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El caso Aranguren es grave, ¡muy grave!

El ministro de Energía Juan José Aranguren

El ministro de Energía Juan José Aranguren

No importa si el ministro de Energía posee una (1) acción o el 0,00001% de las acciones de Shell, lo que importa es que siendo el máximo responsable del área energética del país, posea participaciones accionarias en una empresa del sector. Salta a la vista la incompatibilidad. Es evidente el ‘conflicto de interés’. Esto lo sabe, lo entiende y hasta lo percibe cualquier ciudadano de a pie.

Resulta llamativo la defensa que el Jefe de Gabinete ensaya justificando la presunta inexistencia de ese conflicto de interés fundado en la cantidad de acciones que el Sr. Aranguren posee. Y no es la cantidad, sino la ‘calidad’; o sea, nada impide que el ministro posea inversiones en acciones, lo que no puede es invertir en las empresas que operan, directa o indirectamente, en el sector que él regula.

Un ejecutivo de la altura moral del Sr. Aranguren, quien durante la década pasada ha dado sobrada muestra de su entereza como ejemplo para el resto de los ejecutivos y capitanes de la industria enfrentando el accionar patotero y de apriete del ex Secretario de Industria y de un gobierno que lo enfrentó, sabe y conoce sobre las normas que rigen los códigos de ética de las empresas multinacionales, donde los altos ejecutivos debe evitar, por todos los medios, caer en situaciones de conflicto de interés y, en caso de conocerlas, deben denunciarlas de inmediato.

Las normas y principios que regulación la relación de ‘agencia’, o sea aquella relación donde una persona tiene la responsabilidad de gestionar recursos o bienes de otros (en nuestro caso un ministro o un director de empresa) fijan un principio básico y elemental: ‘el agente debe evitar, siempre, incurrir en conflicto de interés’.

Y el conflicto de interés se define de manera muy simple: ‘ser juez y parte’.
Claramente, si poseo acciones de empresas petroleras siendo yo quien tiene la responsabilidad de regularlas; o sea de controlar información sensible que hace a la actividad y el sector, estoy claramente en una situación de privilegio que permite presumir, sospechar y confirmar la existencia de un serio conflicto de interés. Siendo juez y parte puedo correr con el riesgo de tomar decisiones de estado que me terminen beneficiando, ya sea en forma directa o indirecta. Siendo juez y parte puedo contar con información de privilegio que puede beneficiar a unos en detrimento de otros. Siendo juez y parte puedo controlar y dirigir el efecto de determinadas decisiones.

Como todos somos mortales, y como diría mi abuela ‘el diablo está en los detalles’, el sistema busca evitarnos caer en la tentación, o sea, evitar esas situaciones de ‘potencial’ conflicto precisamente para evitar conductas que terminen beneficiando al funcionario; aun cuando la decisión de estado beneficie al sector, al país y a la comunidad en su conjunto. No se trata aquí de que el funcionario tome decisiones de estado que lo beneficien sólo a él y perjudiquen al resto, sino que aun siendo una decisión justa, objetivamente tomada, y favorable al bien común, aquel se vea beneficiado personalmente por esa decisión. Esta situación pone al funcionario en posición delicada: ‘potencial conflicto de interés’.

Entonces no se trata de cuantas acciones de Shell el Sr. Aranguren posee en su patrimonio, y no se trata de si esas acciones corresponden a tenencias poseídas como consecuencia de su anterior función como máximo responsable de esa empresa, sino de que en su condición de ex CEO de una petrolera no puede mantener esa inversión siendo, ahora, el máximo responsable del área y miembro del gabinete nacional. Si el argumento fuera la cantidad, entonces dará lo mismo que posea acciones de Shell, o pequeñas participaciones en el resto de las empresas del sector energético del país. Esa inversión es incompatible con la responsabilidad que hoy tiene.

Es verdad que las acciones en manos de Aranguren corresponden a la holding internacional con cotización en mercados del exterior y donde la sucursal Argentina sólo representa un fracción insignificante en el valor de cotización de la acción y nada de lo que decida Aranguren en nuestro país afectará seriamente el valor de mercado de Shell internacional, argumento que terminaría blindando, de alguna manera, el conflicto de interés. Pero lamentablemente en Argentina, con los escándalos que estamos viviendo en estos tiempos, debemos redoblar los esfuerzos por dar el ejemplo.

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Comentarios13
demian baus
demian baus 17/07/2016 11:38:22

hay incompatibilidad claramente, proque tiene interese presuntos/reales o reales/reales. como ministro supongo quiere le vaya bien y como accionista de una empresa energética supongo también.

dr epf
dr epf 07/07/2016 03:06:25

La causal de incompatibilidad sería entre "Los agentes y funcionarios del Estado Nacional y las empresas en las cuales aquéllos tuvieren una participación suficiente para formar la voluntad social". No es el caso.-

Carlos Q
Carlos Q 07/07/2016 02:49:18

Quizás no haya conflicto, quizás sí. Lo que Aranguren debe entender es que la Argentina de hoy exige a sus funcionarios SER MÁS PAPISTAS QUE EL PAPA.

Roberto Miguel Salatino
Roberto Miguel Salatino 07/07/2016 02:33:59

lo que debe contar es la idoneidad del funcionario, la ética se verá en su gestión y si corresponde en la justicia. Con ese criterio Buryaile no podría ser ministro de agricultura ni tantos ministros de trabajo que se nombraron del sindicalismo.

Pedro Puigbonet
Pedro Puigbonet 07/07/2016 01:41:58

Yo pense que en su nota iba a hablar de la incompetencia y no de la incompatibilidad del Señor Ministro.

Nestor A. Tissot
Nestor A. Tissot 07/07/2016 11:12:46

Con ese criterio, nadie del sector energético podría desempeñar el cargo. Lo importante del conflicto de intereses es que sea público, como ocurre en la investigación científica. No es ni un delito ni una contravención.-

demian baus
demian baus 07/07/2016 10:27:35

es un caso que excede el trafico de influencias, va más allá incluso del abuso de funcionario publico. Es pero aún que el caso de vanoli con el tema futuros

demian baus
demian baus 07/07/2016 10:23:14

En el mundo se acepta el lobby como una herramienta natural dentro de las democracias modernas. En tanto y en cuanto sea en beneficio del sector económico, ergo aca entra el mismo ministro y su beneficio personal

Jose Cateac
Jose Cateac 07/07/2016 08:28:53

para acallar al peronchaje ladron DEBE VENDER SUS ACCIONES

07/07/2016 07:09:46

"Todo tiene que ver con todo" como decía un conocido conductor televisivo. Si buscamos un poco ninguno podría ejercer la función pública. Lo peor de Aranguren fue el manejo de las tarifas energéticas. Tenía que haber hecho plan a 3 años.

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