En medio de la guerra por las patentes, HBO estrena un especial contra los laboratorios

Se trata de la serie documental El crimen del siglo, que cuenta sobre la crisis sanitaria que vive los Estados Unidos, pero en este caso no por el coronavirus, sino por la adicción a un medicamento

En medio de la ofensiva del gobierno de los Estados Unidos para que los laboratorios liberen las patentes de las vacunas contra el coronavirus, HBO estrena hoy a las 20 hs el primer capítulo (el segundo es mañana a la misma hora) de la impactante serie documental "El crimen del siglo", dirigido por Alex Gibney, un realizador que ha ganado tanto el Emmy como el Oscar, autor de films como "Desangrando a Silicon Valley" y "Cienciología: Hollywood y la prisión de la fe", entre otros, y presentado en asociación con The Washington Post.

Se trata de una fuerte acusación a los grandes laboratorios farmacéuticos, a los operadores políticos y a las agencias estatales que permitieron la desmedida sobreproducción, distribución y abuso de los opioides sintéticos.

El documental explora los orígenes, la dimensión y las consecuencias de una de las tragedias de salud pública más devastadoras de la actualidad, que provocó medio millón de muertes por sobredosis solamente en este siglo, lo que deja en evidencia que la epidemia de opioides de Estados Unidos no es una crisis de salud pública que haya surgido de la nada.

Dentro de su contenido presenta a delatores, informantes, documentos recientemente filtrados, entrevistas exclusivas y acceso al detrás de escena de las investigaciones.

También cuenta con la colaboración de médicos, periodistas, funcionarios gubernamentales retirados y en ejercicio, abogados y representantes de ventas de los laboratorios farmacéuticos.

Además, se puede escuchar el testimonio de las víctimas de la adicción a los opioides.

El trabajo de Gibney sostiene que los laboratorios farmacéuticos son, en gran medida, los hacedores de la crisis de la cual se beneficiaron, con miles de millones de dólares.

Esta situación permitió la promoción agresiva de OxyContin, droga altamente adictiva fabricada por el gigante farmacéutico Purdue Pharma.

La primera parte del documental se centra en cómo Purdue trabajó con la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA) para que el analgésico, altamente rentable, fuera aprobado para un uso más extendido, promocionando su seguridad sin suficiente evidencia y creando una campaña para redefinir el dolor y cómo se lo trata.

Cuando los entes reguladores gubernamentales o los funcionarios del Departamento de Justicia intentaron corregir el error, Purdue Pharma y los gigantes de la distribución de opioides como Cardinal-Health llegaron a un arreglo extrajudicial, manteniendo la confidencialidad de los detalles y continuando como si nada.

A medida que decenas de miles de personas sucumbían a este vicio, la fortuna amasada por el negocio de los opioides se tornó El crimen del siglo, y el mercado que abrió OxyContin allanó el camino a drogas recetadas aún más mortíferas.

Las siguientes personas contribuyeron con la primera parte del especial: el experto en opioides Dr. Andrew Kolodny; el exrepresentante de ventas de Purdue Mark Ross; la especialista en adicciones de Stanford Dra. Anna Lembke; el fundador de la clínica para el dolor Life Tree, Dr. Lynn Webster; Roy Bosley, cuya esposa murió de una sobredosis de opioides; el periodista del New York Times Barry Meier; el exfuncionario del Departamento de Justicia Paul Pelletier, y el técnico en emergencias médicas Giles Sartin.

La segunda parte del especial habla sobre el marketing masivo del opioide sintético fentanilo y bucea en las conexiones entre los laboratorios farmacéuticos y las políticas gubernamentales.

Incluye comentarios, entre otros, del exagente de la DEA Joe Rannazzisi; del exabogado de la DEA Jonathan Novak; de los periodistas del Washington Post Sari Horwitz, Scott Higham y Lenny Bernstein; de los fiscales de Massachusetts David Lazarus, Nathaniel Yeager y Fred Wyshak; del exvicepresidente de ventas de Insys Alec Burlakoff; del exgerente de ventas de Insys Sunrise Lee, y del traficante de fentanilo Caleb Lanier.

Vale la pena mencionar que Oxycontin se vende bajo receta en la Argentina con la aprobación de la Anmat, y su consumo provocó en el año 2018 que unas 80 personas requireran atención en el Hospital Fernández de la ciudad de Buenos Aires.


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