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El Napalm de Facebook

LEANDRO ZANONI Periodista especializado en tecnología

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El Napalm de Facebook

Parece un chiste malo. Kim Phuc jamás imaginó que, 44 años después de escapar aterrada del Napalm en Vietnam, su foto iba a ser censurada por una red social llamada Facebook porque aparecía desnuda.

Todo pasó muy rápido: el miércoles 7 de este mes, el escritor noruego Tom Egeland publicó en Facebook la famosa foto de Kim Phuc escapando del Napalm en 1972. Tomada por el fotógrafo Nick Ut, la foto ganó el premio Pulitzer y ya pertenece al selecto grupo de imágenes más representativas del siglo XX. Facebook eliminó la foto por infringir sus "políticas de seguridad!: "Cualquier tipo de fotos de personas que muestran los genitales y las nalgas totalmente desnudos, o mama de la mujer desnuda, serán eliminados", fue el mensaje que recibió Egeland, quien publicó la foto de nuevo y acusó a Mark Zuckerberg de abuso de poder. Le suspendieron su cuenta.

El diario noruego Aftenposten apoyó al escritor y publicó la foto en su tapa con una dura carta de protesta. Facebook vuelve a eliminarla. Enojada, Erna Solberg, la primera ministra de Noruega, publica la foto. Las protestas crecen y Facebook, tres días después y tras sucesivas censuras, se retracta y permite publicar la foto, que fue multiplicada por cientos de miles de usuarios de todo el planeta. (Esta semana, la publiqué en mi muro y Facebook la borró con el mismo argumento)
¿En qué te hemos convertido, Facebook? En el mayor medio de comunicación del mundo.

Este galardón convierte a su fundador y CEO, el arrogante y millonario Mark Zuckerberg (de solo 32 años) en el principal editor de noticias mundial, es decir, quien decide qué contenidos consumiremos (y cuáles no) más de 1700 millones de personas en el mundo. Una peligrosidad enorme y un atropello a la razón. Imaginemos un mundo donde Donald Trump sea el presidente de la mayor potencia del mundo y Zuckerberg el principal editor del medio más poderoso del planeta. ¿Da miedo?

Ahora se discute si la foto de Phuc fue eliminada por personas de carne y hueso desde las oficinas de Silicon Valley o si, en cambio, quien decidió darla de baja fue un algoritmo. Es decir, un código, una fórmula tipo robot que, automatizado, borra fotos sin poder saber su significado ni el simbolismo que tienen. ¿Borrarán también el David de Miguel Angel porque se le ve el pene o la tapa del disco ‘Unfinished‘ con Lennon y Yoko Ono desnudos? ¿La información del mundo está en manos de humanos ignorantes o fríos robots? Me cuesta elegir cuál de las dos opciones resulta más peligrosa.
La tensión entre los algoritmos y el mundo editorial no es nuevo pero va en aumento. Facebook censura cualquier pecho y pezón femenino (no masculino). Da igual que la foto sea para difundir una campaña contra el cáncer de mama o la de una madre amamantando.

El año pasado el algoritmo de reconocimiento facial de Google Photos confundió a dos chicos negros y los etiquetó con la palabra "gorilas". Google tuvo que pedir disculpas públicas.
En otro caso diferente, pero con responsabilidades similares, esta semana la justicia falló a favor de la conductora Mariana Fabbiani contra los buscadores Google y Yahoo! porque su nombre y su fotos aparecían en sitios pornográficos. La postura de Google en el mundo es no responsabilizarse por el contenido que publican sitios ajenos, pero que ellos mismos recopilan, indexan, ofrecen y venden mediante publicidad de avisos asociados a los resultados.

Estos graves errores en los algoritmos muestran un problema de fondo: las empresas tecnológicas como Google, Apple y Facebook no quieren asumir sus responsabilidades como medios editoriales. Pero son la llave y al mismo tiempo la puerta de entrada diaria de millones de personas en busca de información. Por lo tanto, y aunque ellos no quieran y sigan diciendo que son empresas de tecnología, son gigantescos constructores de cultura y de sentido.

Los que ahora corremos desesperados somos nosotros. Afortunadamente no tenemos que escapar del ardor del Napalm como Kim Phuc, sino de un chico que solo se viste con remeras grises para no perder tiempo a la mañana eligiendo qué ropa usar.

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Comentarios2
Laura Lozes
Laura Lozes 16/09/2016 07:58:37

Muy buena nota. Hace rato que le entregamos la vida a Google. Relajémonos. ✌️

Laura Lozes
Laura Lozes 16/09/2016 07:55:36

Muy buena nota. Hace rato q le entregamos la vida a Google. Relajémonos.