Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
DÓLAR
/
MERVAL

Comercio exterior según pasan los años: por qué es necesario modificar la carga tributaria

En los últimos cinco años, según el INDEC, las exportaciones e importaciones bajaron, lo que llevó a que se recaude menos impuestos. En este contexto donde además el Gobierno pretende reducir el déficit, una revisión de los impuestos se vuelve necesaria.

Imagen de JOSÉ LUIS CETERI

JOSÉ LUIS CETERI

Especialista en temas tributarios

1
Comercio exterior según pasan los años: por qué es necesario modificar la carga tributaria

Según lo que fue publicado en el Suplemento del Correo de Comercio del 25 de agosto de 1810, al puerto de Buenos Aires ingresaban sombreros, cortes de vestido, pañuelos, barras de hierro, mesas y barriles de pintura, entre otras cosas. Mientras tanto, según la misma publicación, salían al exterior cueros de novillo, fardos de lana, sebo y otros bienes primarios. Pasaron más de doscientos años y, salvando las distancias, actualmente estamos haciendo lo mismo. Yendo a los números, que son fríos y aburridos pero necesarios, con datos que surgen del propio INDEC las exportaciones -expresadas en millones de dólares- de los últimos años evolucionaron de la siguiente manera: año 2012: 79.982; año 2013: 75.963; año 2014: 68.407; año 2015: 56.788 y 2016: 57.665. Los productos primarios contribuyeron al total exportado de la siguiente manera: año 2012: 19.038; año 2013: 17.764; año 2014: 14.214; año 2015: 13.291; año 2016: 15.612.  En cuanto a las importaciones, los datos dicen lo siguiente: año 2012: 67.974;  año 2013: 74.442;  año 2014: 65.230; año 2015: 59.757 y 2016: 55.608. Sintetizando, todo fue disminuyendo, incluso esto ocurrió a pesar de la eliminación de las retenciones agropecuarias. El aporte que hizo el comercio exterior a la recaudación tributaria, en los últimos 5 años, fue también disminuyendo, pasando del 11%, al 9%, luego al 7%, y llegando en el último año al 5%.

Implicancias tributarias:

El Código Aduanero de nuestro país define a los importadores como aquellas personas humanas y jurídicas que en su nombre importan un bien determinado. En la práctica no es posible la importación por cuenta y orden de terceros, el motivo es porque la primera venta de una mercadería traída del exterior se considera como una operación realizada en el mercado interno; en consecuencia deberá facturarse de esa manera. En cambio, sí es posible exportar por cuenta y orden de terceros, debiendo el exportador actuar como un agente consignatario y rendir la operación al comitente con un comprobante de líquido producto. En esos casos, la facturación al exterior y los trámites de exportación debe realizarlos el intermediario. Los primeros pasos que tienen que darse en el área de comercio exterior de las empresas están relacionados con la inscripción en el Registro de Importadores y Exportadores que administra la AFIP.

Los principales requisitos para que las personas humanas y las jurídicas puedan inscribirse en la Aduana, son los siguientes:

a) tener capacidad para ejercer el comercio;

b) acreditar la inscripción y el domicilio fiscal ante la DGI, a través de la Clave única de Identificación Tributaria (CUIT);

c) acreditar la solvencia necesaria u otorgar a favor de la Dirección General de Aduanas

una garantía.

d) En el caso de las sociedades, estar inscriptas en la Inspección de Justicia.

Previamente a la inscripción en el Registro Aduanero los contribuyentes tienen que demostrar solvencia económica. Para eso, el decreto 1214/05, estableció los requisitos para que los Importadores y los exportadores puedan demostrar capacidad económica:

a) Acreditar solvencia a través de sus ventas brutas por un importe no inferior a $ 300.000 en el año calendario inmediato anterior, o a través de un patrimonio neto de igual monto; b) Cuando no se pueda acreditar la solvencia económica, se deberá constituir una garantía por un valor de $ 30.000.

Los contribuyentes inscriptos en el Régimen Simplificado pueden exportar, considerando los montos de exportación a efectos del encuadre dentro de los parámetros de ingresos, pero no pueden ser importadores. La AFIP reglamentó los requisitos para que los Fideicomisos, Consorcios de cooperación y las Uniones Transitorias de Empresas (UTES) puedan operar como importadores y exportadores y se puedan inscribir en el Registro de la Aduana. Los principales requisitos son los siguientes:

a) el fiduciario, administrador o representante deberá estar inscripto en la Inspección General de Justicia. b) el contrato de fideicomiso, consorcio o de UTE deberá contener expresamente,  como cláusula estatutaria, que el fiduciario o administrador asume la responsabilidad solidaria e ilimitada por las obligaciones tributarias correspondientes a las operaciones realizadas por la empresa.

Sistema Registral Aduanero:

Dentro del Sistema Registral funciona el Registro Especial Aduanero, en el que figuran todos los datos formales de los contribuyentes que están relacionados con el comercio exterior. Los Registros Especiales Aduaneros están compuestos por todos los operadores de comercio exterior, entre los que se encuentran: los importadores, los exportadores y los auxiliares del comercio y del servicio aduanero. Dentro del Sistema Registral, la inscripción en el Registro Especial Aduanero se realiza completando un formulario “On line” de declaración jurada. Bajo la misma opción, además, se podrán efectuar las modificaciones de los datos y la cancelación de la inscripción aduanera. La AFIP evalúa el estado de situación de los contribuyentes pudiendo suspender de oficio la inscripción al notar algún incumplimiento.

Ya no es necesario realizar el trámite previo de aviso de las declaraciones juradas anticipadas (DJAI – DJAS), en el momento previo de importar bienes y servicios.

Precios de Transferencia:

La AFIP reglamentó la presentación de la información, de las importaciones y exportaciones realizadas en el ejercicio comercial. Este Régimen de Información se denomina “Precios de Transferencia”. En ese sentido, la obligación de información se divide en cuatro grupos:

a) Operaciones realizadas entre partes independientes, con bienes que no tienen un precio conocido internacionalmente y que no hayan sido realizadas con países de baja o nula tributación. La información tiene que brindarse cuando el total anual de todas las operaciones (importaciones y exportaciones) supera $ 1.000.000.

b) Operaciones realizadas con bienes con mercados conocidos internacionalmente (commodities).

c) Operaciones con empresas vinculadas. Los supuestos de vinculación por ejemplo pueden ser: 1) poseer la mayoría del capital; 2) las mismas autoridades; 3) exclusividad de distribución; etc. 

d) Operaciones con países de baja o nula tributación: Los países que son considerados cooperadores, podrán ser consultados en el sitio “Web” de la AFIP (http://www.afip.gob.ar/jurisdiccionesCooperantes/#ver)

Facturación en las operaciones de Comercio Exterior:

Todos los que intervienen en el mercado externo tienen obligaciones con el uso de la factura electrónica. Los importadores deben facturar las operaciones de venta de bienes en el mercado interno, mediante el procedimiento de factura electrónica, igualmente ya este método se ha generalizado para todos los contribuyentes. De la misma forma, los exportadores están obligados a emitir las facturas de las exportaciones en forma electrónica. Asimismo, las ventas destinadas a Tierra del Fuego, a pesar de no ser exportaciones, tienen que emitirse bajo la modalidad de factura electrónica; en estos casos no se incluye el Impuesto al Valor Agregado, pero sí se tiene que pagar Ingresos Brutos por esas operaciones.

Tratamiento tributario:

1-Exportaciones de bienes y servicios: Se paga Impuesto a las Ganancias pero no se tributa el Impuesto al Valor Agregado; ni en general pagan Ingresos Brutos (alguna provincia lo cobra). Existe un Régimen de Percepción cuando el país en que se entrega el bien no coincide con el lugar en donde se domicilia el comprador. La tasa de la percepción es del 0,5% y se eleva al 1,5% en los casos de facturación a domicilios de países no colaboradores con la transparencia fiscal. Puede solicitarse el reintegro a la AFIP de los créditos fiscales que generan saldo a favor originados en bienes y servicios que fueron incorporados a las exportaciones. Existen retenciones (algunos bienes no pagan) y reembolsos de acuerdo al tipo de bien exportado.

2-Importaciones: La Aduana retiene en el puerto el IVA técnico del 21% o del 10,50%, que corresponde según el bien que se importa, más la percepción a la tasa del 20% o del 10% para los casos que tienen alícuota reducida; hace una percepción del Impuesto a las Ganancias del 6%; en los casos que corresponde en función al bien que se importa también se retiene Impuestos Internos; y el 2,5% correspondiente al Impuesto sobre los Ingresos Brutos (si el 50% o más de la base imponible está exenta no se percibe). Si se importan bienes de uso no se pagan las percepciones de ningún impuesto. En el caso de importarse servicios, como no existe Aduana, el importador está obligado a ingresar por su cuenta el Impuesto al Valor Agregado, dentro de los 10 días de realizada la importación y en el mes siguiente podrá computar el pago como crédito fiscal técnico de su propia liquidación del IVA.

Sin dudas los tributos que afectan a las operaciones de comercio exterior también deberían ser revisados por la Comisión de Reforma Tributaria, que se ordena crear en la última ley de blanqueo (27.260). De esta manera, quizás, se pueda salir del esquema que caracteriza a las importaciones y exportaciones, que viene rigiendo desde hace más de 200 años en Argentina. 

Más notas de tu interés

Comentarios1
Werner Almesberger
Werner Almesberger 08/05/2017 07:40:55

Todos hablan de la carga tributaria pero lo que mas veo aqui es una enorme carga burocratia. Tambien, todos estos registros y inscripciones, son inocuos o producen obligaciones nuevas, inesperadas, y entonces peligrosas ?