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Alivio moderado: terminó el default, volvió débil Cristina, pero Macri no logra frenar la inflación

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GUILLERMO KOHAN Periodista

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Alivio moderado: terminó el default, volvió débil Cristina, pero Macri no logra frenar la inflación

El mundo económico, en especial el sector financiero, celebró doble en las últimas horas. El final del default confirmado ayer en Nueva York que significa el inmediato regreso al festival de bonos argentinos a tasas más que generosas con los inversores; y la reentré bastante deslucida de Cristina Kirchner a la escena nacional, una buena simulación de supuesto poder conservado para las cámaras de Televisión, que finalmente podría seguir ayudándolo a Mauricio Macri en su carrera política. Un fenómeno que no es de ahora, dado que los Kirchner siempre ayudaron a Macri a ganar. Viene ocurriendo desde sus éxitos en la ciudad contra Daniel Filmus, o su reciente victoria triple en Nación, Capital y Provincia, harta la mayoría de los argentinos después de 12 años de Néstor, Cristina y el autoritarismo en el poder.

La euforia es más evidente en el circuito financiero. Lo prueban los precios de bonos y acciones argentinas que aceleraron fuerte su recomposición en las últimas 48 horas. Pero también se observa una incipiente reactivación en el mercado inmobiliario según comentan todos los actores. En parte porque bajó el riesgo político con el triunfo de Macri en diciembre último, y también porque a los inmuebles los podría favorecer un fenómeno que se potencia por las nuevas restricciones mundiales para ocultar activos no declarados. Como nadie durme tranquilo después de los Panama Papers, hay clamor en el sector empresario para que el Gobierno implemente un amplio blanqueo de capitales. Incluso los sectores de clase media que por el volúmen de sus ahorros no necesitan armar empresas off shore pero que guardaron dólares en cajas de seguridad por miedo a Cristina durante ocho años (tanto que ni siquiera los soltaban con el atractivo de blanquearlos con el Cedin), estarían más que dispuestos hoy a convertir esos billetes en ladrillos.

Es de esperar que el comprensible bullicio mediático de los Panama Papers no distraiga al Gobierno de la enorme ventaja que para la economía real supondría avanzar en un blanqueo. Le podrían incluso pedir el plan a Ricardo Echegaray, que lo formuló a pedido de Daniel Scioli el año pasado por recomendación de Miguel Bein. Lo tiene listo, y en acuerdo con los lineamientos y recomendaciones aprobadas por los países centrales y las organizaciones tributarias internacionales.

Las primeras conclusiones después del regreso de Cristina también alimentaron optimismo en las mesas de dinero y en los directorios de las principales compañías. Los politólogos y periodistas que asesoran a esas empresas en general han destacado que si bien Cristina logró sobre actuar ante las cámaras su supuesto liderazgo como principal opositora; en verdad su regreso termina dividiendo más al peronismo y a la oposición, a la vez que refresca el apoyo de los sectores moderados a Mauricio Macri. Son quienes están golpeados por el ajuste, pero renuevan su rechazo a la figura de Cristina y a los gestos autoritarios que genera La Cámpora y las figuras más ultra que respaldan a la ex Presidenta. No ha logrado hasta ahora Cristina apoyo significativo en el mundo sindical del peronismo y para los gobernadores y las figuras que trabajan por la renovación para enfrentar a Macri en 2017, el regreso de es muy es mala noticia. Que la gente la recuerde a Cristina y se hable menos de los aumentos y el ajuste, tal vez le convenga más a Macri.

En estas horas, el politólogo Sergio Berensztein se encuentra en Nueva York con agenda tan cargada como la del equipo económico en la venta de los nuevos bonos argentinos. Empresarios e inversores quieren saber si Macri sobrevive al ajuste y si gana o pierde las elecciones del 2017. Berensztein los entusiasma haciendo números. Como la oposición estará dividida, y ahora tal vez más dividida por el regreso de Cristina, a Macri le alcanzaría con 35% de los votos para ganar. Son 10 puntos o menos a sumar de su núcleo duro. Manejando los tres principales distritos del área metropolitana, el Gobierno debería más que salvar la ropa. ¿Hasta dónde la economía podría torcer esa suerte? Si frena la inflación y aparece cierta reactivación, los números de Berensztein se confirman seguro. ¿Pero si las cosas no se resuelven?

De allí que el optimismo en los mercados de estas horas comienza a moderarse a medida que se ingresa en el terreno de la economía real. La inflación, se sabe, volverá a ser una pesadilla en abril y posiblemente también mayo. Y el único instrumento concreto que aplica el Gobierno es un ajuste monetario con creciente atraso cambiario. Sin bajar el déficit y prometiendo una supuesta menor emisión que está por verse, según y cuanto se logre de financiamiento externo.

Para muchos observadores no está claro, a esta altura, qué ventaja ha supuesto para Macri y para el país la idea de implementar el ajuste en cuotas. Los costos políticos los paga igual el Presidente a la luz de los últimos sondeos. Y las inversiones tardan en llegar porque la inflación no se detiene y las señales fiscales no tranquilizan. Los subsidios no dejan de crecer ni siquiera con los tarifazos y duplicando el boleto de colectivo. Resulta una suerte de Robocop, al que se le tira con todo pero siempre sobrevive y se agranda.

Es lo que ocurre por la indexación del gasto público y los subsidios que quedan, los aumentos salariales que se pagan con subas nominales de nuevos subsidios que hay que solventar en transportes petróleo y combustibles. Ni hablar si aumentan el precio internacional del crudo como empezó a ocurrir otra vez, o si el peso sigue devaluando. A la vez el gradualismo para salir del cepo finalmente dejó un dólar a $ 15 otra vez atrasado frente a la inflación del primer semestre, que a la vez tiene que ser maniatado con una tasa de interés altísima para la economía real. Mientas el Banco Central indexa su déficit al ritmo semanal de las colocaciones de Letras que se van concentran en el plazo cortísimo de 35 días, empresas de primera línea descuentan cheques hoy a 50%. Por el efecto Cristóbal López, pagan justos por pecadores y la Afip restringió los planes de pago de impuestos para las pyme, de modo que cada vez la plaza está más ahogada. Como las empresas no se pueden financiar con el fisco, empiezan demorar los pagos a los proveedores.

La tensión en las empresas industriales es creciente, sobre todo en los sectores con precios sensibles a la canasta familiar. En la UIA creen que la Casa Rosada eligió a los ganadores, el campo y el sector financiero; y a los enemigos también: los precios, los supermercados y las empresas. El Gobierno les acaba de informar a las principales compañías del país que no solo continuará con los Precios Cuidados, sino que habrá un regreso a las fuentes kirchneristas en ese programa. De momento, solo se autorizan aumentos de hasta 5%, cuanto todas las empresas están reclamando entre 15% y 20% de las listas acordadas en enero. Se confirma también en esta área del poder aquello de que no hay peor astilla que la del mismo palo. El encargado de presionar ahora a las empresas es Javier Tizado Jr., el hijo del prestigioso empresario y ex hombre fuerte de Techint en los 80 y 90, secretario de Industria en la fugaz gestión de José Luis Machinea con Fernando de la Rúa, y acérrimo defensor de la libertad en la formación de los precios.

Para sumar mayores interrogantes entre los economistas que asesoran empresas, surgen en estas horas nuevos anuncios y versiones de una supuesta nueva etapa del Gobierno orientada a la contención social: Es decir, más gasto público y más déficit. El plan de obra pública que se anunció para Buenos Aires (seis veces en plata lo que dice el Presupuesto), ni el ministro Hernán Lacunza sabe de dónde sacará los recursos.

A esta altura, la ecuación económica y política es una obviedad. Los dolores de cabeza de Macri -Cristina, Panamá, Sergio Massa, juzgar la corrupción que puede salpicar sus relaciones, los gobernadores del PJ, Elisa Carrió, y demás- se harán sentir en 2017 según cómo siga la relación del Presidente con la sociedad. Y si algo hemos aprendido en los años de democracia desde 1983 a la fecha es que la economía y el bolsillo mucho tienen que ver con los resultados en las urnas. Enfrentar a una oposición dividida, ayuda. El efecto Rosadita contra Cristina, también. Pero lo que define pasa por si se detiene la inflación, si finalmente ingresan inversiones privadas y la economía empieza a reactivar.

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Comentarios6
Silvia Cardozo
Silvia Cardozo 16/04/2016 03:03:03

Y SI VOLVIO DEBIL, CUAL ES EL SENTIDO DE ESTA NOTA. PARECE QUE ES TODO LO CONTRARIO Y NO SABEN COMO TAPARLO. PORQUE NO HABLAS DE LAS OFF SHORE DE MACRI,

Juan Carlos Dolce
Juan Carlos Dolce 14/04/2016 05:38:55

VOLVER CON ESE "ENTORNO" ... MÁS VALE SE HUBIERA QUEDADO EN EL SUR. SÓLO FALTABA FIRMENICH...

Roberto Lazcano
Roberto Lazcano 14/04/2016 02:49:09

Volvió débil? como habría sido si hubiera vuelto fuerte!!Aun estarían desconcentrando!

Ernesto Calvo Rodriguez
Ernesto Calvo Rodriguez 14/04/2016 09:07:29

Lo de debil es porque no la acompaño nadie, no?. Curioso: Carrio y Michetti con sus dichos mostraron preocupacion y vos -expresion de deseos mediante - lo ninguneas.Ajusta tu capacidad de analisis porque no te va a leer ni tu sra

Chris MB
Chris MB 14/04/2016 03:20:56

No se trata de ningunear ni de exagerar. Toda la militancia estuvo presente, no llega al 1%, y el peronismo les dijo NO:

Claudio Molina
Claudio Molina 14/04/2016 11:55:48

Operación dolar futuro y falta de apoyo abierto en su momento al candidato K allanan el camino. Brillante.