Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Aislamiento y antagonismo en los proyectos de empleo

HORACIO MEGUIRA Director del Departamento Jurídico de la CTA A

0
Aislamiento y antagonismo en los proyectos de empleo

Un proyecto de empleo joven y un proyecto de emergencia ocupacional pujan entre sí como si fueran antagónicos. Las políticas binarias oficialismo-oposición, también se reflejan en la visión de la coyuntura de la estructura ocupacional y el remedio para encausarla.

Las distintas expresiones del movimiento obrero nos pusimos de acuerdo en impulsar una ley que declare la emergencia ocupacional, y por ende se limite el poder de dirección empresaria y se prohiba el despido sin expresión de causa.

Como replica, el gobierno anuncia una ley de empleo joven subsidiando a las empresas con menos de 200 empleados, reduciendo las contribuciones a la seguridad social. Nuevamente se intenta estimular el empleo a través del abaratamiento de los costos.

Es sabido que las políticas de flexibilización intentadas en el 90 no tuvieron éxito, por el contrario la rebaja de derechos y garantías no estimularon el empleo, hubo desocupación y desprotección simultáneamente.
El subsidio de la oferta en realidad es una modalidad contractual simulada. Siempre que esto sucede se sustituye trabajadores con antigüedad por nuevos subsidiados. Otra segmentación del trabajo en la empresa, sumada a las ya existentes.

Nuestra preocupación por la estructura ocupacional no se limita solo a la pérdida de puestos de trabajo y la no creación de nuevos, sino que comprende la precarización, el trabajo no registrado, el abuso de la contratación y subcontratación, la estabilidad y la tendencia a la baja del salario real.
Las medidas que se adopten en materia de empleo no pueden descontualizarse de las políticas fiscales, monetarias y crediticias. Las posiciones que adopten los trabajadores y los empleadores se relacionan necesariamente con las mismas.

Ni la emergencia ocupacional va evitar despidos, ni la suspensión de las contribuciones patronales va estimular el empleo, si no se adoptan conjunta y coordinadamente medidas de gobierno considerando al social histórico y el actual desarrollo de las fuerzas sociales.

Las experiencias de los años 90 y la reciente del 2003 / 2015 han demostrado fracasos y limitaciones. La estructura esta y estuvo en emergencia, sea declarada o no por el poder legislativo. Es tan obvio este razonamiento que aunque el poder ejecutivo discursivamente la niega, en los hechos la reconoce intentando estimular legislativamente la creación de puestos de trabajo. Existe emergencia económica, en el Estado y por ende también ocupacional.

Se hace necesario que además del debate parlamentario, haya deliberación entre las fuerzas del capital y el trabajo. La convocatoria al Consejo del Empleo la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil debería ser el espacio para lograr acuerdos que faciliten la labor de los legisladores y se conviertan en políticas de Estado, fuera de las contiendas partidarias.