado bursátil local y el cambio político en diciembre de 2015 han convencido a muchos participantes del mercado pero no a todos: los argentinos aún no están convencidos del cambio, ya que el humor social local no se ha modificado. La economía tiene mucho para dar y que mejorar para que los que no están (o estamos) del todo convencidos con el futuro convencido argentino realmente lo estemos. Esto también quiere decir que probablemente todavía haya un margen adicional para que los activos financieros locales continúen con el avance que vienen desarrollando en los últimos años, aunque es factible considerar que le dinámica de la suba de dichos activos no será con la misma verticalidad que estamos acostumbrados, sino una dinámica mucho mas volátil, con subas y bajas importantes y en el cual, la selectividad será clave para un posicionamiento de mediano plazo.

Esto quiere decir que, como la mayoría de los analistas locales considera, los bonos locales pueden continuar comprimiendo sus spreads apuntando a los rendimientos de la región y de los rendimientos de los mejores países del grupo de Frontera, grupo del cual Argentina forma parte.

De todos modos es importante decir que gran parte de la compresión ya la vimos y que probablemente estamos en el tramo final, es decir, tramo en el cual se termine de convencer a la mayoría de los participantes que aun no están del todo convencidos del potencial éxito futuro de Argentina.

Lo mismo para las acciones argentinas, las cuales pueden continuar con el avance actual aunque probablemente estemos en el tramo final de suba de mediano plazo. Este tramo final puede demorarle al mercado varios meses e incluso años y dentro del cual, la volatilidad e indecisión serán las estrellas en todo este periodo. Aun hay margen para seguir siendo optimistas pero lo que deben tener cautela los inversores es: “Cuidado con el rendimiento esperado” y no proyectar los rendimientos pasados hacia adelante ya que es probable que tales retornos no los volvamos a ver, siendo la selectividad y la paciencia las claves en las estrategias dentro de los portafolios a armar de cara a los próximos meses.