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Con la mira puesta en la política, el gradualismo será convertido en ley

La estimación de gastos y recursos que presentó el Gobierno para 2017 no tiene muchas sorpresas. Confirma, en realidad, que el sendero de reducción de gastos con el que se ilusionaron muchos economistas (imprescindible para que la política monetaria actúe como un límite para la inflación) quedará para más adelante. El objetivo clave del año próximo es darle todo el oxígeno posible a la economía, para favorecer la perfomance electoral de Cambiemos en la contienda de octubre próximo.

El remedio será apelar al endeudamiento, un recurso inevitable para cumplir el ambicioso plan de obras de infraestructura que deberán ejecutar Rogelio Frigerio y Guillermo Dietrich. El único renglón del gasto que bajará son los subsidios económicos: apenas $ 17.000 millones, un modesto 5%, que contrasta con el incremento de 29% previsto para servicios sociales. Visto por jurisdicción, el único ministro que tendrá menos recursos que el año anterior será Juan José Aranguren.

El blanqueo no aparece mencionado, aunque está implícito en la previsión de un mayor uso de la rentabilidad del fondo de garantía de la ANSeS. El Banco Central, a su vez, entregará menos pesos que este año. El número fue laudado por el presidente Mauricio Macri, que quiere conservar por lo menos algunas señales de prudencia fiscal. Inclusive, el Gobierno está dispuesto a sacrificar en ese altar una promesa que hizo en la campaña: la reducción de 5 puntos porcentuales en las retenciones de la soja. Queda claro que el gradualismo quedará transformado en ley, una receta ineludible en un año en el que la política y la presión social pondrán a prueba las aspiraciones más ambiciosas del nuevo modelo económico.

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Comentarios1
Raul Nieto
Raul Nieto 16/09/2016 12:15:51

Fue de alguna manera la exigencia social pero el gradualismo implicara un mayor tiempo tiempo de esfuerzo y sobre todo conviccion de los ciudadanos respecto de exigir a los gobernantes futuros identico objetivo nunca mas despilfarro ni corrupcion