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Con el paso de los lavados, las toallas pueden perder la suavidad que tenían cuando eran nuevas y comenzar a sentirse rígidas o ásperas al contacto con la piel. Frente a este problema, agregar más detergente o suavizante parece una solución lógica, aunque puede provocar justamente el efecto contrario.

Una de las causas está en la acumulación de restos de productos entre las fibras. El exceso de detergente puede dejar residuos y afectar tanto la suavidad como la capacidad de absorción, mientras que el suavizante genera una película sobre los tejidos que también puede disminuir la absorción de las toallas.

Existe, sin embargo, un sencillo recurso casero que puede utilizarse de manera puntual, el vinagre blanco destilado.

El truco con vinagre para recuperar las toallas ásperas

El vinagre blanco puede ayudar a desprender parte de los residuos de detergente y suavizante que quedan acumulados en los tejidos. Su acidez permite actuar sobre esos depósitos, una de las razones por las que las toallas pueden terminar rígidas después de numerosos lavados.

La clave está en utilizarlo ocasionalmente y en pequeñas cantidades, en lugar de sumar más suavizante al lavado. Además, conviene respetar siempre las instrucciones del fabricante de la lavadora antes de incorporar cualquier producto que no esté específicamente indicado para el electrodoméstico.

El objetivo no es perfumar las prendas, sino reducir la acumulación que recubre las fibras para que estas recuperen parte de su textura y capacidad de absorción.

Por qué el suavizante puede dejar las toallas menos absorbentes

Aunque está diseñado para que los tejidos se sientan agradables al tacto, el suavizante funciona depositando una capa de compuestos sobre las fibras.

Rich Handel, especialista en lavandería de Consumer Reports, explica que esa película puede acumularse sobre las prendas y reducir la capacidad de absorción de las toallas.

Por ese motivo, utilizar cada vez más suavizante cuando una toalla empieza a sentirse áspera no necesariamente resuelve el problema y puede contribuir a que continúen acumulándose residuos.

El otro error que puede endurecer las toallas

El detergente también juega un papel importante. Utilizar una cantidad mayor a la necesaria no significa conseguir un lavado más profundo.

Adiós a las toallas ásperas: el sencillo truco de lavado para mantenerlas suaves por más tiempo
Adiós a las toallas ásperas: el sencillo truco de lavado para mantenerlas suaves por más tiempoImagen creada con IA

Cuando sobra producto y el ciclo de enjuague no consigue retirarlo completamente, pueden quedar restos adheridos a las fibras. Con sucesivos lavados, esta acumulación puede hacer que las toallas se sientan menos suaves y pierdan absorción.

Por eso, además del tratamiento ocasional para retirar residuos, una de las medidas más sencillas para evitar que el problema vuelva a aparecer es respetar la dosis de detergente recomendada y evitar abusar del suavizante.

Vinagre en la lavadora: la precaución que hay que tener

Aunque el vinagre blanco se popularizó como alternativa casera para el lavado, no debe utilizarse indiscriminadamente.

Consumer Reports advierte que el ácido del vinagre puede deteriorar determinados sellos, juntas y mangueras de goma, especialmente con un uso frecuente, por lo que recomienda consultar primero el manual de la lavadora y, si se utiliza, hacerlo en cantidades pequeñas y de forma puntual.

Tampoco debe mezclarse con blanqueador con cloro/lavandina, ya que esa combinación puede generar gases peligrosos.