Del mundial económico, la Argentina se vuelve en primera ronda

El Mundial de fútbol de Rusia concitará buena parte de la atención en los próximos dos meses. En la Copa del Mundo participan naciones de variada trayectoria, tanto en términos históricos como en su situación coyuntural. Por la variada paleta de países clasificados, tanto en términos geográficos como por factores idiosincráticos, su estudio conjunto facilita una mirada amplia de cada nación.

De la comparación macroeconómica de los 32 países se pueden sacar conclusiones relevantes sobre el desempeño relativo de la Argentina en el concierto global.

Uno de los principales desbalances que presenta el país es el sector externo. La apertura comercial descontrolada y pagos de intereses de deuda crecientes determinaron una sangría de dólares cercana a los cinco puntos del PBI en 2017.

Así, comparando los números de cuenta corriente, la Argentina está en el podio de países de mayor déficit. El año pasado, tuvo un rojo externo de alrededor de u$s 31.000 millones, sólo por detrás de Inglaterra (u$S 106.000 millones de déficit) y Australia (u$s 32.000 millones), aunque en ambos casos influye sustantivamente la cuestión de las escalas de las economías. Cuando se compara el déficit de cuenta corriente en relación al PBI, la Argentina se ubica en la quinta posición, detrás de Túnez, Senegal, Egipto y Panamá.

Las importaciones en la Argentina aumentaron un 19,7% en 2017, lo cual la ubica en la cuarta posición del ranking de países mundialistas, sólo con un menor aumento que Rusia, Senegal e Islandia. Lejos de crecer a una magnitud similar, las exportaciones locales presentaron un virtual estancamiento el año pasado, con un aumento del 0,9%. La rotunda separación entre ambos conceptos comerciales, determinó en 2017 el mayor déficit comercial de la historia en términos nominales.

Déficit fiscal

Otro rubro en el cual la economía argentina denota el deterioro en el contraste Mundial es el de déficit público. Ocurre que, lejos de subsanarse el resultado negativo de la relación local entre gastos e ingresos, en los últimos dos años el mismo se ha financiado con deuda, redundando en un notable incremento de intereses. Así, el déficit financiero argentino del 6,1% fue en 2017 el cuarto mayor del panel de países analizado, sólo detrás de Egipto (-9,8%), Arabia (-8,3%) y Nigeria (-7%). Conjugando ambos efectos (el interno y el externo), 2017 también se caracterizó por mantenernos un año más en el selecto grupo de países con déficit gemelos.

Aún menos prometedor es el contexto reciente en materia inflacionaria. Debido al proceso de “recomposición tarifaria y los saltos cambiarios en una economía altamente dolarizada, el país se encuentra entre los de mayor inflacion en todo el mundo: entre los países que disputan el Mundial de Rusia, el aumento de precios vernáculo del 24,8% acumulado en 2017 sólo fue superado por Egipto, que mantuvo un aumento de precios cercano al 30% en igual período.

Tasas

La disposición del esquema de metas de inflacion como única herramienta para “el combate a la inflación llevó al Banco Central local a subir ampliamente la tasa de interés. Con una tasa nominal del 40%, supera, con una brecha colosal, por 22 puntos porcentuales a Irán (18%) y por 23 puntos a Egipto (16,8%).

Los mismos resultados se obtienen de la comparación entre tasa nominal e inflación. Asumiendo una expectativa inflacionaria para los próximos doce meses igual a la pasada, el país paga una tasa real del 12,2%, mientras que Irán remunera al capital financiero en 7,1% y Senegal ofrece una tasa real levemente superior al 5%.

Como cada cuatro años, el país llega a la principal competición futbolística como candidato al título. Ojalá los logros de este sean sólo deportivos, para dejar de liderar rankings de los países con peores indicadores económicos y financieros del mundo.

Tags relacionados