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El bicentenario de la Independencia

El bicentenario de la Independencia

El 9 de julio de 2016 se conmemora el Bicentenario de la Independencia de la República Argentina. Es un hecho trascendente que en el país ha pasado desapercibido hasta ahora. La Administración que termina no ha preparado ninguna conmemoración ni celebración, probablemente porque percibía que la misma podría quedar a cargo de un gobierno de otro signo. Es más, intentó conmemorar el Bicentenario de la Independencia en 2015, al sostener que fue declarada primero en 1815 por el Congreso disidente que convocó Artigas en Entre Ríos. La Presidente firmó un decreto a comienzos de 2015 disponiendo la conmemoración de este Bicentenario, pero las acciones y actos se fueron diluyendo por falta de sustento histórico.
El inicio del tercer siglo de la Argentina independiente coincide con la asunción de un nuevo gobierno con características políticas diferentes a las fuerzas políticas que han ejercido el poder en las últimas décadas. El Bicentenario de la Independencia tendrá lugar siete meses después de la asunción del nuevo gobierno, que tendrá la necesidad y la oportunidad de organizar los actos conmemorativos en su totalidad.
El primer Bicentenario de la Independencia en 1916 tuvo un brillo y una repercusión menor que los festejos del Bicentenario de la Revolución de Mayo en 1910. Fue así por varias causas. La primera es que estaba en curso la Primera Guerra Mundial, lo que impedía una convocatoria internacional como había tenido lugar seis años antes. La segunda es que tanto el país como el mundo vivían una crisis económica por dicho conflicto. La tercera es que el país se encontraba en un momento de fuerte transición política: pocos meses antes había sido electo Presidente de la Nación Hipólito Yrigoyen por primera vez, en la primera elección presidencial bajo la ley del voto universal, secreto y obligatorio. El Presidente Victorino de la Plaza tenía sólo tres meses de gobierno entre el 9 de julio y la entrega del poder el 12 de octubre.
La conmemoración se limitó a un acto en la provincia de Tucumán, al que asistió como delegado del Poder Ejecutivo Nacional el ministro de Justicia e Instrucción Pública, Carlos Saavedra Lamas, y un desfile militar importante en la Ciudad de Buenos Aires. Como manifestación de los conflictos sociales que existían, un anarquista intentó asesinar al Presidente al terminar el desfile.
Un nuevo gobierno debería designar por decreto la comisión organizadora de los actos conmemorativos del Bicentenario de la Independencia en los primeros días de 2016, al comenzar el año del Bicentenario.
La conmemoración debe transformarse en la idea política fuerza de la nueva administración que realice, al mismo tiempo, una revalorización del acerbo histórico del país y sus buenas tradiciones; dar un claro mensaje de unidad nacional como valor y estilo de acción política en el presente; promover el debate sobre el futuro de Argentina en su tercer siglo de vida independiente, lo que permitirá a la nueva administración presentar en el segundo semestre y antes de cumplir su primer año de gestión la propuesta para la Argentina del largo plazo, que oriente su gestión en los tres años de gobierno restantes.
Los actos deben organizarse adecuándolos a las limitaciones de tiempo y recursos en cuanto a organización y ejecución. Se requerirá una ley del Congreso, para autorizar una partida excepcional para financiarlos, dado que no está previsto en el Presupuesto 2016, que ya ha sido aprobado.
Se daría así al nuevo gobierno una visión de trascendencia, de recuperación del patriotismo como virtud cívica y de puesta en valor del pensamiento diverso al que ha querido imponer en los últimos años el kirchnerismo en la cultura, la historia y la política.