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‘Devaluar pensando en dólares’ o ‘devaluar pensando en pesos’: esa es la opción

ANDRÉS FERRARI HAINES

ANDRÉS FERRARI HAINES Profesor UFRGS (Brasil) @Argentreotros

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‘Devaluar pensando en dólares’ o ‘devaluar pensando en pesos’: esa es la opción

Esta semana, en su contacto por Instagram después de su conferencia de prensa, el presidente Mauricio Macri solicitó "empezar a pensar en pesos y no en dólares".

Es un punto clave para el futuro económico de la Argentina. Macri afirmó esto al tratar la devaluación reciente del peso. Aunque no se extendió, significa que la sociedad argentina debe aceptar que la devaluación del peso frente al dólar es un hecho imposible de eludir.

Sin embargo, tendrá efectos y conducirá por trayectorias muy diferentes si resulta de “pensar en pesos” respecto a que derive de seguir “pensando en dólares”. Pensar en dólares implicaría una dinámica económica largamente recesiva. Basta tener memoria.

Historia y recuerdos cercanos

Recurrir a la historia como herramienta de discusión política es una característica argentina. Pero resulta extraño que a veces parece que las personas se olvidan de sus propias experiencias de vida. Si toda persona, digamos, actualmente con 30 años o más recordara sus vivencias sabría –y sin necesidad de estudiar economía– que dolarizar no evita una devaluación.

En abril de 1991 Domingo Cavallo introdujo la Ley de Convertibilidad. Aunque muchos llaman eso el ‘$ 1 a u$s 1’, en realidad era el ‘A 10.000 a u$s 1’, porque sólo al comienzo de 1992 el peso reemplazó al Austral –reforzando el hecho que el tipo de cambio nominal nada dice, sino el tipo de cambio real. Inicialmente Cavallo afirmaba que el tipo de cambio real estaba apreciado, por lo que debía caer en cerca de 30%. A fines de 1992, incluso, intentó ensayar un discurso de salida –afirmando que la convertibilidad era una canasta de monedas, una propuesta que volvería a intentar en su período de super-ministro en 2001. Pero la fuerte reacción negativa llevó a Carlos Menem a afirmar que "la convertibilidad se mantiene a rajatabla".

Es que Menem se auto congratulaba de ser ‘el mejor presidente de la historia” por propiciar casi de inmediato un ‘boom’ de consumo, importaciones y turismo externo. También y por el “éxito” en acabar con la inflación… A lo largo de su período exitoso, la inflación cayó bruscamente, pero continuó elevada medida en dólares. Así, manteniéndose el ‘1 a 1’, rápidamente pasó a su contrario: deflación, en base a una espiral recesiva continua.

Dólares, de la fiesta a la recesión

La Convertibilidad –como prácticamente toda medida económica– puede, en principio, servir para objetivos con fines muy variados. En Argentina, se la eligió para que viabilizase altos niveles de consumo a precios internacionales –y no como un ancla para reconstruir una moneda nacional. Es decir, la convertibilidad ‘demostró’ que se podía ganar ‘en dólares’… y tener fuerte poder de compra en el mundo.

La moneda apreciada combinada además con el fuerte ingreso de dólares –fundamentalmente por las privatizaciones y el capital financiero de corto plazo– sustentó esa fantasía. La misma fue luego reafirmada por la bimonetización del sistema financiero. Se podía depositar y dar créditos en dólares –los llamados ‘argendólares’: ¡la Argentina producía dólares!

Menem y Cavallo rápidamente abrazaron este éxito, y, según se informaba en la época, una disputa de egos entre ellos sobre quién sería el día de la paternidad de esa maravillosa criatura –la convertibilidad– terminó con la salida del ministro-mago. Pero la convertibilidad continuó…

La crisis mexicana de diciembre de 1994 coincidió con la casi conclusión del paquete de privatizaciones abierto en 1989. Los capitales externos huyeron y Menem fue reelecto en mayo de 1995 en un contexto inédito en la historia argentina: 17% de desempleo. Hasta la crisis de diciembre de 2001, ese fue el contexto de la economía argentina, algo mejorado en 1998 debido a los ingresos por la venta de YPF. El nivel de pobreza pasó de menos 10% a 55% del país antes y después de la Convertibilidad.

Menem en 1995, con los Rolling Stones

Ministro o no, Cavallo y los integrantes de los equipos económicos de Menem y De la Rúa todo el tiempo afirmaron la importancia de mantener el ‘1 a 1’ porque garantizaba el valor de los ingresos y ahorro de las personas. Devaluar, en esa Argentina, era palabra satánica.

Dolarizados y devaluados

De fantasía en fantasía, se construyó una falacia a pesar de que la dura experiencia de la vida real la desmentía.

En realidad, la devaluación era inevitable. Mantener la convertibilidad sólo significó cómo la Argentina escogió hacerla. Porque devaluar significaba que los argentinos tenían que ganar menos dólares. Y esto era independiente de cuánto equivalían en moneda doméstica.

Decir que entre abril de 1991 y diciembre de 2001 el dólar valió lo mismo es referirse al tipo de cambio nominal. Si se mira a la realidad económica, ingresos y precios, es claro que hubo una devaluación. La deflación significó caída de precios, ingresos y salarios –en pesos y dólares.

El salario promedio cayó casi 10% entre 1994 y 2001. Pero por el marco recesivo, se expandió fuertemente la precarización laboral. El trabajo en negro creció fuertemente y registró mayores caídas salariales. La brecha entre ambos salarios casi llegó al 50%. Incluso aquéllos que aún hoy se sienten seguros por tener en dólares sus ahorros deben recordar, seguramente, gente que debió recurrir en los’ 90 a sus dólares ahorrados para sus gastos cotidianos, por haber perdido sus empleos. Esa gente pasó de ganar X $ que, con el ‘1 a 1’, valían X u$s a ganar 0 $ que, con el ‘1 a 1’, valían u$s 0: ¡MEGADEVUALUACIÓN!

Por lo tanto, ninguna forma de dolarización o garantía dólar irá a impedir una devaluación cuando ella está determinada por la estructura económica. Y ese será siempre el caso cuando se pretenda equiparar los ingresos y ahorros en la Argentina al dólar ‘a la Cavallo’: “qué lindo sería que mis pesos fuesen dólares”!

Lo que hay que decidir: cómo devaluarse en dólares

Por eso, en lugar de buscar brujos que dicen saber el baile de la lluvia (de dólares) sería mejor recordar cómo se vivió en la práctica el mecanismo devaluatorio de la Argentina que, seguramente sin percibirlo, la sociedad eligió: deflación, recesión, desempleo…siempre crecientes.

Si se pretende que el nivel de ingresos y ahorro mida la capacidad en que puedan transformarse en dólares, la recesión es inevitable porque será el mecanismo devaluatorio. Otras políticas económicas agravarán o atenuarán esa recesión; ninguna la anulará.

Si se pretende que el nivel de ingresos y ahorro mida la capacidad de adquirir una pauta de consumo fundamentalmente de producción interna, sin observar su medición en dólares, se abre la posibilidad de debatir otros caminos para la Argentina.

La economía argentina se debe devaluar. La posibilidad es elegir el cómo.

En rigor, en cuanto al punto final en perspectiva dólar es el mismo. Medidos en dólares la economía argentina se habrá devaluado. La diferencia está en la forma.

Empobrecerse en dólares de un saque, pero procurando preservar estructura productiva, empleos y consumo de producción nacional; o hacerlo a partir de un largo penoso y conflictivo proceso.

La historia de carne y hueso vivida hace poquito tiene la respuesta… al menos, para la mayoría de los argentinos.

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Comentarios10
Gerardo Martinez
Gerardo Martinez 23/07/2018 05:09:37

Buen articulo!

fede pestoni
fede pestoni 22/07/2018 11:52:15

4) Hay que hacer un golpe de Shock ya !!! Empecemos por este Shock, que es sólo fake, nominal y de confianza...

fede pestoni
fede pestoni 22/07/2018 11:51:29

3) Tender a su uso en cada transacción y sólo cuando se llegue a una estabilidad de precios relativos de bienes y servicios medidos en esa unidad, transformarla en nuestra nueva única moneda !!!

fede pestoni
fede pestoni 22/07/2018 11:50:48

2) Tratar de maximizar la nominación de deudas nuevas en esa unidad. Permitir la transformación de todos los movimientos diarios en los Estados Contables en esa unidad, para que los contribuyentes confíen y le saquen provecho.

fede pestoni
fede pestoni 22/07/2018 11:50:19

1) Hay que dar un golpe simbólico de shock creando una nueva unidad de valor tipo UVA o CER, aprovechando la credibilidad actual del INDEC y sus índices. Incentivar su uso tanto en lo Financiero, Fiscal y Comercial.

josebarriorf Barrio
josebarriorf Barrio 21/07/2018 07:03:46

No importa lo-que-se- "piense"; ni quién.Argentina no puede falsificar dólares. Solo pesos.

Santiago Gancedo
Santiago Gancedo 21/07/2018 04:22:54

Excelente nota y comparto. El liberalismo dogmatico no acepta que salario en dolares bajo no implica salario en pesos bajo, ya que este se determina en el mercado del trabajo.

William Gaudio
William Gaudio 21/07/2018 03:51:07

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walter daniel Giache
walter daniel Giache 21/07/2018 03:45:41

Totalmente de acuerdo, si se mantiene el dólar planchado tarde o temprano se paga !!!!!! Se pagó con Menem Dela Rúa, se paga ahora con Macri !!!!!! Es simple, con el dólar planchado nadie invierte en la Argentina porque es cara !!!!!!!

DarkDragon 415
DarkDragon 415 21/07/2018 01:37:16

Hay que hacer una canasta de monedas con el peso chileno y el real brasileño. El resto del esfuerzo lo podemos hacer los argentinos.