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Aparece un poco de oxígeno en una economía que aún sigue sumergida

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HERNÁN DE GOÑI Director Periodístico

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Aparece un poco de oxígeno en una economía que aún sigue sumergida

La unificación de la CGT hizo temer al Gobierno, en un primer momento, que la necesidad sindical de debutar con algún gesto de dureza pusiera en riesgo el sendero descendente de la inflación y agitara el humor social con una ola de reclamos que incluyera la reapertura de las paritarias. Con el correr de los días, sin embargo, esa presunción empezó a perder volumen. Para empezar, los dirigentes que asumieron la conducción de la central sindical tienen en claro qué códigos de la relación con un gobierno siempre deben ser respetados, como ser no lanzar un reclamo a fondo mientras hay habilitada una mesa de diálogo. El próximo viernes cuatro miembros del gabinete nacional los esperarán en el Ministerio de Trabajo (Alfonso Prat-Gay no será de la partida porque estará arribando a China para la reunión del G-20) para hablar de inflación, políticas de promoción del empleo y la reforma del Impuesto a las Ganancias, entre otros temas.


Hay otros registros que los gremios también computan. El primero es que por el freno al consumo el Gobierno podrá mostrar la primera baja sensible en el ritmo inflacionario, factor que enfría el clima de reclamo. El segundo es que el empleo todavía muestra una pérdida importante, pero empieza a desacelerarse la caída. Según los datos de junio del Sistema Integrado Previsional Argentina (SIPA), en un año se destruyeron 85.000 puestos en blanco, pero contra el mes previo el descenso fue de 12.500 (en abril la caída mensual había sido de 54.000 y en mayo, de 38.000). El mayor impacto en el dato anual lo tiene la construcción (que acumula una disminución de 60.068 puestos en 12 meses). Sin embargo, en el último mes anotó una caída de solo 233 empleos. La economía sigue sumergida, pero al menos un poco más cerca de la superficie.