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Blanqueo: todo parecido con el de 2009 es pura coincidencia

Imagen de JOSÉ LUIS CETERI

JOSÉ LUIS CETERI Contador público y profesor (UBA y UNLP)

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Blanqueo: todo parecido con el de 2009 es pura coincidencia

En el año 2009, la ley 26.476 del llamado “plan anticrisis”, tenía tres capítulos: uno referido a la moratoria impositiva y previsional, el segundo relativo a la regularización del empleo no registrado y el último de exteriorización de moneda y de bienes en el país y en el exterior.  El plazo de adhesión iba desde el 1 de marzo hasta el 31 de agosto de ese año.

Ahora, la ley 27.260 propone un nuevo blanqueo, una moratoria tributaria y una  regularización laboral que está separada en otro proyecto de ley que se encuentra en el Congreso.

En aquella época, según datos oficiales difundidos en esa oportunidad, se blanquearon 18.113 millones de pesos, aproximadamente 4.700 millones de dólares. Por el lado de la moratoria, la deuda reconocida a cancelar en un plazo de 10 años fue de 14.719 millones de pesos y el blanqueo laboral incluyó aproximadamente 330.000 trabajadores al circuito formal.

Puntos de aquel Blanqueo: las personas y empresas, inscriptas o no, podían exteriorizar la tenencia de moneda extranjera, divisas y otros bienes ubicados en el país y en el exterior, por los períodos no prescriptos finalizados al 31 de diciembre de 2007. Regía por 6 meses, había que declarar las cuentas en el exterior o realizar la transferencia de los fondos al país. Los del exterior debían depositarse en entidades financieras que cumplieran con normas internacionales de prevención de lavado de dinero. Si se declaraban fondos del país, tenían que depositarse en bancos por dos años. Para otros activos había que presentar una declaración jurada con el detalle, la ubicación y la valuación fiscal de los mismos.

El impuesto a pagar por blanquear era el siguiente: bienes en el exterior, 8%; bienes en el país y moneda que no se invertía, 6%; fondos que se usaron para comprar títulos públicos, 3% a 5%; fondos que se invirtieron adquiriendo viviendas nuevas y en otras actividades, 1%. Tampoco hacía falta declarar la fecha de compra de los bienes ni el origen de los fondos que se exteriorizaron y no se exigían los impuestos que fueron omitidos.

La moratoria era similar a la que está vigente hoy, aquella daba hasta 120 cuotas, tenía tope de intereses y la tasa de financiación era del 0.75%.

El blanqueo permitía registrar hasta 10 trabajadores sin costo y se podía rectificar la fecha de ingreso y las remuneraciones declaradas. También daba reducciones de cargas sociales para las nuevas contrataciones, con la condición de mantener la plantilla del personal a una fecha determinada. 

El blanqueo que se propone ahora, para algunos casos, es más caro (tasas del 5, 10 y 15%), a pesar que hasta $ 305.000 de bienes que se declaren y para la inversión en determinados títulos públicos tenga tasa cero de impuesto. La moratoria es más corta, en cuanto al plazo de pago (60 y 90 cuotas) y la tasa de interés de financiación es mayor (1,5%).

Lo nuevo, en esta oportunidad, es el justo reconocimiento que se hace ahora a favor de los contribuyentes cumplidores del 2014 y 2015, que tienen beneficios en Bienes Personales o en Ganancias y si declaran que todos sus bienes están incorporados en sus declaraciones juradas del 2015 reciben un olvido fiscal por lo anterior.

Y el blanqueo laboral, que aún resta aprobar por el Congreso, también permitiría blanquear sin costo hasta 10 trabajadores; más un beneficio para aquellos que contraten empleo joven (de 18 a 24 años), en la medida que registren hasta 36 meses de aportes previsionales. En cuanto a algunas provincias del norte no se pone el requisito de edad.

Con algunos matices, tras seis años se repiten las tres medidas, veremos ahora si se cumple o no lo que pensaba Einstein: “No se pueden esperar resultados diferentes haciendo lo mismo”.

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Comentarios1
MCC 4273
MCC 4273 15/08/2016 06:59:32

las dos caras de la misma moneda ...