Cómo hacer el balance de fin de año 2020 y definir tus metas para 2021 como líder y emprendedor con inteligencia emocional

Es inevitable hacer balance cada fin de año para repasar qué objetivos se cumplieron y qué aprendizajes y nuevas habilidades blandas se sumaron en lo laboral. Tras un 2020 desafiante y disruptivo, líderes y emprendedores tienen el desafío de planificar un 2021 con metas medibles donde la inteligencia emocional es protagonista

¿Cómo hacer balance de un año cargado de desafíos, incertidumbre y complejidades como 2020? Más allá de la situaciones particulares, las dificultades fueron el común denominador desde la declaración de la pandemia por coronavirus. Y sus efectos se derramaron en cascada en todos los sectores sociales y actividades económicas. En este contexto, ¿cómo evitar la queja por lo que se perdió  y rescatar lo que se ganó o sobrevivió?

   

Tras un año bisagra para la Humanidad, es necesario continuar desarrollando la resiliencia, la flexibilidad y la capacidad de adaptación, así como incorporar nuevas habilidades y destrezas para seguir adelante.

    Cómo hacer el balance del año  

1 - Afirmate en aquello con lo que contás

Siempre tenés la opción de evaluar desde la perspectiva de lo que hay: afectos, vínculos, actividades y proyectos. Esto permite que tu mirada se tiña de un tono más compasivo con vos mismo y con lo que estás atravesando.

2 - Descubrí tus aprendizajes ocultos

Enfocate en los aprendizajes ocultos detrás del dolor, el sufrimiento, el miedo, la frustración. Las características VICA (Volátil, Incierto, Complejo, Ambiguo) hacen que estos tiempos sean extenuantes desde la perspectiva emocional. De allí que sea cada vez más importante la gestión desde las habilidades blandas, algo totalmente disruptivo en culturas corporativas acostumbradas a despreciar lo que se siente y enfocar únicamente en lo que se hace.

Cada situación encierra una cuota de lecciones si las sabemos observar atentamente. En este caso, la clave está en saber que la acción sigue al pensamiento; es decir que todo lo que pensamos internamente de alguna forma lo manifestamos externamente.

Te propongo que observes, de manera concientes, tus emociones semana a semana, mes a mes, para detectar cuáles prevalecieron y, así, detectar qué emoción contributiva te ayudó a sobrellevar mejor cada desafío.

   

3 - Pedí disculpas 

El cierre de todo ciclo es un tiempo de agradecimiento. Pero también es importante darle espacio al proceso de perdón, sin escudarte en las justificaciones. Permite cerrar relaciones, situaciones y hechos para hacer un reseteo y programarte para lo nuevo de la forma más asertiva posible.

   

El perdón es profundo, sanador y tiene una carga emocional saludable si lo encarás desde la honestidad y la sinceridad. La clave está en que te desapegues del resultado: no importa tu expectativa sobre la respuesta.

Es una dinámica de trabajo interno, para reparar esos remordimientos que son heridas con impactos diversos, pero generalmente expresado en pensamientos rumiantes.

   

4 - Agradecé para avanzar

En mi trabajo como master coach ejecutivo afirmo que la gratitud es la generadora de todas las transformaciones que deseás, necesitás, prooyectás. Es hora de tomar papel y lápiz, reservarte un tiempo de silencio y privacidad, y listar todo lo positivo, por más minúsculo o intrascendente que lo consideres a priori... Esos son, precisamente, los que le dan sentido a quien sos y lo que hacés. 

    Cómo definir las nuevas metas para el próximo año 2021  

La única certeza es que en 2021 tendremos muchas más incertibumbres, quizás, que en 2020. Por eso, es necesario ajustar las expectativas y cruzarlas con la realidad para planificar tus metas y objetivos de corto, mediano y largo plazo. Es más: es indispensable que no pierdas la visión a largo plazo, por alejada que te parezca en el presente.

Los escenarios cambiantes complejizan toda planificación rigurosa, por lo que la flexibilidad es la norma, no sólo en términos de metas, sino del hacer cotidiano. 

 

 

 

Para hacer el ejercicio de definir tus metas y objetivos 2021, bajalas a papel o un documento digital, pero no las dejes sólo en tu mente. Deben ser: 

  • Concretas: construilas de forma específica y detallada.
  • Tangibles: que puedas ver los resultados manifestados en el paso a paso de las mini metas.
  • Posibles: sentí que ese objetivo es factible de lograr en el plazo que propuesto por vos.
  • Medibles: clave para verificar tu nivel de avance, corregir los desvíos y reenfocar tu energía.
  • Temporales: la planificación detallada te permite crear una secuencia de acciones a llevar adelante con disciplina y foco.

 

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