El dólar en crisis: decenas de países restringen determinadas operaciones
Se trata de una medida llevada a cabo por varios bloques diplomáticos. Los detalles.
El dólar está en el ojo de la tormenta: ya no sólo funciona como un instrumento para las transacciones, sino que ahora es el protagonista de conflictos diplomáticos y es restringido para ciertas transacciones por decenas de países de Europa y Latinoamérica. ¿De qué se trata?
El dólar es utilizado en Estados Unidos pero a día de hoy está propagado por todo el mundo: la mayoría de los países, sea cual fuere su continente, implementa transacciones con dólar y hasta algunos de ellos decide utilizarlo como moneda oficial.
Sin embargo, en el último tiempo, el dólar ha perdido peso a nivel continental: muchos países tomar la decisión de abandonar ciertas transacciones con la moneda con el objetivo de reducir la influencia de Estados Unidos como país hegemónico dentro del mercado financiero.
Adiós al dólar: decenas de países bloquean operaciones
Tanto los países pertenecientes a la Comunidad de los Estados Independientes (CEI) como los pertenecientes al BRICS anunciaron que restringirán ciertas operaciones con dólar y, en contraposición, potenciarán las transacciones con monedas locales.
La principal meta, como se mencionó anteriormente, es la de reducir la influencia de Estados Unidos, que ahora se encuentra bajo el Gobierno del republicano Donald Trump, y relanzar las monedas locales de cada país en contraposición al dólar.
Dólar: qué países limitan sus transacciones
En este marco, los países que limitan sus transacciones del dólar son los siguientes:
Armenia
Azerbaiyán
Bielorrusia
Kazajistán
Kirguistán
Moldavia
Rusia
Tayikistán
Turkmenistán
Uzbekistán
Brasil
Rusia
India
China
Sudáfrica
¿Nace una nueva moneda como reemplazo al dólar? La respuesta del BRICS
El bloque diplomático del BRICS, a partir de este escenario, planteó incluso la posibilidad de crear una nueva moneda regional que reemplace al dólar en las transacciones entre países. La propuesta fue realizada por el presidente de Brasil, Lula Da Silva.
La organización, sin embargo, no cuenta con un proyecto concreto hasta el momento. Se espera que los países miembro den su opinión definitiva sobre esta iniciativa que generará tensión con Donald Trump y Estados Unidos.