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El Gobierno no capitaliza la suba del gasto y lo critican por aplicar ajustes

Con los datos fiscales del mes de febrero en la mano, no se entiende por qué al Gobierno le cuesta tanto despegarse de la sensación de ajuste que transmiten exitosamente quienes lo critican por izquierda.

El gasto primario subió cuatro puntos por encima de los ingresos totales, gracias a un aumento de 64% de las erogaciones de capital (obras públicas y planes de vivienda en provincias) y de 47% en los beneficios sociales, por jubilaciones, asignaciones familiares, los pagos del fondo de incentivo docente y programas del Ministerio de Desarrollo Social, entre otros rubros.

Los que sí ven cómo fluyen los recursos del sector público son los economistas más ortodoxos, que siguen criticando a la administración de Mauricio Macri por aplicar decisiones que no ayudan a contraer el déficit. Los críticos del gradualismo consideran que la poca voluntad exhibida para avanzar más rápido con otros ajustes retrasan la llegada de las inversiones que necesita el aparato productivo y complican la disminución de los precios.

El único rubro relevante que mostró una caída fueron los subsidios a la energía, lo que se explica por la vigencia de tarifas más altas. El denominado gasto de funcionamiento del Estado creció 23%, en línea con la inflación que proyecta el sector privado.

La Casa Rosada nunca quiso hacer demasiado pública su gestión cotidiana, porque quería evitar los vicios de comunicación del kirchnerismo. Lo que todavía no consiguió es una fórmula que la ayude a mantener expectativas positivas entre anuncio y anuncio. El macrismo tiene otra visión, otra receta, otros objetivos.

Si su sistema funciona, apalancado más en las redes sociales que en los medios tradicionales, es probable que estén más cerca de un resultado electoral positivo de lo que anticipan las encuestas.

Pero si pierde pese a la enorme cantidad de fondos públicos que está volcando a la economía,
revivirá un clásico axioma de la política: hace falta algo más que una billetera generosa para ganar.

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