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Dólar a $ 13, blanqueo y el largo camino de Suiza a Dakota del Sur

Dólar a $ 13, blanqueo y el largo camino de Suiza a Dakota del Sur

Aunque un poco más árido, una fotografía bien enfocada del paisaje de Dakota del Sur bien podría confundir a cualquier argentino con una de San Luis, Córdoba o incluso, la pampa húmeda. Sin embargo su apática población, de casi 900.000 personas, parecía, hasta ahora, mucho más decidida a trascender por el mundialmente conocido monumento del Monte Rushmore, donde las caras de cuatro presidentes están talladas en la ladera de las Black Hills.

El dato es que, a pesar de tratarse de uno de los cincuenta estados de los Estados Unidos, de un tiempo a esta parte, las cosas parecen haber cambiado. Por empezar, la industria del fideicomiso, que en la Argentina hace tiempo funciona de manera aceitada (pero no resbaladiza), allí tiene una aceptación sorprendente. Según datos de la banca pública estadounidense que publica el Financial Times, los activos que se encuentran en fideicomisos de Dakota del Sur crecieron de u$s 32.800 millones en 2006 a más de u$s 226.000 millones en 2014. Hay más datos: el número de sociedades fiduciarias pasó de 20 en 2006 a 86 ese año y si se presta atención, es posible encontrar el domicilio legal de un modesto estudio jurídico, que en un sencillo edificio maneja unas cuarenta sociedades fiduciarias que administran u$s 80.000 millones en activos fiduciarios, tres veces las reservas de Banco Central.

El otro dato es, quizás, menos conocido, pero ha llamado la atención del gobierno del presidente Macri. El rol del estado de Dakota del Sur como un paraíso fiscal parece estar atrayendo a numerosos argentinos que tenían sus cuentas en Suiza y otros paraísos fiscales y que con las inequívocas señales de humo que declaran la guerra de los fiscos a la evasión, se ven arrojados de las tranquilas tierras del anonimato europeo.

En la traducción, implicaría que en el teórico ejercicio realizado por el Palacio de Hacienda donde muchos argentinos con dinero en el exterior estarían en condiciones de abandonar sus anónimas cuentas de origen para traerlo de regreso al país, hay un buen número que está realizando una ‘escala’ en Estados Unidos. Un informe de Boston Consulting Group, por ejemplo, estima que u$s 800.000 millones de la riqueza offshore se encuentran en Estados Unidos, casi la mitad de los cuales proviene de América Latina.

Por supuesto, la publicación de los Panama Papers, investigación llevada a cabo por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación que logró filtrar 11 millones de documentos de un estudio jurídico de Panamá, ha generado en el mundo varios interrogantes sobre el servicio de anonimato que se ofrece en Estados Unidos.

Con todo, mientras el Gobierno avanza con el blanqueo de capitales con cambios en el debate iniciado en el Congreso, los banqueros salieron a respaldar la posibilidad de repatriar los ahorros de los argentinos en el exterior, ya que defienden el proyecto del oficialismo, si bien reclaman mayor grado de detalle en las condiciones en las que se llevará a cabo, las famosas ‘reglas de juego’ y la posibilidad de que, en ese contexto, se generen condiciones para el ahorro en moneda local. En el sector piensan que la alta inflación, la falta en la generación de empleo y la caída de la actividad pueden jugar en contra, por lo que piden "señales" de política económica por parte del Gobierno.

La lectura que se hace en los principales bancos es que si bien se han tomado medidas que han saneado varias herencias de los últimos años como el cepo cambiario y tarifario, uno de los errores de la actual gestión es permanecer sin reacción ante la posibilidad de que las cosas se estén dando de una forma distinta a la esperada, especialmente en materia de inversiones. Por ejemplo se piensa que algunos funcionarios han sido ‘ingenuos‘ al esperar la lluvia de dólares de inversión que no llegó y que en cambio, la falta de esas inversiones es la que podría demorar la recuperación económica, lo que podría poner en peligro los cambios realizados.

Al margen del atraso cambiario -que lleva algunos pronósticos hasta los trece pesos por dólar para las próximas semanas- los analistas ven que llegan dólares a estas tierras pero de la deuda, por emisión de bonos, por la bicicleta financiera que hoy significa altas tasas de interés. "De alguna manera, los dólares que están ingresando están jugando contra el peso, a que el Banco Central deberá mantener la tasa alta durante mucho tiempo". A ello se suma un dato inquietante. A pesar de la estampida de ahorristas argentinos a los Estados Unidos buscando anonimato, hay otro grupo de mayor caudal que tiene serias intenciones de regresar su dinero al país. Son fondos que buscarán poner en marcha el sector de la construcción y que se ilusionan con el Plan Belgrano.

En el Gobierno cultivan el bajo perfil pero esperan que el blanqueo de capitales sea un instrumento muy importante. Además, estiman que esa medida servirá para ver qué porcentaje se exteriorizará pero seguirá quedando en el exterior (pagando la multa fiscal) versus cuánto se repatriará (sin pagar la multa), y en todo caso cuánto de esto último se utiliza para comprar bonos para financiar al Tesoro en detrimento de los recursos que podrían utilizarse para invertir en fondos comunes de inversión. Según los analistas, exteriorizar sin repatriar generará un ingreso recaudatorio (por única vez) que consistiría en el 10% del monto blanqueado, mientras que la compra de títulos públicos financiará al Tesoro por montos mayores, pero que constituirían una deuda de corto plazo. La inversión en los fondos moverá la actividad pero no serán fondos directos para que la ANSeS pague a los jubilados.