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Datos y razones que avalan un proyecto de salario igualitario

GISELA SCAGLIA Diputada Nacional

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Datos y razones que avalan un proyecto de salario igualitario

Después de muchos años de lucha, donde las mujeres nos unimos para defender nuestros derechos, este año el presidente Mauricio Macri dio luz verde para avanzar con la ley que garantice el salario igualitario. Eso significa abrir la puerta y reconocer que el desempeño de la mujer es igual al del hombre, por eso debemos avanzar para lograr la misma remuneración por igual tarea. Es justo que avancemos en reparar y corregir todo lo que hoy no está garantizado en nuestro país, y es un gran desafío el que tenemos por delante desde el Congreso de la Nación. 

Como dijo nuestro Presidente: "No podemos permitir que una mujer gane menos que un hombre, no es justo en un mundo de iguales. Tienen mi compromiso para que el salario igualitario que establecen nuestras leyes sea una realidad".

Hoy la realidad nos dice que existe una brecha laboral entre hombre y la mujer. Según datos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de la Nación, las brechas de género en las tasas de participación laboral han disminuido en el mundo en los últimos 10 años, aunque la tasa de los varones sigue siendo un 27% mayor. Esto se traduce en menores oportunidades de empleo para la mujer, con escasa variación a lo largo del tiempo, lo que reduce su capacidad para obtener ingresos y aumentar su autonomía económica. La tasa de empleo de las mujeres continúa siendo 25,5 % menor que la de los varones. A escala mundial, casi el 40% de las mujeres con trabajos remunerados no contribuyen a la protección social. 

En las últimas décadas, si bien la participación de la mujer en el mercado laboral argentino ha crecido significativamente, el 36,8% en 1990 al 48,1% en el primer trimestre de 2017, no significa que haya ganado la igualdad, la brecha entre hombres y mujeres en el ámbito laboral de nuestro país sigue siendo muy grande. Y esta disparidad también se ve reflejada en el salario, a igual labor la remuneración difiere según sea hombre o mujer. Mientras que un hombre percibe un promedio de $ 17,038, la mujer por el mismo trabajo percibe $ 13,517; tenemos una brecha de 21%. 

En el sector privado, se advierte una tasa de empleo no registrado superior entre las mujeres (34,9%) que entre los varones (31,6%). Si bien las mujeres tienen una presencia laboral cada vez más ascendente, aún es difícil romper barreras de inserción laboral femenina. Aún es baja la presencia de las mujeres en las actividades primarias o de la construcción, mientras que en algunos rubros como la confección, la educación, el comercio minorista, los servicios sociales y domésticos y de salud son predominantemente desarrollados por mujeres. 

Por ejemplo, en el sector de trabajo doméstico remunerado, y según datos del MTESS, sobre la base de la EPH, en el primer trimestre de 2017, había 888.609 personas trabajando en casas particulares, de las cuales 877.238 son mujeres, el 98,7% y 11,371 son varones, es decir el 1,3%.

Podemos tomar también algunos datos del INDEC, que nos demuestran que las mujeres se sitúan mayoritariamente dentro del grupo de menores ingresos. 

En el escalón inferior de la escala, se concentran 1.103.056 mujeres, mientras que los varones son 525.382. Por el contrario, en el sector de mayores ingresos la proporción es inversa. Allí, los varones son 1.029.050 y las mujeres 596.869. 

La participación diferenciada de varones y mujeres en puestos de decisión, muestra mayor concentración de los varones en puestos directivos y jefaturas intermedias, con un promedio de 66% de hombres contra un 34% de presencia femenina. Esto se verifica en todos los sectores, excepto en los servicios sociales y personales, donde se registra la variación inversa, dado que la dotación de mujeres en este sector es un 65% y la de los varones de un 35%

La agenda de la mujer, no es contra nadie en particular, no busca la disminución de los derechos de nadie, sino que busca por sobre todas las cosas igualar los derechos, garantizar su acceso y revertir las cuestiones que hoy creemos no están bien. 

Por eso este año los diputados vamos a hablar y debatir sobre lo que las mujeres queremos: cobrar lo mismo por el mismo trabajo, ser tratadas por igual, terminar con la violencia y el acoso sexual.

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Comentarios1
Diego Lu
Diego Lu 08/03/2018 11:43:52

Cual es el prox paso asignarles 2 esclavos a las mujeres apenas nazcan?