Turismo: oportunidades en un sector que crece

Turismo: oportunidades en un sector que crece

El turismo receptivo se expandió en más de 11% en lo que va del año. A la par, aumentaron el empleo y las exportaciones de un sector que, cada vez más, se posiciona como motor. El desembarco de las low cost y lo que vendrá para un segmento que gana masividad.

El 2017 no será recordado como un año más por los players del sector turístico de la Argentina. Los datos dan cuenta de avances importantes. Después del boom del turismo receptivo de 2002 a 2008, comenzó un período de caída y fueron años en los que la llegada de turistas no solo se amesetó, sino que registró algunas bajas. En la actualidad, el sector acumula más de 12 meses de crecimiento sostenido. 

“El turismo viene creciendo de forma importante y hoy podemos decir que se posiciona como uno de los motores de la economía del país”, afirma Oscar Ghezzi, presidente de la Cámara Argentina de Turismo (CAT). La actividad tiene una participación de 7,8 % en el Producto Bruto Interno (PBI) de la Argentina y los datos del primer semestre son alentadores: el turismo receptivo creció 11,1 % comparado con el mismo período del año anterior.

Así, el sector se posiciona, además, como el cuarto complejo exportador del país. En 2016, alcanzó US$ 5083 millones, con una participación del 7,2 % de la exportación de bienes y servicios, debajo de los rubros oleaginoso, cerealero y automotor. “Después de algunos años duros para el turismo receptivo, aparecen números que dan cuenta de señales positivas. Principalmente, es fruto de una mejora en la oferta y creo que la perspectiva a futuro es muy buena, de cara a posicionar al turismo con un rol estratégico en el país”, explica Juan Pablo Lafosse, CEO de Almundo.com.

 

De acuerdo a los players del sector, el incremento tiene que ver con la recuperación de mercados centrales. Uno de ellos es Brasil. Después de dos años complicados, se empezó a mover durante 2017. También se destaca, por sobre los tradicionales, el crecimiento de viajeros de los Estados Unidos. En este sentido, para Ghezzi hubo un antes y un después de la visita del hoy expresidente Barack Obama en 2016. “Las fotos en Bariloche fueron postales muy fuertes, así como también que haya dicho que es el lugar en el mundo para su familia. Inmediatamente, hubo una estrategia de sacar la tasa que se le ponía al americano para venir al país y empezó a crecer fuerte”, enfatiza. La medida que ejecutó la administración nacional de exceptuar a los turistas extranjeros del pago del 21 % de IVA fue aplaudida por el sector, al devolverle competitividad frente a los países de la región, que ya contaban con este beneficio.

Asimismo, el movimiento favorable de la actividad tiene impacto en puntos clave de la economía nacional. Por caso, el empleo formal en turismo creció 3,5 % en el acumulado del año, por encima del agregado nacional. De acuerdo a datos de InverTur, el sector genera 1,09 millón de puestos de trabajo y representa el 5,4 % del empleo total. Además, en el primer semestre, el gasto de los argentinos en turismo interno se recuperó más rápido que el resto de los sectores de consumo masivo. Mientras que la venta de shoppings y supermercados creció 13,4 y 20,1 %, respectivamente, el gasto en turismo interno se subió 28,6 %.

“En los últimos años, el turismo se posicionó como una actividad económica. Su desarrollo sostenible en el tiempo es un generador de empleo local y ofrece alternativas vinculadas a la actividad, como gastronomía y artesanías, entre otras”, explica Fabricio Di Giambattista, presidente de la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo (FAEVYT). Así, para el ejecutivo, hoy no existe provincia o municipio que no tenga al turismo como un eje central de su política. “La particularidad del sector muestra que no hay provincia donde no se practique como hecho económico. En este sentido, el turismo interno cumple un rol fundamental y es el gran motor, porque genera distribución de la riqueza y empleo”, asegura. Otra decisión que, por estos días, festejan en el sector es la de propiciar la Ley de Feriados. “El tema de los puentes es muy positivo. Si tenés un feriado por mes, los destinos turísticos se pueden sostener en el tiempo”, enfatiza Di Giambattista.

En este contexto se enmarca la apuesta del Gobierno de reactivar el turismo en el norte del país. El Plan Belgrano será el encargado de impulsar y desarrollar estas zonas, en un trabajo conjunto entre Nación, provincias y municipios que busca avanzar en acciones concretas. Entre 2016 y 2019, el Ministerio de Turismo prevé inversiones directas en la actividad para todo el país por $ 4312 millones, a los que se sumarán $ 4245 millones de financiamiento internacional y $ 3500 millones provenientes de las provincias. En total, habría inversiones por $ 12.000 millones. Además, según datos de InverTur, la inversión privada total (entre proyectos ya inaugurados, en ejecución y proyectados) es de más de $ 57.0000 millones. El mayor desembolso se engloba en el desembarco de las aerolíneas low cost, con $ 26.758 millones, seguido por alojamiento turístico ($ 20.766 millones).

La cantidad de turistas en el primer semestre del año muestra mejoras. Entre enero y junio, el número trepó a 10,1 millones, lo que representa un incremento del 10,7 % respecto del primer semestre de 2016, según datos de la Encuesta de Ocupación Hotelera que elabora el Indec. Del total de visitantes, 8,1 millones son residentes en el país (con un aumento del 11,9 %), que ocuparon 19,5 millones de plazas (4,4 % más); mientras que los extranjeros sumaron en igual período 1,9 millones, un 6,4 % más, y cubrieron 4,5 millones de camas. En esto, para Martín Lan, socio Fundador de la agencia Lan y Kramer, tienen un rol fundamental los argentinos que se suben a su auto para recorrer distintos puntos turísticos del país. “Prefieren, quizás, evitar ese gasto y utilizarlo para ir a un hotel mejor. Este año se vio mucho movimiento de turismo interno”, asegura Lan.

Con respecto a la coyuntura, las condiciones económicas para un sector siempre pueden estar mejor o peor. “En cuanto al dólar, para el receptivo se necesitaría un valor más alto. Pero no es la única solución, se puede trabajar en costos. Si la variable dólar no se va a mover, hay que buscar otras alternativas”, asegura Di Giambattista. Es que el sector atravesó, en los últimos años, distintos desafíos. Por caso, logró adaptarse a los años de cepo cambiario. “Hoy es fundamental que existen condiciones claras. Hoy sabemos que el valor del dólar es real y claro, que se puede sacar en un banco o en una casa de cambio. También celebramos la devolución del IVA al turista extranjero. La Argentina es un destino muy importante para el mundo. Y tiene un costo, que tiene que ver con dónde está ubicada. No vamos a ser un país barato. No lo somos tampoco”, enfatiza Ghezzi.

 

Nuevos vientos

Todos los referentes del sector coinciden en que la gran materia pendiente era la conectividad dentro del país, principalmente en lo aéreo. Tal es la razón que mueve al Gobierno a fomentar que se multipliquen los vuelos en el territorio, tanto aquellos que vienen del exterior como los internos. “Hoy se está trabajando en eso, que es un punto fundamental, por la extensión del país y la diversidad de oferta turística. Estamos ante una oportunidad histórica para el turismo porque la mayor conectividad es desarrollo turístico y beneficio para todas las economías regionales”, explica Ghezzi. Hoy, un extranjero que quiere conocer distintos puntos del país tiene que ir y volver a Buenos Aires muchas veces: para visitar Iguazú, Calafate y Bariloche quizá debe pasar tres veces por la Capital Federal para conectar. Así, no solo se destaca la posibilidad de ir de Iguazú a Ushuaia sin pasar por Buenos Aires, sino que los planes de ruta presentados por varias firmas de aviación comercial permitirían a ocho provincias contar con nuevas conexiones internacionales.

En este sentido también se enmarca la decisión de Aerolíneas Argentinas de poner en marcha un hub –espacio que las compañías aéreas tienen reservado en los aeropuertos– de distribución de vuelos y de rediseño de su programación en el aeropuerto de la ciudad de Córdoba, lo que otorgará mayor conectividad entre el norte y el sur del país. El hub Córdoba conectará en forma directa a la capital de esta provincia con Jujuy, Salta, Tucumán, Puerto Iguazú, Resistencia, Mendoza. Comodoro Rivadavia, Neuquén, El Calafate, Trelew, Bariloche y Ushuaia. “La fortaleza principal de la Argentina como destino es la variedad de opciones que permiten recorrer escenarios totalmente distintos en un mismo país. Su debilidad continúa siendo la conectividad entre sus regiones, a pesar de las mejoras que se vienen dando en el sector”, dice Tiago Varalli, director General de Club Med.

En lo que respecta a transporte aerocomercial, América latina representa solo el 7 % a nivel mundial. “La posibilidad de crecimiento es espectacular, cuando representamos tan poco en el transporte aerocomercial”, asegura Di Giambattista. En este sentido, la apertura de nuevas rutas y el desembarco de las low cost también son puntos fuertes. “Tendrán un gran impacto en el desarrollo turístico del país”, asegura Ghezzi.

La apuesta está enfocada también en el turismo interno y los viajes de cabotaje. Desde el Gobierno, la meta para el movimiento turístico de argentinos en el país es que, hasta 2019, crezca 18 puntos porcentuales, para que al menos el 65 % de la población haga un viaje al año. Esto permitiría sumar $ 62.400 millones al gasto, con un crecimiento del 58 % respecto de la cifra actual (que ronda los $ 107.000 millones). “Año a año se mantiene o crece el turismo interno, a menor ritmo que el internacional. Es muy caro, principalmente porque no hay mucha oferta. Yo creo que en dos años, cuando se asienten las low cost, se va a viajar más dentro del país. No sé cuánto en vacaciones de larga estadía, pero sí durante los fines de semana largo”, asegura Martín Romano, Country manager de Atrápalo.

 

Armar las valijas

Atrás en el tiempo quedó la situación que se vivió en los últimos meses de 2015, cuando, frente a la inminente devaluación, los argentinos optaron por anticipar sus compras turísticas, algunas de las cuales fueron consumidas recién a mitad de 2016. Esta tendencia perjudicó las ventas del sector en mayor o menor medida y en distintos momentos, según cada rubro e incluso dentro de estos. Hoy, la situación parece haberse normalizado. “El tiempo de anticipación en la compra está estable y se mantiene en 520 días, en promedio. Si se compara con cifras internacionales, la anticipación del argentino es mayor. En México, por ejemplo, el promedio es de 30 días en nuestra firma”, explica Julián Gurfinkiel, cofundador de Turismocity.

“Es un año que viene parejo, pese a que todo año de elecciones tiene su incertidumbre. Tuvimos un buen verano, con mucho viaje a países limítrofes. Una temporada a Europa que fue muy fuerte y ahora estamos expectantes de lo que pase post elecciones”, destaca Diego Barón, director de Marketing de Universal Assistance. En este sentido, para Romano, las ventas de este año fueron buenas y las expectativas positivas se mantienen. De hecho, al 30 de septiembre, lo que se vendió para el verano es 35 % más. “Todavía falta y recién empieza la temporada”, asegura.

De los que ya compraron para vacacionar en el período estival, el 85 % eligió destinos internacionales. En el top se ubican las siempre atractivas playas brasileñas como Florianópolis o Río de Janeiro y destinos más al norte como Miami, Cancún, Salvador de Bahía, Punta Cana y Orlando. En tanto, entre los nacionales más consultados, se destacan Mendoza, Córdoba, Salta y Mar del Plata.

Para Diego Barón, director de Marketing de Universal Assistance, el sector está sufriendo cambios culturales en los hábitos de consumo. “En los últimos años, crecieron mucho las online travel agencies y numerosas firmas aéreas juegan mucho en el mercado online. Eso está generando cambios en los principales jugadores de la industria”, destaca. Para el ejecutivo de la firma que –de acuerdo a sus datos– tiene el 40 % del market share, este año fue de crecimiento sostenido. “No veo el turismo cambiante en función del dólar como pasó hace algunos años. Hoy, quienes planean sus vacaciones tienen un comportamiento más regular”, enfatiza.

La financiación sigue siendo una de las herramientas que más ayudan a las agencias de viaje a vender paquetes turísticos. Sin embargo, ya no es lo que era. Con el ajuste del tipo de cambio, subieron las tasas y las cuotas se empezaron a restringir. Después, las tasas fueron bajando y de a poquito las cuotas fueron volviendo, pero hay bancos más conservadores y otros más agresivos, por lo que existe un abanico de entre 6 y 18 cuotas dependiendo de la agencia y tarjeta. “La oferta de las cuotas sigue vigente. Pero es real que ya los bancos no están poniendo foco en lo que son cuotas sin interés para los viajes y terminan aplicando un costo”, asegura Lafosse. Y añade: “Sin embargo, como baja la inflación y con ella las tasas de interés, hoy los costos son razonables. Y se están dando opciones constantemente: se dan cuotas sin interés con determinada tarjeta y genera un impacto muy fuerte en ventas”.

En este marco, acciones de descuentos online como el Cyber Monday, Hot Sale o Travel Sale son cada vez más importantes. Por caso, el último Hot Sale rompió el récord en facturación: alcanzó los $ 3446 millones en más de 1,2 millón de órdenes de compra en tres días. Y el rubro más vendido fue pasajes de avión al extranjero. “Las tarifas bajas generan demanda”, sostiene el CEO de Almundo.com, firma que este año acumula un crecimiento del 50 %. “Generan un impacto sorprendente. Multiplican la venta de un día común por cinco y hasta 10 veces de acuerdo a la promoción”, añade. Para los players del sector, el incremento se da por dos motivos. Por un lado, las agencias buscan tener ofertas atractivas para esa fecha y los consumidores esperan los eventos de mega oferta digital para comprar los productos de sus vacaciones. “Quizás hoy no hay tanta diferencia con acciones que se llevan adelante durante el año para un tipo de producto o un destino particular, pero lo esperan para comprar sus vacaciones. Los viajeros aprenden a armar su viaje en base a ofertas. En los últimos años, aumentó la brecha de compra en anticipación en pasajes y cuotas”, explica Gurfinkiel, de Turismocity.

En cuanto a tendencias, este año se acentuaron las que ya se vislumbran hace algunos años. Las estadías más cortas y repartidas en distintos períodos a los largo del año ya se consolidó. Desde Avantrip, Romano asegura que la estadía promedio es de siete días. “Hoy, el mix es vacacionar en el exterior y aprovechar las escapadas dentro del territorio de la Argentina. Es un cambio de hábito global”, detalla.

En este sentido, la búsqueda de experiencias cobra cada vez más importancia. “Salir del viaje tradicional y tener más conocimiento del destino al que se va. Que sea un viaje de impacto”, explica Lafosse. Entre las tendencias más fuertes, Varalli, de Club Med –proyecta siete aperturas para 2018–, menciona: “Un aumento de los clientes de alta gama, buscando nuevas experiencias y un cambio generacional, donde más familias nuevas están ascendiendo a productos resorts”.

Con estas novedades, 2018 se presenta con un panorama que se enciende con luz verde. “Si tomamos en cuenta que, en 2017, el turismo receptivo crecerá cerca de un 12 %, el próximo año lo vemos con crecimiento fuerte. Incluso más alto que el de este año”, afirma Ghezzi, de la CAT. Es que, además, la Argentina será sede del G20 y de los Juegos de la Juventud. Los players sostienen, además, sus expectativas en el crecimiento económico, la baja progresiva de la inflación y el incremento de la oferta aérea que llevará, sin duda, al abaratamiento de los pasajes. “La duda será la competencia de la cuota de las vacaciones con la del crédito hipotecario. Pero, en términos generales, somos optimistas”, concluye Lafosse.

Comentarios1
NESTOR  TOMAS PEREZ
NESTOR TOMAS PEREZ 22/11/2017 06:13:21

TODOS MUY LINDOS PEO NO ESTAMOS PARA ESO HOY EN DIA

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