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Carta a los industriales argentinos

El ministro de la Producción escribió una misiva por el día de la Industria. La misma festeja una serie de hitos del Gobierno, repasa proyectos en marcha y menciona otros cambios necesarios. El texto completo.

Imagen de FRANCISCO CABRERA

FRANCISCO CABRERA Ministro de la Producción

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Carta a los industriales argentinos

(Texto completo de la carta de Cabrera a los industriales)

 

Queremos reafirmar el compromiso de nuestro gobierno con el crecimiento de la industria. Para una Argentina desarrollada, necesitamos una industria fuerte, competitiva y federal. La industria es una gran generadora de empleo privado formal de calidad, de incorporación de tecnología y de fortalecimiento del tejido social, y nuestra obsesión como gobierno es multiplicar el trabajo para avanzar hacia Pobreza Cero. Queremos que la industria crezca de forma sostenida por los próximos 20 años y para ello tenemos que trabajar fuerte todos juntos para afrontar los desafíos que se vienen, que son muchos.

Sabemos que 2016 fue un año duro, tomamos medidas que quisiéramos haber podido evitar. Pero encontramos una economía muy dañada, que no crecía ni generaba empleo, con alta inflación y muchas distorsiones. Las medidas que tomamos nos permitieron evitar una crisis y sembrar las bases del crecimiento que ya está ocurriendo.

El crecimiento de la economía ya lleva 4 trimestres consecutivos. Pero sobre todo estamos generando los cimientos para una nueva economía en la Argentina. Está bajando la inflación y la economía está creciendo. Estamos reduciendo el déficit fiscal, pero al mismo tiempo bajando impuestos y mejorando la inversión en infraestructura. Hemos bajado el gasto público, pero incrementado el porcentaje del PBI destinado a prestaciones sociales.

El crecimiento fue secuencial y heterogéneo. Primero arrancó la agroindustria y como consecuencia, las pick ups fueron los autos más vendidos durante 2016, lo que traccionó a la industria automotriz. Luego la construcción, y comenzaron a levantar sus insumos: acero, aluminio, cemento. De a poco todos los sectores fueron despegando, la actividad industrial creció al 6,6% interanual en junio. Con una particularidad: ya se ve crecimiento en 14 de los 15 sectores del EMAE y en 11 de los 12 de la industria manufacturera que releva el INDEC.

Si crece la industria es porque hay muchos empresarios que invierten para innovar y producir más, buscando nuevos mercados, aumentando turnos y tomando nuevos empleos.

Desde el Estado apoyamos y marcamos un camino con el Plan productivo nacional, que busca resolver los problemas de fondo y mejorar la productividad en todos los aspectos necesarios. Muchas veces haciendo la tarea que el mismo Estado tiene que hacer hacia adentro. Y avanzamos en una serie de medidas concretas que quisiera resumir brevemente:

1. Tenemos que mejorar el acceso al financiamiento para que la industria incorpore tecnología y produzca con más valor agregado. El BICE se transformó en un verdadero banco de desarrollo enfocado en las PyMEs. Entre enero y julio las PyMEs industriales recibieron créditos por $3.000 millones (+53% vs. mismo período de 2016). A través de la subsecretaría de financiamiento facilitamos el acceso a líneas de crédito con subsidio de tasa. El Banco Central renovó las Líneas de Crédito para la Inversión Productiva (LiCIP): los bancos deben transformar al menos el 18% de los depósitos que capten de privados en créditos para inversión, con una tasa preferencial del 17%.

En la medida en que la inflación siga bajando, las tasas van a mejorar. Mientras se recorre ese camino, que es más lento del que nos gustaría, desde la banca pública estamos haciendo un gran esfuerzo para financiar el crecimiento de la producción. Estamos trabajando también en una nueva ley de mercado de capitales para mejorar el acceso al financiamiento para las empresas. Es muy importante que todo el sector privado la apoye.

2. Generamos acuerdos productivos para mejorar la competitividad. Establecimos un mecanismo de trabajo claro y firme: nos sentamos el Estado, las provincias, las empresas y los sindicatos, sector por sector para mejorar la productividad y multiplicar el empleo. Ya firmamos seis acuerdos que son planes de trabajo, con compromisos de cada una de las partes. Con el sector automotriz para producir 1 millón de autos en el 2023. En Vaca Muerta para mejorar la inversión y la productividad. Con el sector de las motos para aumentar la integración local de autopartes y las exportaciones. Con textil y calzado para impulsar la actividad y contribuir con la formalización laboral. Y con la construcción para crear 100.000 viviendas. Esta semana con el sector biotecnológico, pilar de la economía del futuro, que ya se comprometió a invertir 670 millones de dólares en esta primera etapa. Todo esto con un objetivo principal: generar empleo privado formal de calidad.

Sancionamos la Ley de ART para reducir los costos laborales no salariales y en la ciudad de Buenos Aires, donde ya está en vigencia, cayeron un 20% las demandas en un año. Por eso necesitamos su apoyo para que adhieran las provincias.

3. Estamos llevando adelante el plan de infraestructura más importante de la historia para mejorar la competitividad de la producción y para aprovechar la oportunidad de desarrollo de proveedores locales.

Sabemos que el costo logístico es muy alto y necesitamos invertir para que nuestra producción se mueva rápidamente, con diversas alternativas y en forma competitiva. El ministerio de Transporte está invirtiendo 33.000 millones de dólares en cuatro años. Estamos avanzando también en la incorporación de bitrenes, una alternativa muy valiosa para bajar costos. Y en el sector ferroviario estamos promoviendo la integración nacional en una industria que se había desarticulado casi completamente. El gobierno anterior importaba los trenes que llegaban llave en mano en un container al puerto: nosotros les exigimos a las multinacionales en los nuevos pliegos de licitación que integren al menos un 20% de piezas locales.

La energía no puede volver a ser un cuello de botella para nuestra producción. Hace más de dos años se negaba que hubiera un problema energético en la Argentina. Sabemos que para muchos el cambio energético fue duro, y por eso lanzamos un subsidio para empresas electrointensivas que alcanza a 800 compañías manufactureras que reciben descuentos de entre el 5% y el 20% en sus tarifas. Creamos también un fondo con las provincias, porque el esfuerzo tenemos que hacerlo todos, con el que ya asistimos a 6.000 empresas en todo el país.

Luego de una década de desinversión el cambio no es automático, pero el rumbo está muy claro y estamos recuperando y ampliando la matriz energética con inversiones millonarias en todas las energías. Un foco fundamental son las energías renovables (que son además una oportunidad para la industria metalmecánica, donde ya estamos produciendo torres eólicas y queremos seguir aumentando en cantidad y complejidad la producción de piezas para este sector). El plan de Participación Público Privada nos permitirá acelerar aún más en esta verdadera revolución de la infraestructura.

Estamos trabajando para que este plan de infraestructura tenga a las PyME argentinas como protagonistas. Con el Programa de Desarrollo de Proveedores buscamos mejorar las capacidades productivas en sectores estratégicos como petróleo y gas, nuclear, energías renovables, transporte y otros. Estos sectores están recibiendo muchas inversiones y eso creará un boom en la cadena de valor industrial.

Para fortalecer este proceso, enviamos al Congreso un proyecto de Ley de Compre Argentino que esperamos poder aprobar pronto. Las compras públicas representan en la Argentina más del 5% del PBI y el 2,5% del empleo. Durante los próximos 8 años el sector público invertirá 200.000 millones de dólares y queremos que esa inversión también sea una palanca para el desarrollo industrial.

4. Apoyamos la innovación y la mejora tecnológica. Vemos que las empresas están incorporando equipamiento y tecnología mes a mes. Las compras de bienes de capital vinculados a la producción crecieron 20% en junio y 34% en el primer semestre. Estamos desarrollando un plan estratégico con el INTI para que se convierta en un verdadero aliado tecnológico de las PyME industriales en sus planes de innovación, y en líneas de financiamiento para la adquisición de nueva maquinaria.

5. Estamos trabajando en una reforma tributaria integral. Mientras tanto, ya comenzamos a bajar impuestos para la industria. Primero las PyMEs: en nueve meses, las pequeñas y medianas empresas se ahorraron más de 3.500 millones de pesos (1.300 millones de pesos corresponden a PyMEs industriales) entre compensación del impuesto al cheque y descuento de las inversiones del impuesto a las ganancias. Difirieron el IVA a 90 días por 5.100 millones de pesos y se ahorrarán más de 1.000 millones de pesos en un año por la eliminación de la ganancia mínima presunta.

Eliminamos los derechos de exportación y la industria se ahorró aproximadamente 4.000 millones de dólares en 18 meses. Además, modificamos los reintegros a los exportadores, que estuvieron congelados por 15 años, y agilizamos el proceso de cobro. En dos meses (mayo y junio) la industria recuperó $3.000 millones ($400 millones más que sobre la base anterior).

6. La Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) está trabajando con fortaleza y autonomía. La defensa de la competencia es clave para tener mercados más competitivos y transparentes y así dinamizar la economía y potenciar la inversión. La CNDC triplicó el número de dictámenes en relación al promedio de los últimos 10 años y redujo casi 40% el tiempo de análisis de Concentraciones económicas. Seguimos trabajando en nuevas investigaciones y en un proyecto de ley para dotar a la Comisión de una mayor autonomía y jerarquía.

7. Nos estamos integrando al mundo de forma inteligente. Seguimos siendo una economía muy poco integrada al comercio internacional.

Ha habido mucha discusión sobre el tema importaciones el año pasado. Pero las importaciones en dólares fueron las más bajas desde 2009 y en cantidades fueron menores a 2011, 2012 y 2013. En el sector textil, y gracias a la lucha contra el contrabando en la Aduana (que bajó un 87%), la importación total de 2016 fue un 9,3% menor que en 2015 en toneladas (30.000 toneladas menos).

El problema de la Argentina no son las importaciones sino las exportaciones. Exportamos poco. Tenemos que salir a vender los productos argentinos al mundo. Hay un mercado de 6.000 millones de habitantes a los que satisfacer y el talento y la calidad como para hacerlo.

Dimos señales como la baja de derechos y aumento de reintegros, lanzamos líneas de pre-financiamiento de exportaciones con el BICE y extendimos el plazo a 10 años para liquidar divisas. Ese esfuerzo que realizó el Estado se vio reflejado en el desempeño exportador de la industria: en junio, las exportaciones de Manufacturas de Origen Industrial (MOI) crecieron 12,4%.

Necesitamos que los empresarios sigan haciendo su parte, con una visión de la oportunidad que representa el mundo para nuestra producción industrial.

Trabajando profesionalmente con la Cancillería y el Ministerio de Agroindustria, ya hemos logrado algunos hitos en negociaciones internacionales. Abrimos el mercado para venderle 42.000 autos y camionetas por año a Colombia. Logramos un acuerdo de eliminación de doble tributación con Brasil para los servicios basados en el conocimiento. China volverá a comprarnos aceite de soja y comenzamos a trabajar con su principal plataforma de e-commerce. Desde el agro, en 2016 y 2017 se abrieron 39 destinos para 60 sectores productivos y se reabrieron 5 mercados para 7 productos. Todo esto demuestra que podemos negociar con criterio y coherencia. Pero más que nada, que podemos negociar con nuestro sector privado sentado a la mesa, defendiendo sus necesidades y aprovechando sus virtudes.

Queremos un MERCOSUR fuerte. Por eso, durante nuestra Presidencia Pro Tempore avanzamos en un acuerdo de Facilitación de Inversiones y seguimos trabajando en homogeneizar las normas técnicas y regulaciones en nuestros países.

También retomamos el postergado acuerdo con la Unión Europea y antes de fin de año tendremos importantes avances. Nos sumamos como país observador en la Alianza del Pacífico y retomamos negociaciones con Canadá, Japón, el Reino Unido, España y los Emiratos Árabes, entre otros. El mundo que nos toca no es simple. Los desafíos por el empleo son enormes, pero tenemos plena confianza en nuestra capacidad y en el valor de nuestro trabajo. Tenemos confianza en nuestros empresarios y en nuestros trabajadores.

8. Estamos simplificando la relación de las empresas con el Estado para transparentar y reducir tiempos y costos. El plan de simplificación administrativa que encaramos nos permitirá generar ahorros para las empresas por aproximadamente $93.000 millones (1% del PBI), hasta el final del mandato. El plan incluye, entre otras medidas, la digitalización de todos los expedientes, aumentar la cantidad de trámites a distancia y la aceptación del correo electrónico como domicilio constituido. Un ejemplo es la Ventanilla Única del Comercio Exterior, que nos permitirá en forma digital, ahorrar en trámites, tiempos y recursos para crecer en exportaciones. Otro ejemplo es el Registro Industrial de la Nación: pasó de demorar en promedio 8 meses a estar listo en 24 horas con una simple declaración jurada.

Además de las empresas que existen, son muy importantes las que van a existir en el futuro. Los argentinos tenemos muchas ideas que queremos transformar en realidad. Por eso, a lo largo de septiembre habremos lanzado la Sociedad Anónima por Acciones Simplificadas. Esto significa que se va a poder hacer una empresa en un día y por internet y sacar el CUIT, la cuenta bancaria, llevar libros digitales y compartir el balance anual con organismos financieros. Queremos que los empresarios usen su tiempo para mejorar su productividad, ganar nuevos mercados y generar más empleo, no para hacer trámites en el Estado.

La sociedad argentina ya se expresó por el cambio. Estamos haciendo lo que hay que hacer para que nuestra industria crezca de manera sostenible durante las próximas dos décadas. Elegimos el camino del gradualismo porque es la manera de cuidar el empleo y el entramado industrial y social de nuestro país; porque creemos que las verdaderas transformaciones se hacen paso a paso y sobre bases sólidas. Con un programa con visión de largo plazo y dando señales claras en el corto.

Los argentinos están apoyando este cambio. Lo vimos en las PASO, y lo vemos en cada PyME que visitamos. Falta mucho, pero vemos por todo el país señales de confianza en que estamos creciendo sobre bases sólidas y en la senda correcta.

Queremos dejarles un último mensaje importante para evitar cualquier especulación que pueda quedar a esta altura. Para este gobierno todos los sectores productivos son viables en la Argentina. Vamos a acompañar a todos como lo venimos haciendo desde el primer día. Esta afirmación se basa en algo muy simple: creemos que los argentinos estamos para más si trabajamos juntos.

Saben que las puertas de nuestras oficinas están siempre abiertas. Sigamos trabajando juntos por una industria fuerte.

Un abrazo.

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Comentarios2
Matias Ciruelos
Matias Ciruelos 03/09/2017 11:45:33

bien ahííí

Nestor Gonzalez Loza
Nestor Gonzalez Loza 01/09/2017 06:13:53

Se filtraron detalles de la reforma laboral que presentará Macri al Congreso. https://t.co/8QIdhyjPCC https://t.co/MCeeeQZ0N7