U$D

Dólar Banco Nación
/
Merval

Depósitos, alertas y responsabilidades

PABLO BORTZ CEED-Idaes y Conicet

0
Depósitos, alertas y responsabilidades

La caída en la última semana de más de u$s 1000 millones en los depósitos bancarios desató una polémica mediática. Varios analistas empezaron a elevar una voz de alarma, ya que de sostenerse esa tendencia el sistema financiero estaría en severas dificultades. Otros economistas resaltaron la robustez del sistema bancario, enfatizando la "película" de auge sostenido en

los depósitos durante los últimos meses (incluyendo la corrida cambiaria de abril/mayo), los altos niveles de liquidez, y el casi nulo descalce de monedas que tienen los bancos. De igual modo, reclaman "responsabilidad" a la hora de comunicar y transmitir opiniones, por sus potenciales impactos desestabilizadores en las expectativas sobre un tema tan sensible. Es interesante analizar ambas afirmaciones.

Primero, los hechos. El pico en los depósitos se alcanzó el miércoles 29 de agosto, y a partir de allí la gente fue retirando dólares de sus cuentas, con una caída del 5% en una semana. Pero los depósitos venían creciendo sostenidamente, incluso en medio de las corridas cambiarias de los últimos meses. Las posiciones de liquidez y solvencia de los bancos hoy son mucho más sólidas que, por ejemplo, en el 2001. No hay descalce de moneda entre acreedores (depositantes) y deudores (prestatarios). Los bancos han sido muy prudentes, y constituyeron encajes aún por encima de lo requerido. Los indicadores de capital y solvencia cumplen con las regulaciones. En aras de la tan mentada "responsabilidad", se puede afirmar que, estructuralmente, el sistema bancario argentino es sólido, líquido y solvente. Los bancos no son el problema.

Entonces, ¿dónde está el problema? El problema está en la interacción de los depósitos con las reservas, en un contexto donde Argentina ya no recibe ningún dólar del exterior: los extranjeros retiraron sus inversiones, los argentinos no traen sus fondos (salvo el breve lapso del blanqueo), y los ahorristas no llevan sus dólares "del colchón" a los bancos. ¿Y qué tiene que ver esto con los depósitos en dólares?

Cuando durante la corrida los inversores minoristas compraron dólares y los depositaron en sus cuentas bancarias, lo que ocurrió fue un cambio en la composición de las reservas (más allá de su caída por la retirada de dólares de todo el sistema). Los dólares permanecen en el Banco Central de la República Argentina como un activo, pero su contrapartida en el pasivo ahora ya no son pesos (que fueron usados para la compra de dólares), sino esos mismos dólares como encajes de los bancos. Por lo tanto, el BCRA tiene menos reservas disponibles para pagar importaciones, deuda externa, o intervenir en el mercado cambiario. Ahí está el problema.

Una caída en los depósitos es motivo de preocupación, pero un alza en contexto de salidas de capitales no es ningún motivo para festejar. La dolarización de depósitos le quita poder de fuego al BCRA en los momentos más necesarios. El problema no son los bancos, sino la falta de dólares en la economía, junto con la total desregulación de la cuenta financiera y la facilidad para adquirir y sacar dólares del sistema (muchos, vía fuga al exterior).

Justamente, pocos de los que reclaman "responsabilidad" alertaron por los riesgos que implica la liberalización total de la cuenta financiera, riesgos que se materializaron tanto en el enorme endeudamiento en dólares, como en la incesante inestabilidad cambiaria que aqueja nuestra economía. Hoy defienden el ajuste diciendo que "no hay otra alternativa". Es hora de que ejerzan esa responsabilidad.

Más notas de tu interés

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar