Inter

La historia secreta del primer equipo 'no italiano' en ganar La Liga

El conjunto de Milan, donde juega Lautaro Martínez y cuyo presidente es Javier 'Pupi' Zanetti, y que se encuentra en serios problemas económicos, pertenece al conglomerado chino Suning desde 2016

El mítico Inter de Milan acaba de consagrarse campeón de la Serie A, la liga italiana, después de 11 años, cortando además una racha de 9 campeonatos consecutivos de la Juventus.

La última vez fue en el marco de triplete histórico Liga-Copa de Italia-Champions cuando eran dirigidos por Jose Mourinho en 2010.

La consagración del conjunto donde juega el delantero de la selección Lautaro Martínez y cuyo vicepresidente es Javier "Pupi" Zanetti, llegó cuatro jornadas antes de la conclusión de la temporada, y de esta forma ocupa ya el segundo lugar en la tabla de conquistas con 19, detrás de Juventus (36) y por encima de su máximo rival, Milan (18).

Pero sin dudas uno de los datos más llamativos de esta historia es que se trata de la primera vez que un equipo de propiedad extranjera gana el torneo local, que además se encuentra en quiebra.

El grupo chino Suning adquirió el 70% del "neroazzurro" por 270 millones de euros en 2016 (el 30% restante pertenece al fondo LionRock Capital con sede en Hong Kong) y después realizó varias inyecciones más para reforzar el plantel con el objetivo de acabar con el reinado de la Juventus y dar un paso adelante en Europa.

Pero estos aportes se están volviendo en contra del club y de su propietario, el magnate Zhang Jindong, que ya está analizando la forma de incorporar a otro inversor.

Para los posibles pretendientes, no hay certeza de que los ingresos por patrocinio regional sean realmente una fuente de ingresos sostenible en caso de que haya un cambio de propiedad, lo que complica la valoración del activo total, según explican en Bloomberg.

El club obtuvo más de 260 millones de euros en ingresos de entidades chinas -equivalentes a una cuarta parte de las ventas totales- entre 2017 y 2019 por acuerdos de sponsoreo local.

Además de su campo de entrenamiento, el Inter recibía contribuciones anuales por un total de 45 millones de euros de partes chinas no afiliadas para servicios que incluían "turismo y educación", así como derechos de marca y de medios de comunicación en partes de Asia.

Al igual que muchos clubes históricos de Europa, el Inter tiene una hinchada fiel y un nombre reconocido en todo el mundo, pero carece de los fondos necesarios para mantener un equipo muy costoso que asciende a cientos de millones por año.

Por eso, un grupo de 12 clubes de fútbol de Italia, España e Inglaterra había considerado el mes pasado la posibilidad de crear una liga separada, la Superliga, que habría servido para inyectar los fondos necesarios para mantener en pie entidades complicadas financieramente por la pandemia.

Pero el plan duró poco tras la protesta pública de los hinchas y los organizadores del fútbol regional y global.

El fondo de inversión BC Partners, que estuvo a punto de ingresar al Inter como accionista, abandonó la idea tras las dudas sobre la estabilidad a largo plazo de los pagos chinos.

Otro posible comprador dijo que su grupo había identificado una deuda total en el club de unos 500 millones de euros y que sólo seguiría adelante si hay una reestructuración completa de la deuda y el capital.

La presión sobre el Inter es cada vez mayor para que sanee sus finanzas tras el fracaso del proyecto de la Superliga, que prometía inyectar más de 300 millones de euros en efectivo al equipo italiano. En los últimos meses, el club no pudo pagar los salarios regulares a sus jugadores, lo que pone de manifiesto su tensa situación.

El estadounidense Oaktree Capital Group está en conversaciones avanzadas para aportar 150 millones de euros para apuntalar las finanzas del club, de acuerdo a fuentes consultados por Bloomberg.

Las partes mantuvieron varias reuniones en el último mes y un posible acuerdo con el Inter podría llevar a Oaktree a convertirse en algún momento en accionista minoritario del equipo milanés.

La posible salida de Suning del fútbol europeo marcaría entonces la última de una cadena de resultados similares desde que Pekín endureció los controles de capital en los últimos años tras una catarata de inversiones extranjeras. La lista incluye al Atlético Madrid, Aston Villa y Slavia Praga en la República Checa.


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