

La suspensión de las obras del aeropuerto de Barrancominas representa un golpe para los planes de conectividad regional en Colombia. El proyecto hacía parte de una estrategia nacional para cerrar brechas sociales y económicas mediante el fortalecimiento del transporte aéreo.
La iniciativa había sido impulsada en 2023 a través de un convenio entre el Gobierno Nacional y la Aeronáutica Civil, con una inversión total de 377.000 millones de pesos destinada a intervenir seis aeródromos en distintas zonas del país.
El objetivo era dinamizar el turismo, fortalecer la economía local y mejorar el acceso a servicios básicos en territorios apartados. Sin embargo, la exclusión de Barrancominas modifica de forma significativa el alcance de este plan.
El aeropuerto clave que queda fuera del plan nacional
El aeropuerto de Barrancominas estaba incluido dentro del programa de Aeropuertos para los Servicios Aéreos Esenciales, que priorizaba regiones con dificultades de acceso. Las obras contemplaban mejoras en pista, plataforma, calles de rodaje y zonas de seguridad.

El contrato interadministrativo, firmado hace más de dos años, buscaba garantizar la ejecución integral de las obras en varios aeródromos, incluyendo este municipio del Guainía. No obstante, en marzo de 2026 se realizó una modificación contractual que dejó por fuera este proyecto.
Lanzan reacciones y advertencias Barrancominas
El gobernador Arnulfo Rivera Naranjo confirmó la cancelación y lanzó una alerta sobre sus consecuencias. “El proyecto del aeropuerto en Barrancominas, Guainía, ha sido cancelado, dejando atrás una iniciativa clave para el departamento”, afirmó.
El mandatario también hizo un llamado al Ejecutivo al advertir que la región necesita inversión en infraestructura. “Guainía necesita atención, inversión e infraestructura aeroportuaria que permita cerrar brechas y garantizar un desarrollo digno para sus comunidades”, señaló.
Cuál será el impacto en el desarrollo regional
La decisión afecta directamente la movilidad en una zona donde el transporte aéreo es fundamental para garantizar acceso a servicios de salud, educación y seguridad. Además, limita las posibilidades de fortalecer la presencia institucional en el territorio.

Desde la Gobernación se insistió en que no existen dificultades logísticas que justifiquen la cancelación del proyecto, lo que refuerza la preocupación por el freno a las oportunidades económicas y sociales que dependían de esta obra.
La exclusión de Barrancominas del plan nacional deja en evidencia los desafíos que enfrenta la infraestructura en regiones apartadas y abre un nuevo debate sobre la priorización de inversiones estratégicas en el país.




