PUNTO DE VISTA

Dos grandes frentes de tormenta financiera para el año que viene

El hecho de que se ha instalado la idea de que Cristina "puede ganar" (como presidenta, o más probablemente como gobernadora, o como "líder" de una coalición, con Felipe Solá u otro como presidente), ya ha repercutido fuertemente en los mercados de bonos.

Ante esta situación, el gobierno de Macri debería actuar en dos frentes, uno político y otro financiero. En el político, asegurando la "mejor coalición posible" para derrotar lo que se presume pueda llegar a armar Cristina. Para mí, lo más seguro sería hacer un frente con el Peronismo Federal, pactando programa y cargos. Y con los mejores candidatos posibles. Si, por ejemplo, Vidal Presidente, Urtubey Vice, XX (Massa? Otro del PJ? Etc) gobernador, se estima llevará más votos que Macri presidente / Vidal gobernadora, optar por esa variante. Si de la alianza Cambiemos-PJF surgiera, por ejemplo, la conveniencia sea Pichetto jefe de Gabinete, ¡adelante! El programa de una Argentina moderna y republicana es compartido con casi todo el PJ Federal. ¿Por qué no buscar los mejores candidatos para la contienda electoral?

Más allá de la política, en la medida en que siga la sensación de que "Cristina tiene chances", la incertidumbre reinará. Y ello implica que el Gobierno debe prepararse para dos grandes frentes de tormenta financiera: a) la no renovación de los bonos que vayan venciendo antes de diciembre, b) la salida de depósitos bancarios, que preventivamente, buscarán refugiarse en el dólar.

 

El mercado de bonos

 

En el extremo de que nadie renovara ni bonos, ni Letes, ni Lecap, es decir, si la tasa de rollover que por estas semanas promedia 80% llegará a 0% durante 2019, el Gobierno necesitaría casi u$s 9000 millones (siempre suponiendo cumplimiento ajuste fiscal y desembolsos del FMI).

No podrá usar reservas del BCRA para esos pagos, ya que el programa del FMI inhibe de toda clase de asistencia del BCRA al Tesoro.

¿Qué puede hacer el Gobierno en tal caso? Posibles líneas de acción serían:

a) Que desde enero empiece con licitaciones de Letes y Lecap a más de un año (pagando poco por las licitaciones a 6 meses, y pagando mucho por las de 12 a 24 meses por ejemplo, para incentivar ese traslado a 2020 y 2021).

b) Que ofrezca bonos más largos en pesos y dólares, para los vencimientos de AO19 y otros bonos

c) Asegurarse ya desde ahora, con bancos y compañías de seguros, sea por vía de conversaciones o a través de vía regulatoria, la renovación de sus tenencias de bonos, letes y lecap de 2019, para que venzan en 2020, 2021 o más tarde también.

d) Negociar alguna línea contingente con el gobierno de USA (u otros), por hasta u$s 10.000 millones, para el caso extremo de rollover 0%.

 

El mercado de crédito

 

Es probable que antes de las elecciones, unos u$s 7000 millones equivalentes en plazos fijos en pesos, el dinero que más identificamos como hot money (en buena parte, ex Lebac), estén bastante tentados de pasarse a dólares. El BCRA hoy dispone de reservas "potencialmente usables" por unos u$s 37.000 millones (u$s 24.300 millones de reservas netas según definición FMI incluyendo el desembolso de u$s 7600 millones recientemente aprobado, que hay que restar porque los usaría el Tesoro en su totalidad, más unos u$s 20.000 millones del swap con China). Pero sólo puede usar en caso de fuerte corrida (dólar al techo o por encima, de la Zona de No Intervención -ZNI- ), u$s 150 millones por día. Si las eventuales corridas se concentraran en pocos días y semanas, esto sería un problema, ya que el dólar previsiblemente subiría bastante por encima de la ZNI, y ello crearía más zozobra aún. Y la espera hasta que la iliquidez monetaria (por absorción de pesos de la venta de dólares) hiciera su trabajo, con fuerte suba de tasas, y llegara la "necesidad" y "conveniencia" de vender dólares atesorados por privados, podría ser demasiado extensa. Todo esto podría generar que el retiro de depósitos sea bastante mayor, y no se limite a lo que a priori pudiéramos identificar como hot money. Aunque sería un factor moderador en el mercado del dólar, los sobrantes de dólares que esperamos de la Balanza de Pagos en 2019, sobre todo por la oferta extra del Tesoro, que debe vender dólares (del FMI) para sus pagos en pesos.

Qué puede hacer entonces el Gobierno? Algunas acciones posibles:

a) Lograr que el FMI acepte ventas superiores por día (u$s 500 millones, o al menos u$s 300 millones), al menos por un tiempo, fijando un tope máximo acumulativo dado, lo más cercano posible a ese nivel de "reservas potencialmente usables" de u$s 37.000 millones). Por ejemplo podría establecerse ventas máximas de u$s 500 millones por día entre julio y diciembre de 2019, hasta un acumulado de u$s 20.000 millones (si se vendieran u$s 500 MM todos los días, alcanzarían para casi dos meses de ventas en tal caso). O alguna variante similar.

b) Si se aceptara lo anterior, ya ir convirtiendo a dólares los yuanes del swap con China.

c) Intentar negociar con el FMI, para el período crítico (julio a diciembre 2019), una banda más acotada de la ZNI (en lugar de casi el 30%, por ejemplo de un 20%), con piso entonces más alto y techo más bajo, que implique menos devaluación en caso de fuerte fuga (y de paso alguna chance mayor de comprar dólares en estos meses "relativamente tranquilos").

También puede haber una disminución de depósitos en dólares hacia dólar billete. Pero aquí contamos con un sistema de argendólares bien robusto. Los encajes en dólares (que no forman parte de las reservas netas), suman más de u$s 14.000 millones, y más que sobrarían para atender cualquier previsible caída de estos depósitos.

La posibilidad de que un gobierno bien populista vuelva al poder en Argentina, es una noticia muy mala para los mercados financieros. Y las conductas defensivas que ello ya está generando (suba del riesgo país), van creando un 2019 cada vez peor, lo que retroalimenta las posibilidades de tal temido "retorno". Si Cambiemos ganara en 2019, es muy probable un alto rollover en 2020 y necesidades financieras muy bajas (y fuerte baja del riesgo-país). Pero si ganara Cristina.¿quién sabe qué puede pasar?

No la tiene fácil el gobierno de Macri en 2019. Esperemos que acierte, tanto en la faz política como en la económica-financiera, para minimizar las chances de una crisis financiera, que puede ser aguda y de muy lamentables consecuencias.

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